La comisión de derechos fundamentales de la Convención Constitucional rechazó ayer la iniciativa popular de norma “Con mi plata NO” que buscaba resguardar los fondos de los trabajadores, a través del fortalecimiento de su protección jurídica.

Sin perjuicio de que un tema interesante a analizar es cuál fue la repercusión real de las iniciativas populares de norma, que finalmente resultaron rechazadas en su mayoría, lo más relevante a estas alturas es cómo la izquierda, tanto desde el gobierno como desde la Convención Constitucional, han dado clarísimas señales de no querer mantener la propiedad de los trabajadores sobre sus ahorros previsionales.

Este tópico fue discutido dentro de la campaña presidencial, el entonces candidato Gabriel Boric intentaba transmitir señales de calma diciendo que los fondos de los trabajadores no se iban a tocar. Sin perjuicio de mostrar una ambigüedad sorprendente respecto a qué pasaría con las futuras cotizaciones de los chilenos. Su equipo aprovechó la misma indefinición cuando fueron emplazados por el mismo tema.

Durante estas semanas de gobierno, la Ministra del Trabajo ya ha declarado que un quinto retiro de fondos previsionales afectaría una futura reforma previsional, dejando en evidencia que los fondos actuales serían relevantes para la reforma que propondrán. A su vez, Izkia Siches, Ministra del Interior, declaró en el mismo sentido, respecto a la imposibilidad de crear un sistema de seguridad social si es que los trabajadores seguían pensando que esos fondos eran exclusivamente de ellos.

Por supuesto durante el camino se han intentado desdecir una y otra vez, pero votaciones como la de ayer, deja cada vez más claro cuál es la verdadera intención de cierta izquierda: utilizar los fondos de cada uno de los trabajadores, ya sea en su colectivización, o en gastos diversos a los propiamente previsionales, tal como ocurrió en Argentina.

Frente a esta avanzada de la izquierda, las alternativas no se ven muy auspiciosas para los chilenos. Porque por una parte, estas señales hacen que cada vez más personas quieran rescatar lo máximo posible de sus fondos, por miedo al “zarpazo”, lo que los hace promover nuevamente retiros de fondos de pensiones, alternativa que como ya sabemos, termina perjudicando a todos, especialmente a los más vulnerables que no tienen fondos de pensiones.

La única solución posible, frente al desorden político e institucional en esta materia, es que el gobierno de alguna señal clara respecto a la protección de estos ahorros, y no meras declaraciones contradictorias, como hasta ahora.

*José Francisco Lagos es director ejecutivo de Instituto Res Publica.

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