Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 16 de junio, 2019

Jaime Jankelevich: ¿Hacían mal la pega o fueron las encuestas?

Consultor de empresas Jaime Jankelevich

Resulta curioso que el mismo día en que se conoció la CEP, ocurriera el cambio de gabinete. La pregunta que surge es si esto se debió a las encuestas o a que los ministros salientes no estaban haciendo bien la pega. Si fue esto último, ¿por qué la demora en cambiarlos?  Pero si fueron las encuestas, ¿no será mejor prescindir de las mismas para gobernar con una mirada de largo plazo?

Jaime Jankelevich Consultor de empresas
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

La encuesta CEP, más que las otras que circulan semanal o mensualmente, definitivamente produce potentes reacciones en la clase política. Tanto gobierno como oposición reaccionan de acuerdo a sus intereses y se habla de la misma durante extensas jornadas.

En ésta, la N° 83, el gobierno obtuvo un mal resultado. Partiendo por el 25% de aprobación al Presidente, se suma el obtener notas bajo 4 en todos los temas sectoriales evaluados. A primera vista, pareciera que todo está mal, pero sorprende que, al preguntar a los encuestados por su situación personal, un 65% la evalúa con nota entre 7 y 10, siendo 10 equivalente a totalmente satisfecho. Paradójicamente, esos mismos individuos creen que tan solo un 19% del resto de los chilenos, está totalmente satisfecho con sus vidas.

Si todo está mal, de acuerdo al 25% de aprobación, ¿significa que la gente se conforma con poco para estimar que su vida está totalmente satisfecha, siendo que la sociedad está cada día más exigente? ¿O habrá influido la coyuntura en los días de la encuesta?

El terreno de la CEP se realizó entre el 26 de abril y el 3 de junio. En esas semanas estalló el tema del viaje de los hijos del Presidente a China; se conoció el 1.8% de crecimiento del primer trimestre; en la Cámara se rechazó la idea de legislar sobre Aula Segura y las Pensiones; le enviaron una bomba al Presidente del Metro; el INE anunció que el IPC fue manipulado; en Puerto Montt, un estudiante le disparó a un compañero en su clase; un tornado causó estragos en Los Ángeles; Allamand adelantó la carrera presidencial y cuando vino la positiva cuenta presidencial del 1 de junio, se acabó el terreno. En resumen, entre el 26 de abril y el 3 de junio hubo demasiadas malas noticias, ampliamente difundidas por la prensa y las redes sociales. Cuando esto ocurre, suele generarse un efecto Pigmalión negativo, que logra reforzar en la gente una idea pesimista sobre la marcha del país o sobre el tema que sea.

Asociando lo anterior con el cambio ministerial, cabe preguntarnos si los ministros defenestrados estaban haciendo mal la pega, o si las encuestas gatillaron la decisión, porque, en definitiva, los nuevos nombramientos, en nada alteran el escenario actual del país. El gobierno sigue teniendo dificultades para sacar adelante sus proyectos, dada la durísima oposición que enfrenta en el Congreso, el panorama internacional poco ayuda a nuestra economía tan ligada al mundo y el próximo año ya entramos en la vorágine electoral.

Por esto creo importante prescindir de los vaivenes bipolares que solemos tener los chilenos; que el gobierno debe seguir adelante con su visión de largo plazo, informando adecuadamente a la ciudadanía sobre su propósito  y continuar sin vacilar con la misión trazada, aun obteniendo malos resultados en las encuestas. De eso se trata el liderazgo.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

También te puede interesar: