El Presidente Piñera volvió a escuchar y realizó el «sacrificio humano» que transversalmente se le pedía. Transformó completamente a su equipo político y a su equipo económico. Le cambió el corazón, pero también el alma a su gobierno. Se fue para la casa una generación, pero también un estilo. Entró un equipo renovado, más joven, más dialogante, mas espontáneo en la comunicación. Por otra parte, hay grupos que han llamado a seguir con las manifestaciones en las calles todos los días. Son concentraciones relativamente pequeñas, pero muy violentas. La de ayer en el centro de Santiago reunió a 6 mil 500 personas, pero fue suficiente para desatar el caos y un gigantesco incendio frente al cerro Santa Lucía.


http://soundcloud.com/ellibero-cl/podcast-lo-mejor-de-la-prensa-29-octubre