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Publicado el 01 de abril, 2019

Patricio Arrau: Mesa Tributaria y legitimidad democrática

Economista Patricio Arrau

El gobierno se equivoca gravemente si mantiene esta conversación hermética, impidiendo a los ciudadanos que votamos por el Presidente Piñera poder participar también en el debate abierto. También se equivoca si divide el proyecto. Es hora de terminar la mesa, cerrar la cocina, votar la idea de legislar y abrir el debate.

Patricio Arrau Economista
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El viernes pasado tuve la ocasión de asistir a un conversatorio organizado por SOFOFA sobre la Odisea Parlamentaria de 2019. No fue sorpresa descubrir que fuera la “odisea tributaria” la que se tomó la conversación, pues cómo se resuelva en estos días el entrampamiento sobre la idea de legislar en general condicionará todas las reformas que vienen. Dos parlamentarios de oposición, la senadora Rincón y el diputado Jackson, y dos parlamentarios de gobierno, el senador Allamand y el senador Kast.

No pude salir de mi perplejidad al escuchar cómo se discutía, no de temas generales, sino de temas técnicos muy complejos y particulares del sistema tributario, como una condición para aprobar la idea de legislar en general. Argumentaré que la Mesa Tributaria, conocida también como la “cocina tributaria”, llegó a un límite que perfectamente puede calificarse de obstrucción al debate democrático. Para dar mis argumentos revisé la minuta técnica enviada por los diputados al gobierno el 18 de marzo, que analiza la respuesta “técnica” que el gobierno dio a una minuta anterior de los diputados, que sí puede considerarse una minuta de temas generales. La última no califica.

La minuta parte reivindicando las supuestas virtudes del sistema tributario semi-integrado y desintegrado, por encima del sistema integrado, como si fuera algo ampliamente consensual, exactamente lo contrario de los que pensamos un importante número técnicos en Chile, que en caso de abrirse el debate se vería que somos mayoría. Persiste la confusión entre distribución del ingreso personal y distribución del ingreso funcional (entre capital y trabajo), pues se ignora que la renta de la empresa que se reinvierte genera futuros ingresos tanto para las personas trabajadoras como para las personas empresarias, por lo que la reinversión no es renta personal; insiste en que el sistema desintegrado es simple y es exactamente lo contrario, pues trae enormes complejidades de equidad horizontal. Adicionalmente, la minuta considera que la recaudación por ampliación de base de los impuestos indirectos no califica para compensar la integración.

Pero lo más grave, que deslegitima completamente la continuidad de la Mesa Tributaria, es que ya no se trata de una discusión en general, sino que de una discusión en particular. La minuta entra de lleno a instrumentos particulares que deben estar en el debate posterior a la votación en general. Exige la eliminación del PPUA (¿alguien sabe en general qué es eso?);  un límite de 3 años al “carryforward” (muy distorsionador); la no devolución de impuestos a socios de grandes empresas y de sociedades de inversión; norma especial anti elusión a los Family Offices.

¿Qué tiene todo esto de discusión en general? ¿No deben discutirse estos instrumentos en la discusión en particular? ¿Se trata de la creatividad de ciertos técnicos de la Mesa, o bien se trata de los diputados de oposición exigiendo lo imposible para rechazar el proyecto? Muchos de los temas planteados son válidos y se requiere entrar a la discusión en particular. Persisten bolsones de elusión importantes en sectores de altos ingresos y hay que eliminarlos. El principio general de que la compensación de la integración no será regresiva ya está concedido.

La ciudadanía entregó al Presidente Piñera un contundente respaldo para dirigir al país y el mandatario está obligado a enviar al Congreso su programa. También entregó a la oposición un contrapeso en el parlamento. Con la Mesa Tributaria, especialmente con la última minuta, está en cuestión la forma en que la oposición ejerce el contrapeso y el límite hasta cuando se mantiene la cocina abierta. La oposición está ejerciendo en forma ilegítima ese contrapeso si impide el debate democrático abierto para los instrumentos particulares de la reforma tributaria. El gobierno se equivoca gravemente si mantiene esta conversación hermética, impidiendo a los ciudadanos que votamos por el Presidente Piñera poder participar también en el debate abierto. También se equivoca si divide el proyecto. Es hora de terminar la mesa, cerrar la cocina, votar la idea de legislar y abrir el debate.

@patricioarrau

FOTO: LEONARDO RUBILAR CHANDIA/AGENCIAUNO

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