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Publicado el 26 de febrero, 2017

La decaída imagen exterior de Chile

De seguir así las cosas, este año nuevamente será muy poco auspicioso para la reputación de Chile más allá de nuestras fronteras.
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Han sido días malos para la imagen exterior de Chile. En España se han repetido las informaciones sobre los delincuentes chilenos que simulan secuestros. “Todas las llamadas se realizan desde cárceles chilenas”, es el titular que publicó La Voz de Galicia el sábado 18 de febrero, citando al jefe del equipo de negociadores de la sección de secuestros de la Policía Nacional de España, Juan Alcolea, quien entrega una serie de recomendaciones para evitar caer en la trampa, como no contestar llamadas que empiecen con el prefijo 56. “El problema es que los delincuentes realizan las llamadas desde las cárceles chilenas, que no son como las de aquí”, precisa Alcolea. “Allí en una celda puede haber 20 reclusos. Y los presos disponen de muchos móviles con los que hacen llamadas a cualquier sitio”. Informaciones similares han aparecido en los últimos días en El Periódico de Aragón, en el ABC de Madrid, en El Correo de Extremadura, y en muchos otros medios de comunicación hispanos.

Los secuestros virtuales no han sido los únicos hechos que nos han vuelto tristemente famosos a escala internacional en lo que va de 2017. También recibió una amplia cobertura la tragedia de los incendios forestales y la inoperancia de nuestras autoridades. El influyente Wall Street Journal, el diario con más suscriptores en todo el mundo, publicó el pasado lunes 6 un artículo lapidario sobre la negativa reacción del Gobierno de Bachelet ante la crisis incendiaria, titulado “Fuego y terrorismo en Chile: Quemar iglesias y bosques es el modus operandi de las guerrillas en el sur”.

Son solo dos botones de muestra, pues en los últimos meses han abundado las noticias políticas y policiales negativas sobre nuestro país en el exterior. Según un estudio que realizamos en la Facultad de Comunicación de la Universidad de los Andes para medir la reputación mediática de Chile en el extranjero, si se excluyen las noticias deportivas, que en su mayor parte están ligadas al buen comportamiento de la Selección Chilena en la Copa Centenario, el 44% de las noticias publicadas sobre nuestro país en el exterior son negativas, en comparación con el 42% que son positivas (el resto está compuesto por noticias neutras). Es decir, si no se cuentan las noticias sobre el triunfo futbolístico de Chile sobre Argentina y México, y otras similares que inmortalizaron el paso de la nuestra Selección por Estados Unidos el pasado verano boreal, podríamos concluir que la imagen de Chile en el exterior sigue deteriorándose, como ha sido la tónica desde 2014 a la fecha.

Según el seguimiento que hemos realizado a la reputación mediática de Chile en el exterior desde 1990 hasta 2016, solo hasta el Gobierno de Piñera la reputación mediática de nuestro país era favorable: el 32% de las informaciones publicadas en los diarios de referencia internacional fueron positivas entre 1990 y 2013, comparadas con el 25% que eran negativas (el resto eran neutras). Sin embargo, durante 2014, el primer año del segundo Gobierno de Bachelet, las noticias negativas superaron ampliamente a las positivas: 38% vs. 12%. Ese año, la prensa internacional empezó a ver con desilusión cómo Bachelet desmantelaba el milagro chileno, con notas y reportajes como el que publicó el Financial Times cuando se celebraba el Chilean Day en Londres y donde se acuñó la expresión “nueva mediocridad”: “Chile faces a tough sell to investors as growth stalls”. O estos otros del Wall Street Journal:  “Assault on the Chilean Miracle” (5 de mayo de 2014) y “The Chile ‘Miracle’ Goes in Reverse” (2 de noviembre de 2014).

La negativa situación se repitió en 2015, cuando escándalos políticos y empresariales —como los de Caval, Penta y la colusión del papel higiénico— llevaron nuevamente a que el 39% de las noticias publicadas en 10 diarios y un semanario de referencia mundial fueran negativas para nuestro país, comparadas con el 33% que fueron positivas.

Solo el fútbol y la cultura nos salvaron en 2016, lo que explica que el año pasado se haya revertido la tan negativa evaluación de los dos años anteriores. Así, el 44% de las noticias publicadas en 10 diarios y un semanario de referencia mundial fueron positivas para nuestro país, comparadas con el 42% que fueron negativas; pero si excluimos la Copa Centenario, los porcentajes se dan vuelta: entonces el 44% de las noticias sobre Chile en el exterior pasan a ser negativas y el 42%, positivas.

Muy influyentes, al respecto, fueron las informaciones políticas sobre los problemas de los precandidatos presidenciales (“El favoritismo de Piñera choca con una peligrosa denuncia”, La Nación de Buenos Aires, 22 de noviembre; “La frustrada renovación política de Chile”, El País, 22 de septiembre) o las dificultades de Bachelet y su baja popularidad: “El hartazgo de los chilenos toca fondo: La mitad de los ciudadanos cree que casi todos sus representantes están involucrados en casos de corrupción” (El País, 9 de septiembre); “Mea culpa de Bachelet por la muerte de 865 niños en centros del Estado” (El Mundo, 5 de octubre).

En 2016 fue la política interna la que nos dio mala fama en el exterior. En lo que va de 2017 han sido los presos y los desaciertos mostrados durante el combate de los incendios. De seguir así las cosas, este año nuevamente será muy poco auspicioso para la reputación de Chile más allá de nuestras fronteras.

 

Ricardo Leiva, doctor en Comunicación y académico UAndes

 

 

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