Varios analistas advierten una mejor cara del gobierno de Boric y hablan de una moderación o incluso de un gobierno socialdemócrata. Para evaluar si esto es cierto, no basta con las palabras o los rostros, sino con las iniciativas. Obras son amores.

Si esa tesis fuera cierta, entonces debiéramos ver una disposición del gobierno a negociar en un Congreso en que son minoría, para sacar adelante sus reformas. Del mismo modo, los aires refundacionales del proyecto de Constitución debieran dejarse de lado. La plurinacionalidad y la teoría indigenista radical que la sustenta debieran abandonar la agenda del gobierno. ¿Ha sido esto así?

Un examen de los principales temas de discusión pública indica que no. Tanto en materia económica como en política, los repliegues parecen ser comunicacionales, si examinamos diez cuestiones que están en el debate público o en tramitación legislativa. Veamos:

  1. La reforma de pensiones, anunciada con gran despliegue, introduce un cambio copernicano a la previsión y al mercado de capitales. El proyecto de Marcel es mucho más radical que las proposiciones de la Comisión Marcel. En lugar de centrarse en los problemas, falta de ahorro y lagunas previsionales; introduce el reparto inter e intra generacional al plantear una cotización adicional de 6% en que los dineros ingresados no salen convertidos en pensión de sus titulares sino en financiamiento para pensiones de otros y una promesa de pensión propia que es una caja negra con parámetros determinados por organismos estatales. Serán también organismos estatales los que intervendrán el mercado de capitales al disponer el destino del nuevo ahorro previsional.
  2. La reforma tributaria continúa su tramitación aumentando la carga tributaria en más de 3 puntos del PIB, gravando utilidades no retiradas en medio de la recesión más importante desde el 2008, sumándose ello al aumento del costo por nuevas cotizaciones previsionales y aumento del tope imponible y disminución obligada de las horas trabajadas.
  3. En efecto, continúa la tramitación de la rebaja de la jornada laboral a 40 horas, sin que el Ejecutivo haya aceptado las indicaciones que pretenden atenuar su efecto sobre el costo laboral por la vía de mayor flexibilidad y adaptabilidad de la jornada, de común acuerdo entre el empleador y el sindicato.
  4. La ley de presupuesto aumenta el subsidio al Transantiago, sin que se contemplen medidas para reducir la evasión que llega a un tercio de los usuarios, y manteniendo en el Directorio a quien en octubre del 2019 proclamaba: “evadir, no pagar, otra forma de luchar”.
  5. Se plantea la formación de una Empresa Nacional del Litio, en circunstancias que CODELCO, que está autorizada para incursionar en este rubro, no ha logrado avances relevantes en la última década. Con ello se pierde tiempo precioso para aprovechar el auge de la electromovilidad.
  6. Se insiste en postergar la publicación de ley que aprueba el TPP11, pese a fracaso de la cuestionada estrategia del subsecretario Ahumada de firmar side letters, que ha sido descartada por Japón, Australia y otros importantes países, a los que ahora se ha sumado incluso el régimen comunista de Vietnam.
  7. El gobierno, reconociendo que hay acciones terroristas, se niega a aplicar la ley antiterrorista en La Araucanía arguyendo que no es eficaz, pero sin tomar iniciativa para modificarla. Señala que está actuando al proponer modificaciones a legislación sobre crimen organizado, confundiendo temas de suyo distintos.
  8. Como producto de la visita del presidente Boric a la Araucanía, en lugar de ordenar acciones concretas de reparación para víctimas de la violencia terrorista se crea una comisión de restitución de tierras a indígenas, lo cual se incluía en la Constitución rechazada por el 62% de los chilenos y será fuente de nuevos conflictos en la zona confirmando que no se ha abandonado el radicalismo indigenista en La Moneda.
  9. El gobierno, a través de la vocera Camila Vallejo, insiste en una intervención en el sistema de medios de comunicación, contratando consultorías a facultades de comunicación de izquierda para regular los contenidos. El mismo presidente Boric en Twitter difunde cuentas como Bot Check Chile, de titular desconocido, que ataca a otros medios de comunicación.
  10. La alcaldesa de Santiago Irací Hassler instruye a directores de escuelas para que no apliquen la ley Aula Segura, según denuncia de varios de ellos, lo que recibe el apoyo de la ministra del Interior Carolina Tohá. 

Este somero recuento nos hace pensar que estamos muy lejos de un gobierno socialdemócrata. Hay algunas rectificaciones al plan inicial, como es el caso de los Liceos Bicentenario que ya no quedarán sin presupuesto, pero son pálidas al lado de los ejemplos que hemos dado, que dan cuenta de un gobierno que persiste en un programa radical que no tiene votos en el Congreso para ejecutarse. La reflexión y autocrítica necesarias luego de la inapelable derrota en el plebiscito del 4 de noviembre es un proceso que recién comienza. El cambio de imagen desde el Boric de primera vuelta al de la segunda vuelta no es suficiente; esta no es una cuestión comunicacional, es de verdad; y sabemos que el Frente Amplio tiene una tentación muy grande por la impostura, estrategia que la ciudadanía ya no comprará. El plazo se acorta y obras son amores. Una moderación del proyecto de gobierno será bienvenida por la ciudadanía, siempre que sea de verdad.

*Luis Larraín es economista.

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