El Presidente, al comunicarle al país su proyecto de reforma a las pensiones, cometió un error conceptual porque su propuesta, más que una reforma, es una refundación del sistema actual.  

Refundación es lo que ocurriría con el sistema de pensiones puesto que la intención gubernamental es acabar con las AFP para desarrollar un monopolio estatal que se encargaría de todo, y además, el 6% adicional por cuenta del empleador no sería propiedad de los trabajadores, sino que un préstamo obligado al Estado vía cuentas nocionales, para financiar el aumento de las pensiones. Teóricamente el préstamo le sería devuelto al trabajador al momento de jubilar, si es que aún quedaren fondos, porque la demografía chilena juega en contra de la sustentabilidad de la contribución intergeneracional. 

Mucho se critica el sistema actual, pero piense Ud. cuánto mejor serían las pensiones si hubiera existido la obligación de cotizar 16% en lugar del 10%. Pero si lo que propone el Presidente es cosa de matemáticas, no de genialidad política. Aumentar un 6% mensual es un incremento del 60% de las cotizaciones actuales y por supuesto que hubieran sido mejores las TR, al igual que si no hubieran existido las lagunas y la gente hubiera cotizado constantemente. Pero es más fácil culpar a las AFP de las bajas pensiones y por ende, acabar con ellas.

A contrario sensu, internacionalmente el sistema actual está muy bien evaluado, de acuerdo al prestigioso Melbourne Mercer Global Pensión Index, que desde el año 2009 hace estudios comparativos de los sistemas de pensiones de 43 países, incluyendo Chile. El último disponible es de 2021, donde se categorizan los sistemas de A hasta D  mediante un índice general con valores entre 0 y 100, compuesto por tres sub-índices: adecuación, sustentabilidad e integridad.

El reporte de 2021 señala que Islandia, Holanda y Dinamarca lideran el ranking con grado A y un índice >80. Enseguida, con B+ están Israel, Noruega y Australia, con puntajes entre 75-80, y luego B, donde están Chile, Finlandia, Suecia, UK, Singapur, Suiza, Canadá, Irlanda, Alemania y Nueva Zelanda con 65-75 puntos, superando a países desarrollados, clasificados de C a D, como EEUU, Francia, Bélgica España, Japón, entre otros. Adicionalmente, a los calificados B y B+ los describe como sistemas con una estructura robusta de muy buenas características, pero que tienen áreas para mejorar que los diferencia de los sistemas de grado A.

Chile ocupa el lugar 16 entre los 43 países analizados. En la región Colombia ocupa el 25; Perú 29; Brasil 30; México 37 y Argentina 42, superando solo a Tailandia, en el lugar 43.  Los consejos para incrementar el valor de nuestro índice son aumentar la edad de jubilación de las mujeres; aumentar el nivel mínimo de apoyo a los ancianos más pobres; Introducir una edad mínima para acceso a los beneficios de jubilación de pensiones privadas y exigir informes anuales de planes de pensiones disponibles, pero en ningún caso una refundación.

Considerando esta positiva calificación internacional, ¿por qué destruir un sistema que ha funcionado bien, que la gente comprobó que su plata existía, y demostró un nivel de eficiencia excepcional al entregar cerca de US$50.000MM en retiros, sin que hubiera reclamo alguno? ¿Por qué no optimizarlo en lugar de crear un monopolio estatal que no tiene ni la experiencia, ni la infraestructura humana ni tecnológica de las 7 AFP, lo que genera grandes dudas sobre su gestión? Pero si el IPS no es capaz de pagar eficientemente las PGU, ¿cómo podría administrar los más de 11.5MM de afiliados a las AFP.?

Para terminar: si acaban con las AFP, Chile probablemente sería demandado ante el CIADI, como ocurrió con las pensiones vitalicias. Otro tema es que el sistema propuesto incentiva la informalidad, disminuyendo las cotizaciones  y un tercero es que la sustentabilidad del sistema de reparto intergeneracional vía cuentas nocionales corre un alto riesgo, pues Chile está en una etapa de envejecimiento poblacional con fecundidad bajo la tasa de reemplazo y con una esperanza de vida a 2035 de 80,9 años para los hombres y 86 años para las mujeres. Esto lleva a proyectar que en 2050 habrán 176 mayores de 64 años por cada 100 menores de 15 años.  

Esta refundación es pura ideología. No olvidemos que los que gobiernan hoy rechazaron incluso la idea de legislar la reforma previsional del Presidente Piñera, pues eran partidarios de NO + AFP. Ahora que gobiernan llaman a no postergar más mejorar las pensiones. Las vueltas de la vida. 

*Jaime Jankelevich es bioquímico y consultor.

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