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Publicado el 26 de julio, 2018

¿Nuevo relato?

Consultor en comunicación Nicolás Ibieta

Los errores comunicacionales le van a costar mucho al gobierno porque van minando de manera muy directa el principal activo de su relato como es el de los “tiempos mejores”.

Nicolás Ibieta Consultor en comunicación
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Por estos días, el senador Andrés Allamand se encuentra realizando una gira por distintas regiones del país en las que convoca a un seminario titulado “El relato político del gobierno de Sebastián Piñera”. Independiente de los alcances de la actividad misma para el senador, llama la atención el foco del seminario, más aún cuando estas jornadas coinciden con los desaguisados comunicacionales que le ha tocado enfrentar al gobierno de la mano de algunos de sus ministros. Por lo mismo, vale la pena analizar el tema del relato y la comunicación del Ejecutivo.

Respecto al relato, la frase que mayor protagonismo tuvo durante la campaña del Presidente Piñera fue la de los “tiempos mejores”, con lo que se fijó el frame de su presentación como candidato, aunque también sentaría las bases de la percepción de la ciudadanía respecto de su ejercicio. Es decir, su mandato sería constantemente evaluado por el cumplimiento de esa promesa de campaña.

La frase en el contexto político dado puede tener varias connotaciones, pero podemos afirmar que, para todos, es una referencia a dos aristas en paralelo. Primero, es una contraposición tácita a “tiempos peores”, que en el período de campaña era bajo el gobierno de la Presidenta Bachelet y la Nueva Mayoría. Y segundo, desprendido de lo primero, que los “tiempos mejores” vendrán con un gobierno de Piñera. Luego, ya en ejercicio, esa promesa de “tiempos mejores” no se puede sustraer del relato político del gobierno pues, como tal, le será pasada la cuenta y la medida con la que se le evalúe será si es que está cumpliendo con lo prometido. Puede que en el seminario del senador Allamand profundice en detalles sobre la comunicación del gobierno en ejercicio, pero este efecto de la promesa de campaña es insoslayable.

Otro elemento que se suma al mensaje propio de la campaña y a la percepción sobre el gobierno son los atributos propios del Presidente, los que pesan de manera relevante en la elección, pero también en la evaluación de su mandato. Por tanto, esos “tiempos mejores”, podemos decir, están dados por los atributos asociados a la figura presidencial de Piñera, los que para el caso de los chilenos son en su mayoría racionales y asociados en particular a las deterioradas condiciones económicas del país en los últimos años, a las prioridades básicas de los ciudadanos actualmente: seguridad, empleo y salud. Obviamente hay muchísimos más elementos por los que las personas evalúan su propia calidad de vida y el resultado del gobierno, pero estos criterios base, que a su vez se pueden desagregar en sub elementos, son comunes a toda la población y, por tanto, su peso relativo es superior en términos de la evaluación del gobierno.

Fijado este criterio, los errores comunicacionales de los últimos días le hacen un flaco favor al relato del gobierno. Y no sólo por los fallos que los dichos de los ministros puedan tener desde su posición de Estado, sino además -y sobre todo- porque el juego democrático siempre consta de gobierno y oposición, y el relato de gobierno debe superar las olas no sólo de las deficiencias propias sino de las oportunidades que permanentemente estarán buscando sus adversarios para perjudicar al gobierno en esa dimensión. Por ello, por ejemplo, el error del ministro Valente podría haber quedado en una esfera muy reducida de gente entendida en economía e inversiones, que incluso podría hasta estar de acuerdo con sus dichos, pero éstos tienen una interpretación más amplia, que es la que hacen sus contradictores, quienes a través de los distintos medios de comunicación reinterpretan sus dichos y los transmiten a la ciudadanía. Elllo ocurre y seguirá ocurriendo.

Lo mismo se puede decir de los dichos del ministro Varela, pero su error tiene un contexto aún más negativo porque no sólo está sujeto a esta tensión frente a la oposición, sino que además ya lleva más de un episodio como el reciente de la frase sobre los bingos, y con ello no sólo le brinda más oportunidades a sus detractores sino que les da mayor asidero en la opinión pública, con la reiteración.

Lo que está claro es que los errores comunicacionales, sean cuales sean, le van a costar mucho al gobierno porque van minando de manera muy directa el principal activo de su relato como es el de los “tiempos mejores”. Por lo mismo, será interesante cómo el gobierno, junto a su conglomerado Chile Vamos, define la estrategia de su relato político hacia adelante para darle un soporte favorable de aprobación ciudadana al ejercicio de gobierno y, al mismo tiempo, sentar las bases de una posición ventajosa de cara a las próximas elecciones. Al menos ya sabemos que uno de sus presidenciables está preocupado de esa tarea, en gira por el país. Pero, ¿estarán Allamand y otros pensando en un “nuevo” relato? Está por verse, leerse y escucharse. Como todo relato.

Nicolás Ibieta Illanes, Periodista, Máster en Comunicación Política y Corporativa

FOTO:MARIO DAVILA/AGENCIAUNO

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