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Publicado el 25 septiembre, 2020

Paula Schmidt: Ángela Merkel, una lección sobre poder y autoridad

Periodista y Licenciada en Historia Paula Schmidt

La incertidumbre actual ha remecido el piso de diversos liderazgos políticos alrededor del mundo. Sin embargo, la canciller alemana se ha mantenido con los pies firmes sobre la tierra, conservando el poder y la autoridad, una verdadera lección para todos.

Paula Schmidt Periodista y Licenciada en Historia
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Quienes la subestimaron cuando aún no daba pistas de convertirse en la mujer más poderosa del mundo, hoy pagan el precio de no haberse dado cuenta que esa ossi (apelativo para los habitantes de la ex R.D.A.) sería una política brillante. Ha sido capaz de ocasionarle más de un golpe a los egos de Vladimir Putin o Barack Obama, maestros de la escena pública, pero quienes tras bambalinas tuvieron que hacer malabares para ganarse el respeto de una Merkel aparentemente tímida y siempre con pocas ganas de sobresalir.

Hasta que se derrumbó el Muro en 1989, la Alemania gris adonde creció no extirpó elementos visibles que marcan su carácter y la convierten en poseedora de una mente tan analítica como metódica para, por ejemplo, encauzar sin ambigüedades ni resentimientos conversaciones en torno a los horrores del nazismo. Es por eso que, así como no teme discutir sobre los pecados históricos de su nación, tampoco rehúye las acusaciones de sus opositores, quienes más de una vez, pero sin resultados, la han tildado de fascista. Es que haber vivido bajo el comunismo, régimen tan opresivo y totalitario como el yugo de Hitler, la hizo sortear obstáculos más importantes que las reiteradas imputaciones de los sectores más duros del parlamento. Es así como la mente de Merkel muestra señales de madurez, ya que se focaliza en el futuro de sus compatriotas y no sólo en cómo será recordada.

Desde que asumió en 2005, sus armas han sido la inteligencia, su voluntad y saber permanecer neutra a las banalidades del poder. Siempre navegó en un mundo de hombres. Primero, mientras se doctoraba en Física Cuántica y después en el universo de los “machos alfa” que suele atraer la política. Es por eso que se toma con liviandad las críticas que suelen llover sobre los liderazgos femeninos; tales como su poco interés en la moda o que mantiene un peinado desactualizado. A pesar de que se distingue por no ser ostentosa, sí es pulcra y disciplinada; siempre focalizada en cómo perpetuar el sitial de privilegio de su nación en un escenario cada vez más adverso para sus vecinos.

A diferencia de otros líderes, quienes imponen sus decisiones más por su jerarquía que por querer escuchar las opiniones de los demás, en eso la Canciller no se confunde. Sabe que la solución a un problema debe prescindir de arrogancia para obtener buenos resultados. Es por eso que, aunque es sabido que logra anticiparse a los hechos, de igual forma logra irradiar autoridad debido a la empatía con que ejerce su poder. Un estilo poco empleado en política, a pesar de sus buenos réditos para fortalecer las confianzas, y que podría definir a Merkel como alguien que abre los ojos, antes de abrir la boca. Quizás es por eso que da pocas entrevistas (siempre a medios alemanes) y es reconocida por ser una figura pública muy atenta a su interlocutor mientras ella va observando, absorbiendo y desmenuzando cada palabra de la conversación.

Acorde a un miembro de su partido, la única pretensión de la líder es no aparecer como pretensiosa. Es por eso que Merkel goza del aprecio de un pueblo que no sólo valora su gestión, sino también que la ve como una compatriota más que merece privacidad cuando sale a comer a su restaurant italiano favorito o, en medio de la pandemia, ir al supermercado acompañada por un discreto y solitario escolta.

La incertidumbre actual ha remecido el piso de diversos liderazgos políticos alrededor del mundo. Sin embargo, el poder de Ángela Merkel se ha mantenido no sólo por ser la primera mujer canciller del país más aventajado de la zona euro, sino por mantener los pies firmes sobre la tierra, verdadera lección para todos de cómo ejercerlo y conservar autoridad.

@LaPaulaSchmidt

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