Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 5 septiembre, 2020

Raimundo Ruiz: Conflicto mapuche: una mirada a uno y otro lado de la cordillera

Cientista Político, Universidad di Tella, Buenos Aires Raimundo Ruiz

La respuesta del Estado argentino entonces, al igual que lo que sucede en Chile, acusa un vaivén entre la inacción, la represión y el así llamado “indigenismo”. Este último concepto se refiere a toda política pública diseñada por el Estado para sus habitantes indígenas, pero sin la participación de los mismos.

Raimundo Ruiz Cientista Político, Universidad di Tella, Buenos Aires

¿YA RECIBES EL PODCAST “DETRÁS DE LA NOTICIA”?

Cada noche el director de El Líbero, Eduardo Sepúlveda, cierra la jornada con un comentario en formato de audio enviado por WhatsApp, donde en pocos minutos analiza los hechos que marcaron el día y proyecta escenarios para el futuro próximo.

Sí ya eres parte de la Red Líbero, solicita el podcast escribiendo a red@ellibero.cl

Sí aún no eres parte de la Red Líbero, suscríbete y ayúdanos a seguir creciendo.

SUSCRÍBETE AHORA
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Las tensiones que ha generado el conflicto mapuche en las últimas semanas en Chile no son un problema únicamente chileno. Más bien se trata de una problemática que en mayor o menor medida afecta a todos los países americanos. La atención mediática que recibió el violento desalojo de una municipalidad en la Araucanía, ocupada por activistas mapuches, se inscribe dentro de un contexto de creciente pugnacidad que también se vive del otro lado de la cordillera. Desde hace varios días la localidad argentina de Villa Mascardi es el escenario de tensiones entre sus vecinos y una comunidad mapuche. Ambos países parecen compartir en ese sentido un conflicto social que sobre todo en los últimos años está adquiriendo una particular profundidad.

En comparación a Chile, la población indígena argentina es proporcionalmente mucho menor. Según el censo realizado en el año 2010, un mero 2,8% de la población se identifica con alguna identidad originaria, pero con fuertes contrastes de distribución geográfica. En particular resalta aquí el caso de las provincias patagónicas de Neuquén y Río Negro, ambas fronterizas con Chile, que concentran una de las mayores poblaciones originarias en proporción a su población provincial (8% y 7,2% respectivamente), que está compuesta mayoritariamente por mapuches. Ambas provincias también concentran la mayor cantidad de conflictos relacionados con demandas indígenas que se han vivido en Argentina, lo cual permite comparar de cierta manera la situación que se vive en dichas provincias con lo que sucede en Chile.

Para entender el conflicto desde lo político hay que tener en cuenta el federalismo argentino. A diferencia de las regiones chilenas, las provincias argentinas cuentan con un significativo grado de autonomía. Sin embargo, también tienen un problema crónico de financiamiento. Las provincias de Rio Negro y Neuquén en particular dependen de los ingresos que genera el turismo y la extracción de hidrocarburos. Por esto, los gobiernos provinciales tienden a tener una actitud muy combativa hacia cualquier tipo de reclamo por las tierras en las que se desarrollan estas actividades. El Estado nacional, cuyos ingresos no dependen de actividades tan regionalmente concentradas, tiende a tener una actitud mucho más benevolente hacia los reclamos indígenas, pero tiene pocos incentivos (hasta hoy) a intervenir de una manera más profunda en el conflicto. Estas contradicciones han evitado una respuesta coordinada a los reclamos indígenas y en la mayoría de los casos han derivado en la inacción por parte del gobierno nacional y la represión por parte de los gobiernos provinciales.

Esta actitud del Estado es legitimada por un relato popular argentino que considera que toda la población originaria fue diezmada en el siglo XIX. La idea de que la Argentina es un país sin indígenas ha permitido que los sucesivos gobiernos ignoren los reclamos de sus poblaciones ancestrales. Hoy en día esta narrativa ha llevado a que se cuestione que las comunidades indígenas argentinas sean “realmente originarias”, lo que socava la legitimidad de sus reclamos, aunque la evidencia historiográfica y antropológica diga otra cosa. Por otra parte, gran parte del establishment político argentino proviene de la pampa húmeda (cuenca atlántica), lejos del cordón geográfico andino, y sus pulsaciones políticas obedecen a otra mirada cultural. Lo mapuche concierne en parte a un relato “de lo otro”, lo cual no sólo explica cierta sorpresa e ignorancia de la matriz que agita este conflicto, sino que también la falta de claridad con que su dirigencia encara este delicado asunto.

La respuesta del Estado argentino entonces, al igual que lo que sucede en Chile, acusa un vaivén entre la inacción, la represión y el así llamado “indigenismo”. Este último concepto se refiere a toda política pública diseñada por el Estado para sus habitantes indígenas, pero sin la participación de los mismos. El equivalente argentino a la CONADI en Chile es el INAI. Ambas instituciones han resultado ser insuficientes para responder efectivamente a las demandas de los pueblos originarios. Si bien tanto el INAI como la CONADI han procurado programas de política públicas destinados a mejorar la situación socioeconómica de sus poblaciones indígenas, no han reducido la pugnacidad. De poco sirven este tipo de instituciones si no responden a las demandas reales de las comunidades, que muchas veces difieren de la lectura de nuestros Estados, acostumbrados a orientar respuestas circunscritas a meras demandas socioeconómicas.

Finalmente, si un grupo social no cuenta con una verdadera representación dentro del Estado, tampoco confiará en la institucionalidad como para poder solucionar sus problemas. Es en estos momentos en los que la acción directa empieza a cobrar fuerza, lo que en casos extremos puede derivar en la violencia. El que ambos Estados hayan vivido este tipo de problemas, por ende, no debería sorprender. Es la consecuencia lógica de su denominador común: la falta de una verdadera representación indígena dentro de sus respectivos Estados.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

¿YA RECIBES EL PODCAST “DETRÁS DE LA NOTICIA”?

Cada noche el director de El Líbero, Eduardo Sepúlveda, cierra la jornada con un comentario en formato de audio enviado por WhatsApp, donde en pocos minutos analiza los hechos que marcaron el día y proyecta escenarios para el futuro próximo.

Sí ya eres parte de la Red Líbero, solicita el podcast escribiendo a red@ellibero.cl

Sí aún no eres parte de la Red Líbero, suscríbete y ayúdanos a seguir creciendo.

SUSCRÍBETE AHORA

También te puede interesar:

Cerrar mensaje

¿Debiese llegar a más gente El Líbero?

Si tu respuesta es afirmativa, haz como cientos de personas como tú se han unido a nuestra comunidad suscribiéndose a la Red Líbero (0.5 o 1 UF mensual). Accederás a eventos e información exclusiva, y lo más importante: permitirás que El Líbero llegue a más gente y cubra más contenido.

Suscríbete