Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 10 de agosto, 2020

Ladislao Ureta: Diputado Gutiérrez, el supra ciudadano

Abogado Ladislao Ureta

El Partido Comunista históricamente se ha atribuido la defensa de la igualdad de las personas y la supresión de todo privilegio en todos los ámbitos: en lo social, en lo económico, y en lo político. Y es precisamente ese el eje esencial que pretende proyectar al electorado como visión ideológica. Sin embargo, nada de esto se plasma en la conducta del diputado.

Ladislao Ureta Abogado
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

El domingo 09 de agosto de 2020 circuló en los medios un video en el cual una patrulla de la Armada de Chile, cumpliendo las labores de fiscalización sanitaria que le han sido encomendadas, solicita a un particular su cédula de identidad y el permiso temporal individual. Hasta ahí todo es normal. Sin embargo, el fiscalizado, en vez de exhibir su cédula y su permiso temporal, se baja del vehículo y exhibe un documento, al parecer de la Cámara de Diputados, y se niega a mostrar la documentación requerida. De ahí en adelante, la actitud del diputado es prepotente, soberbia y amenazante.

El honorable le indica a la patrulla que él es un diputado de la República y como tal no puede ser controlado porque “yo soy más autoridad que Ud., si Ud. me controla a mí, yo lo voy a controlar a Ud., porque si nos controlamos entre todos esto sería un problema”. Luego manifiesta que si lo fiscalizan “él tiene que denunciar a quien lo controla a la Cámara de Diputados”.

El fiscalizado resultó ser ni más ni menos que el honorable Hugo Gutiérrez, elegido diputado el año 2017, en representación del Partido Comunista por el distrito N° 2, con 14.190 votos.

Las expresiones vertidas por el diputado Gutiérrez durante la fiscalización sanitaria resultan lamentables y sumamente graves, por varias razones: en primer lugar, porque el señor Gutiérrez es abogado, por lo que debería conocer sus prerrogativas y sobre todo sus limitantes; segundo, porque con su actitud y palabras pretende amedrentar a quienes cumplen la tarea de control sanitario; tercero, porque se arroga “más autoridad” que la patrulla que lo fiscaliza; cuarto, porque sostiene que el control recíproco “es un problema”; y, por último, porque pretende que se le dé un trato privilegiado que no corresponde, lo que más llama la atención, considerando la ideología política a la que dice adscribir.

Formulemos algunos alcances.

Los miembros de la Cámara de Diputadas y Diputados son ciudadanos como cualquier otro, y no tienen otras facultades o privilegios que los que les confieren la Constitución y las leyes. El fuero parlamentario da dos derechos: a) la facultad de declarar en el domicilio que fije dentro del territorio jurisdiccional de un tribunal, quedando eximido de comparecer al domicilio del órgano jurisdiccional que requiere su testimonio; y b) la facultad de ser objeto de un antejuicio para formalizar una investigación criminal en su contra. Sin embargo, ello no lo exime de ser detenido en caso de delito flagrante, ni tampoco de ser fiscalizado por razones de prevención policial o sanitaria. En ese contexto, el diputado Gutiérrez es solo un ciudadano más.

Con su actitud, el diputado Gutiérrez desconoce abiertamente el artículo 5° de la Constitución, que señala que “[l]a soberanía reside esencialmente en la nación y su ejercicio se realiza por el pueblo a través del plebiscito y de las elecciones periódicas, y también, por las autoridades que esta Constitución establece”; principio que en nuestra tradición constitucional encuentra antecedentes en las Cartas Fundamentales de 1933 y 1925. En efecto, el diputado pretende ignorar que sus fiscalizadores, en cumplimiento de una orden del Poder Ejecutivo, están ejerciendo también la soberanía del Estado, que no es más ni menos que la soberanía que ejerce un miembro de la Cámara en el hemiciclo de la misma.

Llama la atención que el diputado Gutiérrez considere que el control recíproco entre las autoridades “es un problema”, lo que da cuenta de un error conceptual de fondo: que como diputado está por sobre el ordenamiento jurídico; que está facultado para fiscalizar a los actos de Gobierno, pero que nadie puede fiscalizarlo a él. Esta concepción del señor Gutiérrez es propia de las tiranías, en las cuales quien ejerce el poder apetece ejecutarlo de manera omnímoda, sin ningún freno que evite los abusos, y que nos recuerda una lamentable idea estalinista del ejercicio del poder, muy alejada de las reglas de la democracia, la misma que le permite el señor Gutiérrez estar sentado en la Cámara de Diputadas y Diputados.

La democracia y el estado de derecho se fundan precisamente en un conjunto de mecanismos de pesos y contrapesos; de controles entre órganos del Estado; y de elecciones periódicas que tienen por objeto limitar el poder de aquellos a quienes el pueblo delega la soberanía.

El comportamiento del señor Gutiérrez revela, asimismo, una enorme contradicción entre teoría y práctica. El Partido Comunista históricamente se ha atribuido la defensa de la igualdad de las personas y la supresión de todo privilegio en todos los ámbitos: en lo social, en lo económico, y en lo político. Y es precisamente ese el eje esencial que pretende proyectar al electorado como visión ideológica. Sin embargo, nada de esto se plasma en la conducta del diputado: él invoca precisamente un privilegio, una desigualdad en el trato frente a la ley, pretendiendo ubicarse por sobre el resto de los ciudadanos. Reclama ser una especie de supra ciudadano, lo que desgraciadamente es muy propio de los regímenes totalitarios en los cuales la casta de los jerarcas del partido único, detentan supra poderes que los sitúan por sobre el resto de las personas. O sea, la igualdad que promueven cuando no están en el poder es muy distinta de la igualdad que invocan cuando están en el poder.

Por último, no podemos dejar pasar que el diputado Gutiérrez se considere “más autoridad” que sus fiscalizadores. Nuestro protagonista parece ignorar que la “auctoritas” no emana de una elección o de un nombramiento, sino del reconocimiento que la sociedad le otorga a aquel que considera con mayor autoridad moral para pronunciarse sobre determinadas materias. El video al que nos referimos al comienzo de esta columna deja en evidencia la falta de autoridad del diputado Gutiérrez, especialmente ante los principios básicos de la Democracia. Esperamos sinceramente que el escrutinio de la ciudadanía logre distinguir correctamente a quienes son demócratas, de quienes juegan a la democracia sin creer en ella.

Firman, además del autor, los abogados Juan Francisco Mackenna, José Alonso Ugolini, Sebastián López E., María Angélica Benavides, Carlos Klarmann, Nicolás Balmaceda y Carolina Salinas

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior hazte miembro, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

HAZTE MIEMBRO
Cerrar mensaje

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior hazte miembro, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

HAZTE MIEMBRO