Se supone que la salida de la crisis consiste en desatar tres nudos: recuperar el orden público, acordar una nueva agenda de beneficios sociales para los sectores más vulnerables y concordar un marco para discutir el asunto constitucional. Pero el problema parece ser que los sectores políticos no se ponen de acuerdo respecto de la secuencia en que se deben abordar estos temas. Mientras para algunos lo primero es el orden, para otros lo primero es cambiar la constitución.
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