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Publicado el 09 de junio, 2019

Jaime Jankelevich: Reflexiones sobre una pataleta

Consultor de empresas Jaime Jankelevich

La cuenta pública del Presidente Piñera fue contundente y visionaria. Pero lamentablemente lo que más hizo noticia, fue la pataleta de Chahín por el 4%, digna de un niño al que le baja la rabia ante cualquier frustración. Nuestra política, lo que necesita, es mayor reflexión y mejor nivel.

Jaime Jankelevich Consultor de empresas
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Contundente y visionaria fue la cuenta pública del Presidente. Contundente en cuanto abordó los principales temas de interés para el desarrollo del país, exponiendo su posición frente a cada uno de ellos, y visionaria, porque por primera vez nos presentó una mirada de país a largo plazo, con un horizonte a 30 años, algo que se echaba de menos en Chile.

Lamentablemente, todo aquello quedó opacado por la mezquindad y pequeñez de algunos políticos, dado que lo que más acaparó la atención de las noticias fue básicamente el airado rechazo a las palabras del Presidente sobre quién se hará cargo de la administración del 4% de las cotizaciones provisionales de todos nosotros. Fuad Chahín, en un artículo delirante de ira, se dio el lujo de insultar al primer mandatario, por atreverse a decir que habrá libertad para elegir quien administra los fondos individuales. Y no bastándole dar rienda suelta a su rabieta por escrito, lo increpó por la tarde al decirle que no se olvide quien tiene la sartén por el mango. Lo lamentable es que desde el otro lado de la orilla tampoco se habló de otra cosa; se salieron a dar explicaciones, y todo giró en torno al famoso 4%.

En contraste con esto, en la cuenta, el Presidente abordó más de 30 materias diferentes, desde la modernización tributaria, laboral y de pensiones, pasando por los cambios institucionales, la reducción del número de parlamentarios e incluso el tema del envejecimiento poblacional. Habló de Chile como potencia alimentaria, de la construcción de 26 nuevos embalses, de la integración vía telecomunicaciones y de descentralización. Revisó la necesidad de brindar educación de calidad a todos, partiendo por los párvulos. Mencionó igualmente grandes urgencias y modernizaciones del mundo productivo. Señaló que no estamos preparados para enfrentar los desafíos que los cambios tecnológicos nos imponen e hizo un llamado a ponernos en campaña para sortear dichas barreras. Habló de inversiones millonarias en infraestructura y al mismo tiempo, hizo un sentido llamado a la unidad, que tantos éxitos nos ha deparado en el pasado y una advertencia sobre el peligro de la división, que tanto daño nos ha causado.

Este breve resumen es tan solo para hacer un contrapunto con lo que le quedó a la gente cuando el día lunes inmediatamente posterior al mensaje presidencial, abrió la prensa y se encontró con la pataleta de Chahín, donde fue realmente insolente y faltó a la verdad, por ejemplo, cuando dijo que la política de este gobierno sigue las de Bolsonaro en Brasil.

La alta política es imprescindible para que los países avancen y progresen y la prensa juega un rol importante en colaborar con dicha tarea. Sin embargo, cuando los políticos se dedican a cultivar sus intereses particulares, postergando los del país, y, al mismo tiempo, la prensa les da sustento y exposición, se asiste al triste espectáculo que observamos la semana que recién terminó. Reflexionar sobre este tema, es tarea de todos.

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