Hace unos días el Colegio Médico se retiró de la Mesa Social Covid 19. Las razones que esgrimió son decisiones que ha tomado el gobierno, tales como el pase de movilidad, el permiso de vacaciones, la apertura de fronteras y el funcionamiento de casinos, malls y restaurantes, que según el organismo han generado un nuevo descontrol de la transmisión viral.

Llama la atención la ácida crítica del Colegio Médico frente al extraordinario manejo que ha tenido el gobierno de la pandemia. Más de un 70% tiene la primera dosis de la vacuna y más de un 53% ambas dosis, lo que nos deja entre los tres países con mayor proporción de la población vacunada a nivel mundial. Hemos sobrepasado los 10 millones de test PCR, siendo el país de Latinoamérica con más test por millón de habitantes. El número de camas UCI se ha más que duplicado desde el inicio de la pandemia, logrando que nunca nos hayamos visto enfrentados al dilema de la última cama. Se han dispuesto más de doscientas residencias sanitarias, con lo que siempre ha habido capacidad disponible en las mismas. Se han adoptado medidas para aumentar la dotación de personal médico disponible, como la contratación de médicos extranjeros, médicos jubilados y estudiantes, y la reasignación desde funciones administrativas a funciones esenciales. Se diseñó el plan Paso a Paso, que contiene los lineamientos para endurecer o relajar las medidas de confinamiento en base a criterios conocidos, y el Minsal informa diariamente los principales indicadores de la evolución de la pandemia.

Por otra parte, la salud es un concepto holístico, y no se puede reducir a la dualidad contagio versus no contagio. De acuerdo a un reciente estudio de la ACHS y la Universidad Católica, la salud mental de los chilenos ha empeorado significativamente tras la implementación de cuarentenas: 33% de las personas presentaron síntomas asociados a problemas de salud mental, 6 puntos más que la medición de noviembre de 2020, cuando gran parte de Chile estaba desconfinado.

No es de extrañar que las cuarentenas no sean cumplidas por una parte significativa de la población que vive hacinada, necesita trabajar o simplemente no soporta más las restricciones a su libertad.

Es inexplicable que el Colegio Médico se reste de aportar al país. Aun cuando estuviera en desacuerdo con lo que el gobierno decide, debiera primar el objetivo de colaborar. El gobierno escucha a todos los actores, pero no tiene por qué obedecerle a ninguno.

Y por suerte que la autoridad no adopta posiciones más extremas. Estaríamos, además de con pandemia, deprimidos y con la economía por los suelos.

Deja un comentario

Cancelar la respuesta