¡Qué semanita, señores! La fiel compañía de mi copita de vino me ayudó a sortear tanto desagrado y a no hacerle honor a mi ilustre apodo de “mecha corta”. Todavía no llegamos a noviembre y la cosa se ve color de hormiga. De solo pensar en lo que se nos viene, me tiritan las cañuelas: ya vamos en una papeleta tipo sábana donde, hasta el momento, 29 personajes aspiran al asiento presidencial.

Uno de ellos es el supuesto candidato a La Moneda de la Lista del Pueblo, el exsindicalista y militante del Partido Socialista, comunista y también miembro de Convergencia Social, Cristián Cuevas. El mismo que pasó una temporada en la tierra de El Quijote, como agregado cultural de Bachelet. Y digo «supuesto», porque después de que los de la Lista del Pueblo lo invitaran a la mesa, le sacaron el plato. Cosa más fea… bien mal educado el grupito. Han estado más pendientes de criticar a los partidos políticos que en darse cuenta de que están adoptando las mismas mañas. Ni se arrugaron al desconocer la invitación. Sí, todos sabemos que les fue bien en la elección de los constituyentes, pero ojo, que los eligieron para escribir una Constitución y no para formar un movimiento con olor a partido político. Con esto, no hacen otra cosa que confundir al pueblo, así que déjense de tanto discurso y pónganse manos a la obra.

Nuevamente las AFP pasan al ruedo. Y es que no puedo dejar de mencionar la intención de llevar adelante un cuarto retiro por parte de diputados que se viciaron con el juego que le permitió a la Pamela Jiles aumentar su rating. Qué duda cabe, el populímetro le gana a la sensatez en este país. En lugar de preocuparse por aprobar un proyecto que mejore las pensiones de los chilenos, siguen por el camino fácil y, de paso, continúan destruyendo el sistema. Al parecer nada es suficiente, porque no se nos olvide que el Presi se volvió a meter la mano al bolsillo y anunció IFE universal hasta diciembre. En las próximas elecciones del Congreso vamos a ver quién es quién en este temita, votación que va a seguir atentamente el candidato Sichel, quien los tiene a todos en la mira.

Y bien, el postre no podía ser otro que las asignaciones de los constituyentes. Pocazo se demoraron en aprobar por 111 votos contra 37 (de la derecha, dígase de paso) el incremento del billetito que le llegará a cada integrante de la convención. Parece que caló hondo el discurso de la señora Loncon, cuando divulgó ante el país entero que estos pobres estaban en los huesos y que no tenían ni para almorzar.

La lista de supermercado sigue creciendo. Me impresiona la fragilidad de memoria de esta gente que, para lograr ser elegidos, escogieron la crítica a los políticos tradicionales como caballito de batalla y hoy, cabalgan sin escrúpulos sobre el mismo corcel. Ya instalados en el lustroso Palacio Pereira se les olvidó el discurso y vamos agregando extras a la lista, que al parecer aguanta mucho. Es lo mismo que me pasa a mí cuando voy al supermercado: no alcanzo a poner un pie adentro y ya me está llamando la Rosa para agregar cosas; total, ya que estamos ahí, vamos sumándole peso al carro.

Señores convencionales, no se les olvide por favor y sean conscientes de la tremenda misión para la que fueron elegidos. Ante todo, tienen que escuchar y hacerse oír entre ustedes para llegar a los anhelados consensos; dejen de lado las causas personales y comiencen a pensar en todos los chilenos, no en un grupito en particular. No desperdicien el tiempo paseando disfrazados de Pikachu y dinosaurio azul o jugando a la ronda, mientras el resto del país anda al tres y al cuatro tratando de sortear la crisis porque, así como crece la lista del supermercado de los constituyentes, la del resto de los mortales es cada día más exigua. Pórtense bien, son la imagen de nuestro país en este momento y a nadie le conviene que les perdamos el respeto.

Deja un comentario

Cancelar la respuesta