A Pedrito el lobo le comió las ovejas porque después de tantos avisos incumplidos nadie creyó que esta vez el ataque era real. No vaya a ser que nuestras autoridades terminen igual y que nadie crea su compromiso con la seguridad que tanto han repetido esta semana. En todo caso, no están tan lejos de ello. Lo que vivió el Presidente en ENAPE es sólo una muestra de esa falta de credibilidad. La micro, mediana y pequeña empresa golpeó la mesa y cantando el himno de Carabineros de Chile demostró que no confían en las promesas por la seguridad pública. 

La delincuencia ocupa el primer lugar en la preocupación de los chilenos, quienes registran una alta percepción de inseguridad, la que es alimentada por el aumento de los homicidios y la llegada de grupos criminales que usando la extorsión afectan el desarrollo del comercio. Reconocer eso es el primer paso; ahora, las acciones deben ser coherentes con ese reconocimiento.

Sin duda que el mensaje que llegue desde el gobierno es fundamental. Por ello, que el Subsecretario Monsalve se haya referido a delincuentes y no manifestantes la noche del 18 de octubre pasado tiene una relevancia especial. El problema es que al Subsecretario podrán creerle, pero en quien no confían es en el Presidente. ¿Y cómo hacerlo si al llegar al gobierno buscaba impulsar una urgencia al proyecto de ley sobre indulto a los mal llamados presos de la revuelta? Un perdonazo a esos que fueron detenidos por quemar el metro, saquear locales comerciales, interrumpir el tránsito y alterar de manera importante el orden público. 

Ahora se anunció que el mandatario viajará a La Araucanía. Otra zona donde la violencia marca el diario vivir de los chilenos. Una visita tan esperada y que genera gran expectativa. Ojalá sus anuncios cumplan con lo que esperan los ciudadanos que viven allá. De otra manera, Pedrito seguirá alimentando al lobo. 

Un lobo que pareciera no temer ante la reacción de las instituciones, que no duda en mostrar su arma para realizar sus fechorías, mientras que los ciudadanos siguen sin creer las promesas. En el cuento, Pedrito perdió sus ovejas; en Chile, podemos perder mucho más que eso. 

Los problemas que enfrentamos en materias de seguridad pública son bastante más graves que los que tenía Pedrito y para los que no basta la ayuda que otros puedan darle para ahuyentar al lobo. 

Entre enero y septiembre de este año los homicidios subieron un 55%, ya la PDI había informado que el 60% de ellos se realizaba con arma de fuego y de esos, el 70% corresponde a ajuste de cuentas. Cifras que preocupan y donde una declaración de apoyo no es suficiente. Respeto pidió el Presidente en ENAPE, pero ¿qué pasa con lo que piden los chilenos para poder progresar? Sin seguridad no hay progreso y por ahora, no se cree en que esa seguridad llegará. ¿Qué va a hacer Pedrito con el lobo? ¿Le creerán esta vez? ¿Cómo va a proteger a sus ovejas? Nadie más que Pedrito puede responder esto, sólo espero que lo haga pronto, con fuerza y claridad. El problema de seguridad pública no es ideológico, no tiene escala de grises, sólo requiere voluntad y un relato claro. 

*Pilar Lizana, Athena Lab. Experta en seguridad, narcotráfico y defensa.

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