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Publicado el 01 de noviembre, 2018

Monserrat Risco: Festividades religiosas, reflexión y diálogo

Investigadora, Centro de Estudios Bicentenario y Centro de Extensión y Estudios USS Monserrat Risco

Debiéramos ser conscientes de qué se celebra este fin de semana, en un acto que permitirá crear una sociedad más tolerante y reflexiva. Entender que diversos grupos tienen expresión en nuestro país podría alentar a que en un futuro próximo reaccionemos de manera pacífica frente a propuestas que no nos gustan, en lugar de actuar con violencia y actos que, por lo demás, no logran nada.

Monserrat Risco Investigadora, Centro de Estudios Bicentenario y Centro de Extensión y Estudios USS
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En este codiciado fin de semana “XL” se conmemoran dos festividades de carácter religioso: el Día de Todos los Santos (1° de noviembre) y el Día de las Iglesias Evangélicas y Protestantes (2 de noviembre). La celebración de ambas, que demuestran una pluralidad de credos en nuestro país, merece mayor reflexión antes que ver el feriado únicamente como un momento de descanso.

 

Diversas religiones están sufriendo momentos duros en la actualidad. La crisis de la Iglesia Católica está en su punto más álgido y prácticamente no se escuchan voces de apoyo a la organización. También, hace unos días en Pittsburgh, un hombre abrió fuego en una sinagoga mientras se realizaba el servicio religioso, dejando varios muertos y heridos. Ya se ha anunciado que el autor del tiroteo enfrentará cargos por crímenes de odio, entre otros.

 

Nuestro país, lamentablemente, también ha visto ataques violentos hacia grupos religiosos, como fue lo ocurrido en la “Marcha por Jesús”, que se realiza hace cuatro años, en conmemoración del 2 de noviembre. Esta vez, mujeres, niños y ancianos fueron agredidos por grupos sindicados como anarquistas, quienes atacaron con piedras, palos y bombas molotov. El saldo de heridos también es importante.

 

Las tres situaciones dan cuenta de problemas diferentes –abuso, crímenes de odio, ataques por posturas políticas–, denunciando una ola de violencia que envuelve a creyentes de diferentes religiones. Esta ola de violencia merece una condena transversal: no puede aceptarse violencia desde ellas ni hacia ellas. ¿Qué tal sin resolvemos nuestras diferencias a partir del diálogo y no a golpes?

 

Este fin de semana largo merece que reflexionemos por qué se conmemoran dos festividades religiosas. Más aún, en primer lugar debiéramos ser conscientes de qué se celebra, en un acto que permitirá crear una sociedad más tolerante y reflexiva. Entender que diversos grupos tienen expresión en nuestro país, con sus festividades y costumbres propias, podría alentar a que en un futuro próximo reaccionemos de manera pacífica frente a propuestas que no nos gustan, en lugar de actuar con violencia y actos que, por lo demás, no logran nada. Reflexionar sobre nosotros mismos y los demás aportará a crear una cultura de respeto y de diálogo, algo que en estos momentos se requiere con urgencia.

 

FOTO:SEBASTIAN BROGCA/AGENCIAUNO

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