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Publicado el 01 de enero, 2019

José Antonio Kast: 2019

Abogado, ex diputado, fundador de Acción Republicana José Antonio Kast

¿Fanáticos? ¿Ultra? ¿Divisionistas? La derecha acomplejada empieza a usar los mismos calificativos para denostar una opción que no dice nada de extremo, sino al contrario, busca revalidar los principios y convicciones que han quedado un poco olvidados en el cajón y han sido reemplazados por la ambigüedad y la corrección política.

José Antonio Kast Abogado, ex diputado, fundador de Acción Republicana
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El año 2019 será un año de definiciones. La derecha tiene que sentarse a discutir sobre los ejes de la gestión que quiere consolidar en este gobierno y elegir la proyección que quiere buscar hacia el futuro. Para ganar una vez más, no basta con el viento de cola de la última elección, sino que hay que tomar definiciones concretas. Los chilenos están cansados de propuestas tibias y de proyectos ambiguos que apenas se diferencian. Hay principios y convicciones irrenunciables y no todo puede estar sometido a la deliberación de una asamblea o a la referencia a una carta de navegación. ¿Cuáles serán nuestros ejes? ¿Cuál es nuestra propuesta a los chilenos?

Para ello, es importante que en el sector surjan nuevos liderazgos o se sinceren los ya existentes, para que discutamos sobre las bases y convicciones que nos gobiernan. No podemos cometer el mismo error que en el año 2013, donde esperamos eternamente que se destaparan las figuras y llegamos tarde a la elaboración de una propuesta seria. Gobernar y pensar en el futuro no son excluyentes, y si se trabaja de manera honesta y transparente, se puede avanzar en la elaboración de una propuesta que permita proyectar a nuestro sector más allá del 2022.

Queremos partidos fuertes y que también surjan movimientos que representen otros intereses. Ni leyes del hielo ni vetos contribuirán a ese objetivo, porque, lejos de coaccionar a quienes buscan alternativas, debemos buscar como promover su independencia.

También es importante que los partidos den libertad a sus militantes y adherentes, y no los persigan por apoyar distintas posiciones. Nuestro movimiento es apoyado por personas en la UDI, RN, Evópoli y el PRI, y el objetivo no es que esas personas dejen de pertenecer a un partido para participar en el movimiento. Al contrario, queremos partidos fuertes y que también surjan movimientos que representen otros intereses. Ni leyes del hielo ni vetos contribuirán a ese objetivo, porque lejos de coaccionar a quienes buscan alternativas, debemos buscar como promover su independencia.

Lo que sí tenemos claro, es que tenemos que avanzar hacia una derecha sin complejos. La elección del año 2017 marcó un punto de inflexión para aquellos que se cansaron del avance de la izquierda y de la amenaza continua hacia el modelo económico, político y social que ha permitido el desarrollo de Chile en las últimas décadas. Porque además, las amenazas del futuro no son muy distintas ni distantes. El crecimiento del Frente Amplio es la consecuencia de la radicalización de la violencia y la precariedad de las ideas, al verse reemplazadas por eslóganes populistas y soluciones sin sustancia. Como sector tenemos el deber y la obligación de construir una propuesta sólida que le haga frente al avance de la izquierda y que política y programáticamente se haga cargo de este cambio y los enfrente con consistencia.

Por eso no se entienden los ataques desde la derecha que hemos visto en estos últimos días. Desde el Presidente hasta Evopoli, pasando por un ex candidato de la coalición, distintos actores políticos han manifestado su incomodidad con el crecimiento de una alternativa en la derecha y se han alineado con la izquierda para comenzar a criticarla. No tuvieron esa incomodidad cuando necesitaron nuestro apoyo para ser elegidos ni la manifestaron en todos estos meses cuando esa “sensibilidad” al parecer no representaba una amenaza para sus intereses.

Nuestro mensaje en campaña fue claro: creemos en Dios, en la Patria, en la Familia y en el Estado de Derecho; creemos en la Libertad, en el Esfuerzo Individual y en la Competencia justa.

¿Fanáticos? ¿Ultra? ¿Divisionistas? La derecha acomplejada empieza a usar los mismos calificativos para denostar una opción que no dice nada de extremo, sino al contrario, busca revalidar los principios y convicciones que han quedado un poco olvidados en el cajón y han sido reemplazados por la ambigüedad y la corrección política. Nuestro mensaje en campaña fue claro: creemos en Dios, en la Patria, en la Familia y en el Estado de Derecho; creemos en la Libertad, en el Esfuerzo Individual y en la Competencia justa. Nuestros adversarios también estaban claros: la pobreza, la delincuencia, la corrupción, la inmigración ilegal, los operadores políticos y todos aquellos que atentan contra la vida, la familia y la libertad de culto. El norte no es otro que el priorizar las urgencias sociales y dejar atrás los egocentrismos políticos que viven tomándose la agenda.

Nuestro llamado, de manera humilde y responsable, es a pensar en Chile más allá de nuestros propios intereses. Sigamos apoyando al gobierno de manera firme y decidida, pero no obsecuente. También es deber nuestro representar nuestras diferencias y corregir el rumbo del gobierno cuando se marea con las encuestas. Sigamos también ampliando las fronteras del sector e incorporando a cientos de miles de chilenos que ven en nuestros principios y convicciones, el camino para un país más grande, justo y desarrollado integralmente.

Para lograrlo, los llamamos a dejar la beligerancia política de lado y a contribuir, desde nuestras distintas posiciones, a alcanzar este objetivo. El 2019 ya está aquí, bienvenido el 2019.

 

FOTO: HANS SCOTT /AGENCIAUNO

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