Así como la semana pasada criticamos el espectáculo de la izquierda en la elección de la mesa de la Convención, ahora merece la crítica el indecoroso incordio que brindó Chile Vamos para conseguir los 24 patrocinios requeridos para elegir un Vicepresidente Adjunto.

Aunque finalmente se logró un consenso para compartir la vicepresidencia entre Raúl Celis y Hernán Larraín, cada uno durante tres meses, lo sucedido en la centro derecha para llenar un cargo secundario en la Convención, fue vergonzoso. No están los tiempos para darse gustitos personales, pero parece que los egos fueran más importantes que la unidad, a pesar de que el cargo en disputa era irrelevante, por lo poco y nada que pueden influir.

No se puede cruzar a la otra vereda y presumir que se cuenta con los votos para ser elegido, pero al no estarlos, tampoco se puede volver atrás y exigir un apoyo anteriormente despreciado, como si nada hubiera pasado. Es lo que ocurrió con la candidatura de Cristián Monckeberg. Después vienen los llantos sobre la leche derramada, las pasadas de cuenta futuras, y quien sufre es la unidad, que hoy es cuando más se necesita.

Pasado dicho episodio, surgió lo del micrófono de doña Ximena, quien sin percatarse de tenerlo abierto, le decía risiblemente a su colega Jorge Pizarro: “cómo va a sufrir el próximo Gobierno y yo voy a tomar palco”. Esto ocurrió durante la aprobación de admisibilidad del proyecto de Yasna Provoste, que pretende limitar las facultades del Presidente Piñera para seguir gobernando.

Como lo señaló en un tweet, aludiendo además a la frase de Ximena Rincón, “El senado aprobó la admisibilidad del proyecto que presentamos para impedir que un gobierno saliente entregue bienes de todos los chilenos a empresas privadas, como es el litio. No tomaremos palco mientras se hacen negocios a espaldas de la gente”.

El proyecto de Provoste daña al país, porque siendo ésta una licitación internacional, pone en jaque el prestigio de Chile. Bien sabe la Senadora que esta licitación se anunció en octubre de 2021, que el proceso de oferta se cerró el 17 de diciembre y además, que fue aprobada íntegramente por la Contraloría. También sabe que lo que se licitó fue un 1.8% de las reservas nacionales y que sin invertir un peso, el 50% de los ingresos serán para el Estado. Todo esto en forma transparente y no de espaldas a la gente, como lo insinuara en su tweet.

Pero lo más grave de este proyecto es intentar impedirle al gobierno que siga gobernando hasta el 11 de marzo. Parece no recordar la Senadora, por ejemplo, que la Presidenta Bachelet presentó una propuesta de nueva Constitución seis días antes de que terminara su segundo mandato.

Felizmente, de la trifulca política se pasó a la moderación, instalada en Enade. Esta partió con el mesurado discurso del Presidente electo, quien se nota le ha tomado el peso a lo complejo que es gobernar versus lo fácil que resulta prometer utopías sin la responsabilidad de tener que cumplir. Será interesante comprobar si continuará en esa senda, y si se lo permitirán sus compañeros de ruta, lo que es todo un desafío para el próximo Presidente.

Y la moderación continuó con los discursos de Diego Paulsen Presidente de la Cámara y de Juan Sutil de la CPC, ampliamente aplaudidos por su sensatez, moderación y sabiduría, pues mostraron que a pesar de las diferencias, a pesar de estar en veredas opuestas, es posible una civilizada convivencia, es posible extender la mano sin renegar de las ideas propias. Y demostró que, cuando el interés por Chile está por encima de cualquier interés personal, las puertas se abren invitando a la cooperación y el encuentro. 

Como dijimos en un comienzo, una semana para tomar palco.

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