Decir que esta semana estuvimos ante a una flor de ensalada, es poco; nos quedamos más que cortos. En honor a ella, se me viene a la cabeza esa delicia que me preparaba la Rosa al comienzo de la primavera, un plato que incluía hojas de distintos tonos de verde y morado y que escondía, entre lechugas frescas y rúcula, unas lonjas de rabanito. Nunca he sido fan de las raíces comestibles y mi Rosa lo sabía, pero también sabía que lo mío era sobre todo maña, porque impajaritablemente terminaba comiéndome hasta el suspiro. Y haciendo una sumisa comparación, es más o menos lo mismo que está pasando con la intricada actualidad nacional: muchas cosas están pasando coladas, como los rabanitos, y ni siquiera nos hemos damos cuenta de su colosal efecto.

¿Alguien por favor me podría explicar qué quiere decir encontrarse en estado de “reflexión” al que aluden algunos honorables? Para mí, una excusa barata para no hacer frente a la decisión de aprobar o no el cuarto retiro. No puedo entender este estado insípido, sin sabor, forma ni consistencia que han adoptado quienes carecen carácter y valentía. En buen chileno, se están sacando los pillos porque saben que deberían votar en contra por el bien de todos los chilenos, pero ponen por delante su capital político y los votos que les puede costar tal decisión. Evidentemente, no están pensando en el ciudadano de a pie, quien terminará pagando el pato de una pésima política pública que inflará los precios hasta las nubes.

Creo que estas señoras y señores no entienden lo que es la inflación, un concepto muy sencillo de explicar. En fácil, basta con decir que, cuando vaya al almacén de don Lucho, con las mismas monedas vamos a poder comprar la mitad de los ingredientes necesarios para preparar el almuerzo. Y obviamente los que más sufren son los que tiene el bolsillo más chico. Lamentablemente, esto no es lo único que explota si se aprueba un 4to retiro; además lo harán las tasas de interés, por lo que ahora el mismo don Lucho, para fiarme, me va a cobrar el doble. ¿Se dan cuenta? Me cuesta el doble y mi plata alcanza para la mitad…

Aún menos comprendo entonces de qué sirve este bendito estado de reflexión, sobre todo considerando que, como reflexión se entiende el proceso de pensar detenidamente en algo con la finalidad de sacar conclusiones. ¿Estarán realmente pensando? Vamos a tener que tener paciencia y cruzar los dedos para que Mercurio retrógrado, así como hizo caer Facebook según los más esotéricos, sus fuerzas celestiales hagan lo mismo con un nuevo retiro.

Y para ponerle más color a esta ensalada, se nos viene una Acusación Constitucional contra el Presidente a poco más de un mes de las elecciones. Ya no basta con la votación del 10% para ganar votos, ahora hay que agregarle otro ingrediente y poner a Piñera contra las cuerdas. Ya me estoy imaginando los argumentos para levantar el dedo… Una vez más, pasarán por alto la incertidumbre y la frágil situación país para ir con todo a sumar glorias personales.

Evidentemente, esto también va a complicar a los candidatos a la presidencia porque, independiente de que los van a pescar repoco con tanta noticia circulando, van a tener que definirse y establecer claramente su posición frente a esta acusación. En resumen, nada de reflexión, ni medias tintas: apoya o no apoya al Presidente.

Yo personalmente no estoy ni ahí con la acusación constitucional. Creo que, en lugar de aportar, le pone más pelos a la sopa, ingredientes absolutamente innecesarios para los momentos que estamos viviendo como país. Con ello, solo nos vamos pareciendo más y más a los gobiernos vecinos. A esta ensalada ya no le caben más ingredientes… y eso que ni he mencionado el aliño que le aporta la Convención Constituyente al plato con tanto plebiscito dirimente.

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