Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 22 de diciembre, 2018

Manuel Bengolea: Chile en el 2019: ¿Estaremos pa’l gato?

Economista Manuel Bengolea

De poco sirven los pronósticos si los políticos de todos los bandos continúan centrándose en conceptos irrelevantes para el crecimiento económico, como si son o no pinochetistas o si lo de Venezuela es o no dictadura.

Manuel Bengolea Economista
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Se acaba el 2018 y, además de las bienaventuranzas, comienzan los pronósticos para el 2019. El año que viene será un buen año, pero, como es característico de los chilenos, estamos pesimistas. Esto me recuerda lo que dijera Roberto Zahler, entonces presidente del Banco Central, acerca que somos maníaco-depresivos: pasamos muy rápidamente de ser los jaguares de Latinoamérica a gatos, y todo porque el crecimiento económico chileno se ajustó en el 2019 de 4.0% a 3.8% porque el desempleo no logra bajar contundentemente, como si los inmigrantes y las rigidez del mercado laboral fueran fáciles de sortear. Todo lo anterior magnificado por muchos políticos de oposición que desean que este gobierno fracase, independiente de si el votante que ellos dicen defender y representar sufre con ello.

Por supuesto que el escenario está complicado, tanto en lo externo como en lo interno, sin embargo, todos los pronósticos sostienen que Chile crecerá por sobre el ritmo de expansión mundial, algo que no sucedió en el gobierno anterior. El mercado accionario y de divisas, como siempre anticipándose a los hechos, venía anunciando con sendas caídas en lo que va del año (8% y 10%, respectivamente) que los pronósticos estaban cambiando. En efecto, en dólares la bolsa chilena (MSCI Chile) ha caído en lo que va de 2018 cerca de 17%, tan solo superada por la mexicana, que lleva un ajuste de 18%, y tiene a su haber el efecto de la caída del petróleo (para Chile buenas noticias) y el del nuevo presidente chavista. ¿Será que en el caso de Chile el mercado sobreestimó los efectos macro y micro económicos de la llegada de un presidente pro mercado y pro crecimiento? Puede haber algo de ello, pues en el 2017 las mismas variables situaron a Chile dentro de las mejores de América Latina.

El flujo de inversiones a instrumentos chilenos para parte de inversionistas extranjeros se ha reactivado en el último mes.

¿Qué nos depara el 2019? Creo que será un buen año tanto para las acciones como para la divisa. En el caso del dólar, llama mucho la atención que a pesar de la tremenda caída en el petróleo y la estabilidad en el precio del cobre en el mismo período -lo cual significa una mejora significativa en los términos de intercambio para Chile- la cotización de la divisa norteamericana no lo ha capturado, con lo cual en un plazo razonable de tiempo y de normalidad en los mercados se debería apreciar en forma importante el peso. De cumplirse lo anterior, entonces el flujo de compra de inversionistas extranjeros a Chile se debería reactivar considerablemente, lo cual incidiría en la valorización de los activos financieros domésticos. Cabe consignar que el flujo de inversiones a instrumentos chilenos para parte de inversionistas extranjeros se ha reactivado en el último mes. Es más, en diciembre, a pesar de los malos resultados de las bolsas a nivel global, con el S&P 500 cayendo cerca de 10%, el IPSA muestra una caída modesta (casi 2%).

Sin embargo, el dólar y la bolsa siguen siendo variables que resumen también el sentir político y, en las condiciones actuales, éste es el más relevante para aventurar cualquier proyección. Por lo tanto, mientras una parte importante de la izquierda siga pegada a ideologías que debilitan el capitalismo y el vínculo entre esfuerzo y compensación, los pronósticos no sólo son inexactos, si no que podrían ser erróneos. Por lo tanto, que los políticos de todos los bandos continúen centrándose en conceptos irrelevantes para el crecimiento económico, como si son o no pinochetistas o si lo de Venezuela es o no dictadura, y soslayen lo relevante como es mejorar la calidad de vida de los chilenos mediante el crecimiento económico, entonces los pronósticos de poco sirven.

En la actualidad se celebran los 40 años del cambio de rumbo de China, que dejó la economía centralizada y permitió que el esfuerzo individual tuviera compensación económica, lo que produjo entre muchas otras cosas que cerca de 700 millones de chinos abandonaran la extrema pobreza. Deng Xiao Ping, el líder que impulsó dicho cambio, sostuvo: «No importa que el gato sea blanco o negro; mientras pueda cazar ratones, es un buen gato». El problema es que parte importante de los políticos chilenos quieren que ciertos gatos se dediquen a la caza, mientras los otros se quedan a la espera de que los cazadores traigan muchos ratones para quitárselos y compartirlos. Lo cierto es que no estamos para gatos de campo, así es que la próxima vez que decida por quién votar, elija uno que le dé garantías de que el ratón que cace será suyo.

 

FOTO: SEBASTIAN BELTRAN GAETE/AGENCIAUNO

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

También te puede interesar: