Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 29 mayo, 2021

Verónica Munita: 6 razones por los que el conflicto palestino-israelí no ve la salida

Periodista y analista política Verónica Munita

El descontento y odio acumulado era como una olla a presión que estallaría en cualquier momento.

Verónica Munita Periodista y analista política
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Hamas e Israel han iniciado una nueva tregua. Nadie sabe hasta cuándo se extenderá. Tomando en cuenta las advertencias que había realizado el premier israelí Benjamín Netanyahu, en el sentido de que no detendría los ataques hasta no ver destruido al grupo terrorista palestino en la Franja de Gaza, probablemente lo dejó tan debilitado que estuvo dispuesto a ceder. Por el momento.

No se conocen aún los detalles del Acuerdo, pero la próxima semana habrá reuniones claves entre altos dirigentes de Hamas y de Israel para conversar detalles que permitan dar continuidad al alto al fuego. Hablarán de la reconstrucción de Gaza e intercambio de rehenes, pero también de las exigencias que puso cada una de las partes antes de acceder a terminar esta escalada, como finalizar la presencia de israelitas en la Mezquita de Al Aqza en Jerusalén Este y comprometer que no se realizará el desalojo de las siete familias palestinas del barrio de Sheikh Jarrah, que fueron el detonante directo de este conflicto. Bien poco para lo que en realidad es lo que separa los intereses de Palestina e Israel para lograr una verdadera y duradera paz, hoy casi imposible de conseguir.

¿Cuáles son esos obstáculos tan difíciles que ya ni si quiera se ponen sobre la mesa hace tantos años porque no existen verdaderas conversaciones?

En primer lugar, hoy tenemos un pseudo Estado Palestino que ansía ser un Estado real, con pretensiones de territorio completamente imposibles. Los palestinos quieren acceder a las mismas tierras con que contaban antes de la guerra de los seis días de 1967, esa que ellos iniciaron y que ganó Israel, por lo que ese país no está dispuesto a ceder un sólo kilómetro. Cuando hubo reales avances por solucionar el tema, como fue en los Acuerdos de Oslo de 1993, firmados por Yasser Arafat e Issac Rabin con la mediación de Estados Unidos, se definió un Estado para Palestina tan alambicado y lleno de obstáculos que finalmente esta solución ha sido un verdadero fracaso.

El segundo tema que no tiene solución es la “cuestión de Jerusalén”. Ambos pueblos la quieren como capital. Israel, completa, mientras los palestinos se conforma sólo con la parte oriental. El problema es que los judíos nunca van a ceder ese territorio, porque ahí están ubicados los lugares más sagrados para ambas religiones: el Monte del Templo y el Muro de los Lamentos para el pueblo proveniente de Moisés; la Cúpula de la Roca y la Mezquita Al Aqza para los musulmanes.

Para llegar a cualquier solución, también se le exigiría a Israel terminar con los asentamientos que ha ido instalando tras el fin de cada una de las guerras ganadas, principalmente en Cisjordania y sus intenciones de anexarse esa zona. Se trata de instalaciones donde viven más de 500 mil colonos judíos y que son consideradas ilegales por la legislación internacional. Los palestinos han dicho que no se van a sentar a conversar si estos asentamientos no son retirados, pero los judíos no están dispuestos. Otro problema sin salida.

Los palestinos también exigen que los refugiados que tuvieron que salir de sus hogares tras las guerras (iniciadas por el pueblo árabe, pero ganadas por Israel) y que hoy se encuentran esperando volver, puedan hacerlo. Se trata de unas 750 mil personas repartidas por el Medio Oriente en precarias condiciones. Pero en lo que eran sus tierras, hoy viven judíos que no están dispuestos a dejarlas.

Otro conflicto que reclaman los árabes instalados en Israel, es la tremenda desigualdad que viven a diario en todo sentido. Y que ha quedado de manifiesto, por ejemplo, en la inminente expulsión de la familia palestina del barrio de Sheikh Jarrah, que responde a una ley que permite que los judíos reclamen tierras antiguas, pero impide a los palestinos hacer lo mismo. Israel es un país que ha alcanzado un tremendo desarrollo, luchando contra todo tipo de adversidades con enorme resiliencia, pero quienes conocen de cerca la realidad de sus habitantes coinciden en que el bienestar no llega a los árabes que viven en tierras israelitas. Muchos no tienen agua potable, demoran horas en llegar de un lugar a otro sorteando permisos y policías que según ellos los humillan y maltratan. Según Human Rights Watch, los israelitas ejercen apartheid contra los palestinos en su propia tierra. Eso explicaría los enfrentamientos que se produjeron durante el último conflicto. El descontento y odio acumulado era como una olla a presión que estallaría en cualquier momento.

Por último, es imposible que haya algún tipo de avance si existe un grupo terrorista como es Hamas, que niega la existencia de Israel y que está dispuesto a todo por destruirlo. Y que además es apoyado y financiado por otros países con amplio poder, como son Irán y Turquía.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior hazte miembro, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podamos ampliar nuestra labor.

HAZTE MIEMBRO
Cerrar mensaje

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior hazte miembro, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podamos ampliar nuestra labor.

HAZTE MIEMBRO