Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 14 de diciembre, 2018

Paula Schmidt: Por qué la marihuana es jugar a la ruleta rusa

Periodista y Licenciada en Historia Paula Schmidt

Quienes desean despenalizar la marihuana para fines terapéuticos que lo hagan, pero no sin antes ponerse primeros en la fila para dar explicaciones públicas y hacerse responsables personalmente de una decisión que podría significar el comienzo del fin de una vida. 

Paula Schmidt Periodista y Licenciada en Historia
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Mientras el Servicio Nacional de Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda) daba a conocer esta semana su décimo análisis sobre la realidad del consumo de marihuana entre la población adolescente en Chile, en el Senado se resucitó una iniciativa de 2014 que busca despenalizar el autocultivo de cannabis para la prescripción de productos derivados para fines terapéuticos. Los números son preocupantes. Entre un total de 55.803 alumnos de establecimientos municipales, subvencionados y particulares del país, un 45,4% señaló haber ingerido marihuana en el último año. La mayor parte de ellos provienen de colegios municipales (31,2%) y son mujeres. Es así como, además y en comparación al resto del continente, los escolares chilenos entre 8º básico y 4º Medio son quienes lideran el uso no sólo de la marihuana, sino también del consumo de tabaco, cocaína, pasta base y tranquilizantes. ¿Mundos paralelos o interrelacionados?

 

Quienes abogan por la despenalización expresan que una ley que regule el uso “terapéutico” de la droga no sólo haría disminuir el tráfico ilegal sino que además reflejaría a una sociedad más moderna, libre y tolerante. ¿Pero es tan así? Cuando se habla de marihuana y “modernidad” se tiende a asociar el consumo “libre” con Holanda, país pionero en controlar, bajo un organismo público, la venta de cannabis. Se autoriza el consumo, pero se penaliza el mercado ilegal. Es así como los 500 coffee shops holandeses tienen autorización de vender hasta 500 gramos diarios, 5 gramos por consumidor. Sólo el año pasado, este mercado “verde” recaudó remesas que ascendieron a los mil millones de euros. Suena de maravilla. Sin embargo, la rigurosidad calvinista que caracteriza a los holandeses contrasta con la incapacidad de sus autoridades para controlar un explosivo aumento del mercado ilegal. Más de 6 mil cafés sin autorización gubernamental han logrado seducir sobre todo a los turistas, quienes no perciben los riesgos de consumir de manera recreativa una planta que ha sido fértil en sembrar problemas sociales y económicos, en vez de orden, autocontrol y responsabilidad entre la población. Es así como la policía de la Unión Europea y del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías consideró que Holanda era el principal núcleo del tráfico de estupefacientes en ese continente. Ambas organizaciones estimaron, además, que la gran mayoría del éxtasis que se consume en Europa y Estados Unidos se produce en laboratorios secretos en el sur del país. Inevitablemente, el mercado de la marihuana no corre solo.

 

¿Cómo podrán nuestros legisladores, por medio de una ley, hacerse cargo y prever que no habrá un uso indiscriminado de cannabis, que no surgirán daños físicos o mentales entre quienes la utilicen y que no surgirá un mercado ilegal?

 

Por otra parte, la prestigiosa revista JAMA Psychiatry, de la Asociación Médica estadounidense, realizó un estudio epidemiológico para determinar los resultados de haber legalizado el uso de la marihuana para beneficios terapéuticos en 8 estados del país. La conclusión: un incremento (34%) del consumo ilegal que no se explica por la disponibilidad, sino por la baja percepción de riesgo gracias a las campañas que estimulan su uso para fines clínicos. Sin embargo, es consabido que la marihuana es la puerta de entrada a otros estupefacientes. Los especialistas la han llegado a denominar como una “ruleta rusa” que abre nuevos paradigmas difíciles de calibrar y que puede devastar de por vida la evolución física y mental de quienes caen en sus redes. Una droga que no es inocua y que puede generar trastornos a largo plazo. Sobre todo en adolescentes, afectando áreas del cerebro vinculadas al comportamiento, tales como la toma de decisiones, el juicio, la capacidad de planificar, el autocontrol y el comienzo de trastornos psicóticos.

 

Quienes desean despenalizar la marihuana para fines terapéuticos que lo hagan, pero no sin antes ponerse primeros en la fila para dar explicaciones públicas y hacerse responsables personalmente de una decisión que podría significar el comienzo del fin de una vida.

 

¿Cómo podrán nuestros legisladores, por medio de una ley, hacerse cargo y prever que no habrá un uso indiscriminado de cannabis, que no surgirán daños físicos o mentales entre quienes la utilicen y que no surgirá un mercado ilegal? Por otra parte, el término “terapéutico”, en el sentido clínico, significa “sanar”. Pero la marihuana en la mayoría de los casos no cura ni sana. Enferma. Y si de dolor se trata, los avances de la medicina hoy hacen posible manejar el dolor y aliviar el sufrimiento físico por medio de terapias tradicionales y alternativas, como la acupuntura. ¿No será mejor, entonces, que el Parlamento destine su tiempo y disponga de recursos para presupuestar programas de salud que hagan posible un tratamiento clínico sofisticado, digno y accesible para aquella población que requiera calmar su dolor crónico?

 

Quienes desean despenalizar la marihuana para fines terapéuticos que lo hagan, pero no sin antes ponerse primeros en la fila para dar explicaciones públicas y hacerse responsables personalmente de una decisión que podría significar el comienzo del fin de una vida. Que se incorporen más recursos y nuevas estrategias para que el Estado logre prevenir los efectos impredecibles de la marihuana es el verdadero reflejo de una legislación moderna, porque reconoce lo que puede suceder cuando se juega a la ruleta rusa con su población.

 

@LaPolaSchmidt

 

 

FOTO: HANS SCOTT / AGENCIAUNO

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

También te puede interesar: