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Publicado el 13 de agosto, 2015

La precandidata que falta en la película «Los 33»

Lo que llama la atención es que la película simplemente obvia a una protagonista importante de la historia y que también es un nombre que suena para la presidencial 2018: Isabel Allende.

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La película “Los 33” se ha convertido, además de un éxito rotundo de taquilla, en el primer acto no declarado de la campaña presidencial que se viene, en especial por el rol del ex Presidente Piñera. Aunque no es uno de los héroes y es representado por el mismo actor que hace del inefable decano de medicina que quiere expulsar a Patch Adams, su entorno ha aprovechado de destacar su figura leyendo correctamente que en estos tiempos la comunicación política, más que por los canales tradicionales, también tiene que tomar elementos del marketing guerrilla.

Más aún, uno de los actores de la película denunció no haber sido invitado a la premiere, por haber dicho que era “el gran lanzamiento de la campaña de Piñera” y un columnista de un medio de derecha acusa ser censurado por decir algo similar.

El cine, aunque sea declarado de ficción, también configura realidades y sin duda es un acto comunicacional. Más aún, la propia libertad que declaran los guionistas es perfecta para la comunicación política.

A manera de ejemplo, la película Corazón Valiente de Mel Gibson puso en su momento en contraposición dos posturas sobre la Independencia de Escocia: la irredenta de William Wallace y la dubitativa negociadora de los nobles representadas por Robert The Bruce. Pese a que en la historia real, Robert fue tan guerrero como Wallace.

La película tiene tres protagonistas: Golborne, María Segovia y Mario Sepúlveda, que a puro tesón derrotan a la ingeniería en minas, la desazón y la incredulidad. Con Piñera y Sougarret, increíblemente y pese a los hechos ultradocumentados, en el partido de los incrédulos.

Que sea uno de los dueños de Penta los financistas abre la temporada de especulaciones sobre operaciones políticas de todo tipo. Hay que recordar que después del súbito éxito de Laurence Golborne, la UDI hizo toda clase de pololeos para llevarse al mediático ministro a sus filas, logrando convencerlo para que fuera su precandidato. En esas tareas fue un gran gestor el líder de la UDI, Jovino Novoa, cercano como nadie a los dueños de Penta.

Muchos analistas en ese tiempo hablaban de la enorme capacidad de Laurence Golborne de contener la arrolladora popularidad de la actual Presidenta, pues destacaban enormemente sus llamados atributos blandos.

Y por cierto, el ministro construido por Rodrigo Santoro derrocha dichos atributos, soportando incluso bofetadas con tal de empatizar.

Pero lo que llama la atención es que la película simplemente obvia a una protagonista importante de la historia y que también es un nombre que suena para la presidencial 2018: Isabel Allende.

En ese tiempo era senadora recién estrenada por Copiapó y fue una de las primeras figuras públicas que fue al campamento cuando el ambiente era muy difícil. No cayó nunca en el populismo y en la crítica fácil a la autoridad. Siempre apoyó en todas las gestiones al ministro Golborne, tanto así que el Presidente y el propio ex ministro de Minería se lo han reconocido en múltiples ocasiones. En la foto que dio la vuelta al mundo con Piñera mostrando el papelito, sale también celebrando y aplaudiendo la actual Presidenta del PS.

Sus palabras en ese momento hablan por sí mismas: “debo felicitar el éxito de esta operación de rescate al Presidente Piñera; agradecer al ministro Golborne”.

El olvido por parte de los guionistas y productores de la película tampoco tiene sentido comercial. Por lo que representa en términos mediáticos, para el gran público mundial y en especial el latinoamericano, habría sido una gran historia tener a la hija del Presidente Allende junto a María Segovia pegada a la reja defendiendo la vida de los mineros. Más aún, la frecuente confusión fuera de Chile de la senadora con la famosa escritora del mismo nombre, no le habría hecho nada de mal a la taquilla y a la difusión de la película.

Si los productores no tuvieron problema alguno en ocupar la música de Víctor Jara, Violeta Parra o los Inti Illimani como banda sonora de una epopeya de un gobierno de derecha, ¿qué problema ideológico les habría significado mostrar a Isabel Allende, representada, por ejemplo por Julianne Moore?

Si la plata alcanzaba para Santoro, Banderas y Juliette Binoche, ¿por qué no Moore?

 

Carlos Correa, Ingeniero Civil Industrial, MBA, consultor en comunicación estratégica y ex director(s) de la Secom.

 

 

FOTO: FRANCISCO HUERTA/AGENCIAUNO

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