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Publicado el 08 de marzo, 2015

La red de espionaje dentro de la Marina de Guerra del Perú

En inteligencia existen más sombras que luces y este caso nos está mostrando la capacidad de la inteligencia nacional, algo que la mayoría de los chilenos desconoce o minimiza.
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Todos los países espían; espían a sus ciudadanos, a países aliados y amigos, y también a sus rivales y enemigos. Chile no es una excepción. Perú tampoco.

En las últimas semanas salió a la luz el caso de un suboficial de la Marina de Guerra del Perú que habría entregado información sensible a agentes chilenos. El caso explotó en un momento muy complicado para el gobierno de Ollanta Humala, justo cuando se acusaba a la Dirección de Inteligencia Nacional (DINI) de espiar también a políticos aliados, en este caso la integrante del partido de Humala y vicepresidenta del país, Marisol Espinoza. También el Presidente estaba complicado por el escándalo que apuntaba directamente a la Primera Dama y familia de enriquecimiento ilícito y lavado de activos.

La denuncia del abogado del principal acusado, Johnny Richard Philco Bora, correspondía a la  estrategia de la defensa. Philco, al día de hoy detenido en la Base Naval del Callao, es un suboficial de la Marina con 26 años y 11 meses de servicios, principalmente en la Dirección de Telemática (DITELE), unidad que maneja el aparato de comunicaciones de la flota de la Marina de Guerra del Perú.

Como un destacado especialista en telemática, “sus conocimientos sobre las claves de comunicaciones, los códigos de encriptación y del sistema de protección de los accesos de la seguridad de la institución naval” eran tales, que no podían dejar de llamar la atención de cualquier agente de cualquier país. Tenerlo a su lado era de por sí un triunfo para cualquier sistema de inteligencia.

La investigación en curso señala que Philco no actuó solo. Suboficiales de la Marina ubicados en puestos claves de la institución habrían entregado más elementos claves que, a la luz de lo que actualmente ha trascendido, configuran un detalladísimo mapa de la realidad de la Marina de Guerra del Perú, de sus unidades, desplazamientos, comunicaciones, estado de operatividad, antecedentes del personal en puestos clave, etc. El tiempo promedio de servicio en la Marina de los involucrados es de 20 años, lo que significa que estaban al tanto de mucho material sensible de su institución, más aún porque trabajaban en Comunicaciones y en la Inteligencia Naval.

Algunos de los antecedentes que los suboficiales habrían entregado corresponden a:

  • Ascensos y pases a retiro del personal de la Marina de Guerra del Peru.
  • Asignación de los cuadro; sus destinos.
  • Rotación de los efectivos y el período en que se efectúan.
  • Tiempos de servicio de nuevos y viejos servidores.
  • Relación actualizada del personal en actividad y dependencias en las cuales trabajan.
  • Obtención de los audios de las conversaciones que el espionaje peruano había captado en la instalaciones de le embajada chilena en Lima.
  • Obtención de los antecedentes que el espionaje peruano manejaba sobre las actividades de los agentes chilenos en Perú.
  • Frecuencias, equipos y software que utilizan los submarinos y naves de superficie de la marina peruana.
  • Programas, tiempos y frecuencias de navegación de las fragatas y submarinos peruanos.
  • Programaciones, misiones y secuencias de búsqueda de los buques.

No se descarta que también se haya entregado a los agentes chilenos el plan de modernización de las comunicaciones internas de las fragatas. Algunos sectores especulan que Contrainteligencia naval peruana habría entregado información falsa a Philco, información que él entregó como verdadera a sus controladores chilenos.

El caso ha ido escalando en la medida en que las investigaciones han señalado que existe una vasta red de informadores peruanos ubicados en estratégicas áreas de la institución naval, red que se encuentra en proceso de desarticulación y cuyo alcance es aún investigado.

Finalmente debemos situar todo este complejo tema que necesariamente tensa las relaciones, dentro del contexto geopolítico el cual señala que no existen países amigos. Solamente existen intereses entre ellos, los cuáles definen sus relaciones. En el Perú, periodistas y analistas de política internacional insisten en que Chile ha actuado de mala fe ofendiendo al país, sin embargo debemos recordar que estas acciones son prácticas habituales entre los países, baste recordar las filtraciones que Edward Snowden ha dado a conocer, en las cuales se señala que EE.UU. intercepta todo tipo de comunicaciones de sus ciudadanos, de cómo espía a países aliados al tiempo que se hace con sus enemigos.

En inteligencia existen más sombras que luces y este caso nos está mostrando la capacidad de la inteligencia nacional, algo que la mayoría de los chilenos desconoce o minimiza.

 

Felipe Núñez.

 

 

FOTO: HANS SCOTT/AGENCIAUNO

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