Albert Einstein decía que “educar con el ejemplo no es una manera de educar, es la única”. Me parece que claramente esta expresión es correcta, pero también he percibido a lo largo de mi vida -como mujer, como profesional y como madre- que dentro del “educar con el ejemplo” hay muchos tipos diferentes de ejemplos. Y no todos han sido tomados en cuenta de la misma manera en nuestra sociedad.

Me explico: es habitual que los niños tengan como referentes a sus tíos, padres y abuelos, más que a sus tías, madres y abuelas cuando son pequeños y están en la casa. Después, cuando llegan al colegio, en general, aprenden sobre personas que ya no están vivas y tanto los textos de literatura como los de historia están copados de ejemplos de hombres. Son muy pocas excepciones, como nuestra Premio Nobel de Literatura, Gabriela Mistral, donde se educa usando como referentes a mujeres. También tiende a ser más frecuente que los ejemplos en las diferentes disciplinas sean de personas de otros países y no locales.

En suma, es evidente que existe cierta preferencia por el tipo de ejemplos que usamos con los niños. Creo que como sociedad, debiéramos abrirnos a nuevas alternativas. Hago una invitación a ampliar la mirada. A pensar en ejemplos de mujeres: mujeres con las que nos relacionamos en el día a día, mujeres de la historia y mujeres actuales.

Con esa idea en mente, Mujer Impacta y la Fundación Astoreca se unieron para lanzar una iniciativa a través de la cual 2.600 niños de todo Chile conocerán las historias y el ejemplo de mujeres que están haciendo un aporte significativo al país. Son mujeres que están transformando realidades en materias tan variadas como la educación, la primera infancia, el medioambiente, la inclusión y la salud, entre muchas otras.

Todas ellas han sido reconocidas por Mujer Impacta en los últimos nueve años y en mi opinión representan ejemplos valiosísimos para inspirar a quienes las conozcan, para mostrar referentes del Chile que queremos construir. Son mujeres valientes, apasionadas, comprometidas, que se han entregado por completo a desarrollar iniciativas que benefician a muchas personas.

Sí, eduquemos desde el ejemplo. Pero desde todos los buenos ejemplos, los cuales, en muchos casos, vienen de mujeres.

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