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Publicado el 20 de mayo, 2019

Luis Conejeros: Empujón con el pié

Periodista Luis Conejeros

Es claro que el diputado René Manuel García será diputado hasta 2022. La duda es si Renovación Nacional nos propondrá que lo siga siendo en un próximo período. Los partidos deben hacerse responsables. El cupo en la próxima lista parlamentaria es la verdadera prueba del compromiso con una sociedad más civilizada.

Luis Conejeros Periodista
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Don René Manuel García García es diputado de RN hace 29 años. Ingresó a la Cámara el mismo día que Augusto Pinochet le entregó la banda a Patricio Aylwin. De ahí en adelante ha sido reelegido por los ciudadanos de Carahue, Freire, Gorbea, Temuco y otras comunas en siete oportunidades. Será diputado al menos hasta 2022, es decir por 32 años.

Es evidente que este perito agrícola del Instituto Superior de Agricultura «Adolfo Matthei» de Osorno ha tenido un respaldo en su labor por parte de los ciudadanos de la Araucanía. Aunque no sería raro que ahora alguna gente comience a avergonzarse de haberle dado su voto.

En un apretado resumen, cabe consignar que el diputado García García, presidiendo la comisión investigadora sobre las compras de tierras indígenas por parte del Subsecretario de Interior, se trenzó en una discusión de carácter normativo con una diputada del Partido Comunista y una del PPD. La discusión subió de tono y desembocó en una reacción verbal agresiva, misógina y machista por parte del RN. Años antes había dado cuenta de su homofobia al tratar a Marcelo Díaz de “colita”. No son sus únicos altercados.

Ofuscado, el parlamentario salió a los pasillos del Congreso y cuando fue requerido por la prensa (perseguido por los pasillos y escaleras, a decir verdad) terminó lanzando un puntapié al reportero de radio ADN en el Congreso Nacional, Kevin Filgueras.

Una cadena de hechos lamentables que en cualquier organización respetuosa de los derechos de las personas, habría terminado con el hechor desvinculado e incluso sometido a acciones judiciales. Sería imposible, en cualquier oficina, que un hombre agreda verbalmente de modo grave a dos colegas mujeres, luego golpee a un tercero y al otro día vuelva a trabajar.

La guinda de la torta es que el mismo diputado desmintió categóricamente haber golpeado al reportero. Sólo al enfrentarse a las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del propio Congreso, hubo de hacer un tímido reconocimiento: “no fue una patada, fue un empujón con el pie”. Es decir, además de misógino, machista y homofóbico, el señor diputado es también mentiroso. Un buen exponente de la cultura noventera en un Parlamento del siglo XXI.

Lamentablemente el Congreso no es una institución cualquiera. No existe comisión de ética que pueda desconocer la voluntad popular y desvincular a un diputado electo por la ciudadanía.

Por ello es hora de que los partidos políticos muestren coherencia y se hagan responsables de las acciones de sus representantes. Los ciudadanos estamos en condiciones de exigir que Renovación Nacional señale con claridad si está dispuesta como partido a tener un representante machista, homofóbico y con claros problemas de control de la ira. ¿Lo llevarán de candidato? ¿Lo incluirán en sus listas nuevamente? ¿Sus candidatos a senadores y su candidato presidencial pedirán el voto para él?

Es claro que el diputado René Manuel García será diputado hasta 2022. La duda es si Renovación Nacional nos propondrá que lo siga siendo en un próximo período. Los partidos deben responsabilizarse de las personas que proponen. El caso puntual es para RN, pero el tema se extiende a todas las colectividades. El cupo en las listas parlamentarias es la verdadera prueba del compromiso de cada partido con una sociedad más civilizada. Es allí donde los partidos ponen las fichas, hacen las apuestas y hacen carne los discursos.

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