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Publicado el 07 de abril, 2019

Jaime Jankelevich: Se busca oposición constructiva

Consultor de empresas Jaime Jankelevich

Erase una vez un país que tenía un gobernante muy inteligente, trabajador y exigente con sus colaboradores. Trataba de gobernar para que a la gente le fuera bien, pero su problema era que sus opositores le decían a todo que no. Cansado por ello, decidió poner un aviso en las calles: se busca oposición constructiva.

Jaime Jankelevich Consultor de empresas
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La historia de ese país es digna de conocerse. En 1960, era un país pobre y del tercer mundo. Sus ciudadanos tenían un ingreso equivalente a US$ 3.806. Diez años más tarde, en 1970, seguían igualmente sumidos en la pobreza y apenas mejoraron sus ingresos a US$4.537. Lo peor es que en aquellos años, los asoló una tormenta perfecta: se dividieron en bandos irreconciliables, importaron ideas foráneas fracasadas universalmente, el gobernante se declaraba líder de solo unos pocos y el país se paralizó.

A esa época le siguieron muchos años muy duros, pero después de un largo tiempo, empezaron a ver que, haciendo bien las cosas, llegando a acuerdos entre los que estaban en desacuerdo, el país prosperaba, la pobreza disminuía, los habitantes mejoraban sus condiciones de vida y todos estaban más felices. Fueron años dorados, en que los ingresos individuales aumentaron más de seis veces los que tenían en los años 70.

La admiración por ese país recorría el mundo, salvo entre algunos del propio país. Cuenta la historia que hubo quienes quisieron ponerle fin a esa bonanza, intentando destruir todo lo que se había logrado construir con tanto ahinco durante más de 30 años. Y aunque cueste creerlo, asumieron el poder e hicieron mucho daño, pero no lograron, a pesar de todo, barrer con todo lo conseguido.

Después de ese período, llegó a gobernar ese señor que describíamos al comienzo, quien prometió poner a su país nuevamente en marcha y recuperar el tiempo perdido. Había entusiasmo en la gente, pensando que todo volvería a ser como antes. Al poco tiempo, el gobernante empezó a tener dificultades con sus opositores, quienes paraban sus iniciativas por los más diversos motivos, aunque siempre logró aprobar unas pocas, gracias a la colaboración de algunos que aceptaban las buenas ideas y las apoyaban.

Sin embargo, eso duró poco. El gobernante empezó a notar que cada día le costaba más aprobar algún proyecto, hasta que llegó a un punto en que se dio cuenta que a todo lo que el proponía, los opositores le decían que no, restándole todo mérito a lo propuesto, simplemente porque eso lograba unirlos.

Cansado de tantas dificultades, se le ocurrió poner un aviso en las calles que decía: Se busca oposición constructiva. Pasaron los días pero nadie se presentó. Entonces, decidió hablarle al país para explicarle por qué no lograba avanzar. Les dijo que a pesar de sus esfuerzos por intentar que a ellos les fuera mejor cada día, sus opositores se habían unido, firmado un pacto y decidido oponerse a cualquier iniciativa que el presentara, si no se rendía a sus condiciones.

Les dijo también, que como nadie se presentó a su aviso, no era mucho lo que podrían mejorar. La respuesta no se hizo esperar. El pueblo indignado empezó a exigirle a los opositores que en lugar de negarse a todo, pensaran de una vez por todas en el país y no en cómo recuperar el poder. El gobernante agradecido, insistió con su aviso y esta vez, asustados por la reacción de los votantes y preocupados por perder sus privilegios, algunos opositores dispuestos a cooperar, se presentaron al aviso y se comenzó a avanzar.

Esta pieza de ficción se parece mucho a nuestra realidad. Lo importante es que nos demos cuenta lo que significa no contar con mayorías en el congreso; de lo que implica el nuevo pacto opositor; de la intransigencia del PC y del FA, que declaró fracasado el diálogo del gobierno, y que nos demos cuenta también, de la gravedad que implica retrasar las soluciones que Chile requiere con tanta urgencia, por causa de un obcecado obstruccionismo.

Finalmente, sugiero recordar todo esto, cuando estemos en las urnas durante las próximas elecciones.

FOTO: LEONARDO RUBILAR CHANDIA/AGENCIAUNO

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