Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 20 de septiembre, 2018

Juan Carlos Said: El cuidador: el gran olvidado en el día del Alzheimer

Médico Internista, investigador asociado de Horizontal Juan Carlos Said

El 92% de los pacientes son cuidados por familiares, siendo 86% mujeres. Más de la mitad de los cuidadores están solos en este trabajo y no tienen a quién recurrir en caso de necesitar ayuda.

Juan Carlos Said Médico Internista, investigador asociado de Horizontal

¿Debiese llegar a más gente El Líbero?

Si tu respuesta es afirmativa, haz como cientos de personas como tú se han unido a nuestra comunidad suscribiéndose a la Red Líbero (0.5 o 1 UF mensual). Accederás a eventos e información exclusiva, y lo más más importante: permitirás que El Líbero llegue a más gente y cubra más contenido.

SUSCRÍBETE AHORA
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Una paciente llega a la consulta en un hospital en Puente Alto. Para lograrlo, tuvo que hacer lo de siempre: atar de pies y manos a su marido para que no se escapara de la casa y se perdiera, dado que no tenía nadie que pudiera ayudarla por unas horas a cuidarlo, mientras ella asistía a su propio control médico. La historia es real, y corresponde a la situación de muchos cuidadores de pacientes con algún tipo de demencia como el Alzheimer, enfermedad cuyo día mundial se celebra este 21 de septiembre.

 

El Alzheimer es una enfermedad de causa desconocida, que se caracteriza por una pérdida progresiva de la memoria, que en un plazo variable de tiempo -entre los 3 y los 11 años desde el diagnóstico- lleva a la persona a una postración y una completa dependencia para todas las actividades básicas de la vida diaria. ¿Qué significa esto? Que el paciente requiere cuidados día y noche para comer, vestirse, bañarse y prevenir múltiples complicaciones asociadas a estar postrado.

 

Según datos del Minsal, el 92% de los pacientes son cuidados por familiares, siendo 86% mujeres.

 

El efecto en el entorno familiar cuando no existen recursos para que el paciente sea llevado a una institución especializada para sus cuidados es dramático. Según datos del Minsal, el 92% de los pacientes son cuidados por familiares, siendo el 86% mujeres. Más de la mitad de los cuidadores están solos en este trabajo y no tienen a quién recurrir en caso de necesitar ayuda. En un 25% de los casos han transcurrido 10 o más años desde las últimas vacaciones. Esto lleva a que casi la mitad de los cuidadores tengan síntomas de depresión.

 

La carga es pesada y la mayoría de las familias chilenas no cuenta con recursos para que el paciente sea llevado a un hogar privado, que puede costar desde 500 mil pesos mensuales. Los hogares administrados por el estado no son suficientes y las listas de espera para instituciones de beneficencia como Fundación Las Rosas son de varios cientos de personas. Es decir: los familiares se ven enfrentados a hacerse cargo del problema por muchos años, en la casa, sin ninguna ayuda, o recurrir a alternativas informales, como hogares ilegales, que no cumplen con normas sanitarias básicas y que terminan siendo el triste “pago de Chile” a nuestros adultos mayores.

 

El problema, no obstante, va a empeorar. En Chile se estima que aproximadamente el 1.06% de la población padece algún tipo de demencia como el Alzheimer, y los casos irán en aumento, dado que -además de los factores de riesgo cardiovascular, como hipertensión, colesterol alto, obesidad y diabetes- el  principal factor de riesgo para esta enfermedad es uno no prevenible: envejecer, y nuestra población envejece rápidamente.

 

Sin embargo, el estado ha sido lento en cambiar de paradigma: ya no se trata de cuidar enfermos jóvenes, que tratamos de enfermedades curables y vuelven a ser productivos. Se trata, por el contrario, de acompañar adultos mayores que, habiendo trabajado toda una vida, requerirán ahora de cuidados por muchos años, sin posibilidad de que esto mejore.

 

Para mejorar los cuidados del adulto mayor con Alzheimer se requieren diversas cosas: aumentar la cobertura de hogares de larga estadía para adultos mayores, mejorar el acceso de los programas de apoyo a pacientes postrados en el domicilio (dependientes de los consultorios) y solucionar también el gran déficit de médicos geriatras (especialistas en enfermedades del adulto mayor), donde hoy sólo contamos con un especialista por cada 20.000 adultos mayores.

 

Finalmente, en el día del Alzheimer, no nos acordemos sólo de los enfermos o de la enfermedad en sí, sino también de esas otras víctimas silenciosas, ya no sólo del Alzheimer, sino de la pobreza y el abandono del estado: los cuidadores, especialmente mujeres, que día a día, aún a costa de su propia salud, cuidan a estos pacientes.

 

RAFA MARTINEZ/AGENCIAUNO

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

¿Debiese llegar a más gente El Líbero?

Si tu respuesta es afirmativa, haz como cientos de personas como tú se han unido a nuestra comunidad suscribiéndose a la Red Líbero (0.5 o 1 UF mensual). Accederás a eventos e información exclusiva, y lo más más importante: permitirás que El Líbero llegue a más gente y cubra más contenido.

SUSCRÍBETE AHORA

También te puede interesar:

Cerrar mensaje

¿Debiese llegar a más gente El Líbero?

Si tu respuesta es afirmativa, haz como cientos de personas como tú se han unido a nuestra comunidad suscribiéndose a la Red Líbero (0.5 o 1 UF mensual). Accederás a eventos e información exclusiva, y lo más importante: permitirás que El Líbero llegue a más gente y cubra más contenido.

Suscríbete