En el capítulo de hoy, la periodista Paula Schmidt recomienda «La voz que permanece», de la poetisa china Fang Fang, que aborda la vida en la ciudad china antes y durante el brote del covid-19. Además sugiere «Dispara, yo ya estoy muerto», de la española Julia Navarro. Por su parte, el abogado Gonzalo Cordero sugiere «Mejor del vino», del chileno Manuel Rojas, y «La casa de las bellas durmientes», del Nobel japonés Yasunari Kawabata.

En el capítulo de hoy, la periodista Paula Schmidt recomienda libros escritos por mujeres: «Dispara, yo ya estoy muerto», de la española Julia Navarro, que aborda el conflicto entre palestinos e israelíes a través de la historia de dos familias; y «La voz que permanece», de Fang Fang, poetisa china que relata la vida en Wuhan antes y durante el coronavirus.

Por su parte, el abogado Gonzalo Cordero sugiere «Mejor del vino», del chileno Manuel Rojas, que muestra bien la pobreza del Chile de mediados del siglo XX; y «La casa de las bellas durmientes», del Nobel japonés Yasunari Kawabata, y trata de la soledad y nostalgia en la vejez.

Paula Schmidt, periodista

    • «Dispara, yo ya estoy muerto», Julia Navarro (2013). La pluma ágil de esta autora española hace un recorrido desde finales del siglo XIX hasta 1948 para comprender el desarrollo del conflicto palestino-israelí. La trama contiene las historias de personajes desafiados por las consecuencias humanas, religiosas y políticas de quienes conviven en un territorio que aún no encuentra la paz.
    • «La voz que permanece», Fang Fang (Ediciones Lastarria, 2020). Escritora, poetisa y residente de Wuhan, Fang Fang publica esta bitácora desde el epicentro de la pandemia mundial del coronavirus entregando su perspectiva sobre la censura de las autoridades, la detención del médico que alertó sobre la enfermedad hasta los impactos psicológicos de permanecer aislados.  Ha sido ampliamente leída en su país y, por lo mismo, muy criticada. (Por el momento, sólo disponible online).

    Gonzalo Cordero, abogado

      • «Mejor que el vino», Manuel Rojas (1958). Forma parte de una tetralogía que sigue la vida de Aniceto Hevia, de la cual también forma parte «Hijo de ladrón». Muestra un Chile pobre, marginal, que reflejaba la migración campo-ciudad de mediados del siglo XX.
      • «La casa de las bellas durmientes», Yasunari Kawabata (1961). El Premio Nobel japonés escribe novelas beves, pero maravillosas. Esta es una de sus obras más famosas y describe la soledad de la vejez. La trama se centra en esta casa en la cual vivían jóvenes hermosas y que acompañan a hombres mayores en su nostalgia.