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Publicado el 18 de diciembre, 2018

Tomás Flores: El agresivo repunte de la inversión

Economista Senior de Libertad y Desarrollo Tomás Flores

La reactivación de la inversión expresa en términos concretos el cambio en la mirada hacia el futuro, al mismo tiempo que anticipa mayor producción y empleo. Es muy relevante que la autoridad mantenga la presión para destrabar proyectos de inversión y así permitir que todos ellos se hagan realidad.

Tomás Flores Economista Senior de Libertad y Desarrollo
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El Banco Central, en su último IPOM, corrigió al alza las proyecciones de inversión para el presente y próximo año, estimando que dicho componente del PIB crecerá en 5,5% y 6% respectivamente, con lo cual en el período 2018-2019 tendríamos una expansión acumulada de la inversión en 11,8%. Ello revierte en parte la caída observada entre 2014-2017, que fue la más profunda en varias décadas.

Es muy relevante analizar la evolución de esta variable ya que contiene expectativas sobre el futuro, al realizarse una inversión hoy, con la expectativa de obtener beneficios en el mediano plazo. Es así como el ciclo de inversión es profundamente sensible a la mirada presente y futura de la economía, y de hecho durante la última década se observaron dos periodos en donde la inversión cae bruscamente, lo cual puede observarse con nitidez al analizar las importaciones de bienes de capital, es decir máquinas y equipos. 

El primer episodio fue para la crisis subprime en Estados Unidos, lo cual llevó a que la importación de bienes de capital anualizada cayera desde US$11.454 millones en diciembre 2008 hasta US$8.160 millones en noviembre 2009. Esta brusca caída de 29% da cuenta del shock que la crisis norteamericana generó en nuestro país y que lo precipitó en una recesión en el 2009. A partir de fines de 2009 la inversión comienza a recuperarse, en medio del proceso electoral que lleva al poder a Sebastian Piñera en su primer mandato.

El shock sobre las importaciones de bienes de capital de la crisis subprime, de origen externo, fue similar al shock observado entre mediados de 2013 y mayo 2017.

Desde fines de 2009, la inversión comienza a recuperarse y las importaciones anualizadas de bienes de capital alcanzan un récord en julio 2013, llegando a US$18.587 millones, con un alza de 128% con respecto a lo observado en noviembre de 2009, que fue el punto más bajo. Dicho sustancial aumento contiene tanto la reposición generada por el terremoto de febrero de 2010 como por la recuperación sustancial de la inversión minera. Todo esto finalmente genera durante el primer gobierno del Presidente Piñera que la economía creciera a una tasa promedio de 5,3% y con la consecuente creación de 1 millón de nuevos empleos.

Desde mediados de 2013 se producen dos fenómenos: el primero es el fin del súper ciclo del cobre y la consiguiente moderación de la inversión, a lo cual se agregó un nuevo cambio político, que traía consigo un aumento sustancial de los impuestos, en particular sobre las compañías. Ante este escenario, las importaciones anualizadas de bienes de capital comenzaron a caer nuevamente, y llegó a su punto más bajo en mayo de 2017, cuando dichas importaciones llegaron a US$12.010 millones, con una caída de 35% con respecto a julio 2013, que fue el peak anterior. De esta manera, puede observarse que el shock sobre las importaciones de bienes de capital de la crisis subprime, de origen externo, fue similar al shock observado entre mediados de 2013 y mayo 2017.

A mediados de 2017, cuando las importaciones anualizadas de bienes de capital habían alcanzado su mínimo, comienza a subir nuevamente la probabilidad de un cambio en la coalición política en el poder, siendo cada vez más probable que Sebastian Piñera llegase a la Moneda nuevamente. De esta manera, las cifras comienzan a repuntar nuevamente. En noviembre recién pasado, la cifra anualizada llegó a US$14.122 millones con un incremento de 18% con respecto a mediados del año pasado, lo que implica una robusta recuperación, aunque aún estamos lejos del récord observado en el año 2013.

De esta manera, la reactivación de la inversión expresa en términos concretos el cambio en la mirada hacia el futuro, al mismo tiempo que anticipa mayor producción y empleo. Es muy relevante que la autoridad mantenga la presión para destrabar proyectos de inversión y así permitir que todos ellos se hagan realidad.

 

FOTO:CRISTOBAL ESCOBAR/AGENCIAUNO

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