Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 07 de noviembre, 2018

Rosario Moreno: Chile perturbado… ¿Dónde se fue el sentido común?

Periodista y Licenciada en Historia UC Rosario Moreno

¿Lo hemos perdido? ¿Ha mutado? Hoy todo es relativo. Lo que es razonable para usted, puede ser totalmente irracional para otro. En ese aspecto estamos bastante perdidos, pero hay otros que lo entienden perfecto: hay ideologías que buscan –deliberadamente- trastocar la realidad, cambiar valores y matar el sentido común como lo entendíamos hasta ahora. ¿Y lo peor? Tanto chileno que cae en el juego.

 

Rosario Moreno Periodista y Licenciada en Historia UC
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Un adolescente de 14 años que –por ley- no puede votar en elecciones, no puede fumar ni tomar alcohol, no se puede casar, tampoco manejar un vehículo, y si tiene piojos, se los tiene que sacar la mamá. Ese mismo joven, ¿tendrá la madurez suficiente para decidir si es hombre o mujer a los 14 años? En Chile, los congresistas opinan que sí.

 

En las últimas semanas hemos visto violentos robos y asaltos en Las Condes, pero su alcalde, Joaquín Lavín, aparece en los medios y redes sociales hablando dichoso de su medida anti piropos y el que no se pueda fumar en parques y plazas. Las multas pueden llegar sobre los 200 mil pesos. Y mientras, se sigue robando y asaltando, pero continúa pidiendo las cámaras para hablar de ordenanzas municipales cuestionables, siendo que hay tanto obvio por hacer.

 

El Presidente Sebastián Piñera lanza una broma aludiendo al largo de las minifaldas. Parte de la oposición y organizaciones feministas catalogan el chiste de sexista… el Presidente termina pidiendo disculpas públicas por éste, de no creer.

 

Una niña mata a un gato. Al parecer ella tiene trastornos sicológicos, twitter arde y quiere apalear a la menor. ¡Pobre gatito!, pero nadie se dedica a pensar en los problemas de la niña, y tampoco se ve esa energía defensora cuando muere un anciano inválido o un menor del Sename. Me encantan los animales, y no estoy por el maltrato de ellos, pero caigo en las penas del infierno porque se me ocurre escribir “antes que el animal, está el ser humano”.

 

Vivo en un país donde la izquierda culpa de su retroceso electoral en Chile y en la región a que están divididos, y que el centro se ha movido hacia la derecha. Ergo, la culpa la tiene el empedrado. No hay que ser cientista político para darse cuenta que la izquierda ha perdido porque se olvidó de las necesidades prioritarias de un pueblo mayoritario y se dedicó a las minorías; porque estuvo mal la gestión y la corrupción se les escapó de las manos. Pero no, insisten en que el centro se corrió a la derecha. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Menos mal ya han surgido voces sensatas dentro de la misma oposición reconociendo las verdaderas razones de su fracaso.

 

El síndrome Bolsonaro. ¡Uf! Políticos histéricos firmando cartas diciendo que el mundo se va a acabar si sale elegido presidente. Por su parte, personajes de la derecha corriendo a Brasil, como si se tratara de un concierto de U2, para abrazarse y sacarse fotos con el ahora presidente electo de Brasil. ¿No habría sido mejor contar hasta tres y esperar que el carioca gobierne para no entregar juicios apresurados?

 

O Michelle Bachelet, quien desde la ONU dijo que estaría mirando de cerca el cumplimiento de los derechos humanos en Brasil. ¡Fantástico!, pero a la vez no ha sido capaz de visitar Venezuela, cuando se lo han pedido a gritos.

 

Y los derechos humanos en Chile, tan complejos como siempre. La extrema izquierda vociferando por los detenidos desaparecidos en dictadura, pero silencio total cuándo hablamos de los muertos del Sename bajo el cuidado del Estado.

 

¿No todos los muertos valen lo mismo? Y si de muertos se trata, ¿es normal que pasen 48 horas para que recién la izquierda condene el que Francia haya resuelto conceder asilo político a Ricardo Palma Salamanca? Estamos hablando del ex frentista condenado como autor del crimen del senador y fundador de la UDI Jaime Guzmán, ocurrido en 1991. Para efectos prácticos, se trata del asesinato de un senador en democracia. Pero no, si bien muchos políticos saltan como resorte para dar su opinión en todo, aquí hubo una curiosa y larga meditación antes de condenar a los galos.

 

Feministas que marchan para que respeten su cuerpo y acaben los abusos, pero caminan por la Alameda con las pechugas al aire. ¿Y Aula Segura? Ohm, donde Yasna Provoste y compañía hacen ver al que quiere estudiar como el malo y al delincuente como la víctima.

 

Ejemplos hay miles, el mundo al revés, y se me viene a la cabeza el sentido común: ¿Lo hemos perdido? ¿Ha mutado? Si lo tomamos como “la capacidad natural de juzgar los acontecimientos y eventos de forma razonable” se podría decir que Chile está perdiendo el sentido común. Hoy todo es relativo, lo que es razonable para usted, puede ser totalmente irracional para otro. En ese aspecto estamos bastante perdidos, pero hay otros que lo entienden perfecto: hay ideologías que buscan –deliberadamente- trastocar la realidad, cambiar valores y matar el sentido común como lo entendíamos hasta ahora. Los ejemplos antes señalados son un ejemplo de aquello. ¿Y lo peor? Tanto chileno que cae en el juego.

 

FOTO: HANS SCOTT / AGENCIA UNO

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más