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Publicado el 13 de enero, 2019

Jaime Jankelevich: El neopopulismo de izquierda

Consultor de empresas Jaime Jankelevich

La izquierda está quebrada y, para intentar unirse, recurre a un neopopulismo: aquel de buscar a quien acusar constitucionalmente para conseguir la unidad perdida. Ayer fue el ministro Santelices, después los ministros de la Corte Suprema y, como fracasaron, hoy parecen estar pensando que la tercera es la vencida.

Jaime Jankelevich Consultor de empresas
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El populismo, tan en boga en estos días en el mundo, captura a una gran masa de votantes, identificándose con sus problemas, señalándoles quién o quiénes serían los presuntos culpables de sus males, para luego -de triunfar- ofrecerles la redención, pues les promete las soluciones que les brindarán la felicidad.

En nuestro país, la izquierda ve con angustia que pasa el tiempo, que se acercan las elecciones y que siguen atomizados sin tener un discurso coherente y sin encontrar el camino para recuperar el poder en 2022. Dado lo anterior, pareciera ser que a un creativo se le ocurrió que recurriendo a las acusaciones constitucionales, recuperarían la perdida unidad y, de paso, le estarían señalando a la gente que ellos castigan a los culpables de todos sus problemas, léase la derecha, por lo cual deberían volver a confiar en ellos.

El primer intento fue contra el ministro de Salud, Emilio Santelices, por el famoso reglamento para la Ley de aborto por las tres causales, que la Contraloría impugnó. Armaron un gran escándalo porque el protocolo permitía la objeción de conciencia dentro de la ley de despenalización del aborto y eso atentaba contra el derecho de las mujeres, constituyéndose ellos en sus defensores. La acusación tuvo las firmas para tramitarla, pero ni siquiera pasó la cuestión previa por carecer de todo fundamento legal. Como resultado, la ansiada unidad no se logró, el ministro Santelices sigue con buena salud y salieron trasquilados.

Con este tipo de actitudes más alejan a la gente de la política y más desconfianza fomentan, porque los problemas siguen postergados, porque impiden que el gobierno pueda desarrollarse normalmente y porque en lugar de cooperar, obstruyen el desarrollo de las soluciones que el país requiere.

Pero no les bastó esa fallida experiencia. El próximo capítulo se escribió con la acusación constitucional contra tres jueces de la Corte Suprema: los ministros Künsemüller, Dolmestch y Valderrama. ¿Por qué razón los acusaron? Según ellos, por notable abandono de deberes, al otorgar libertad condicional a detenidos por delitos de DDHH. Nuevamente la unidad les fue esquiva, perdieron la votación y la acusación fue derrotada.

Y desde el desgraciado incidente que le causó la muerte a Camilo Catrillanca, han intentado unirse para desbancar al ministro Chadwick. Lo han acusado de todo tipo de cosas, y antes de 48 horas de ocurrido este hecho, ya hablaron de acusación constitucional. Pasado el momentum para hacerlo, no insistieron, hasta que se dio a conocer una declaración del General (r) Mauro Victtoriano que estimaron comprometía al ministro y volvieron al ataque, primero exigiendo su renuncia y ahora buscando la forma de acusarlo constitucionalmente.

Este neopopulismo de la oposición puesto en escena en tan solo diez meses, no es más que una maniobra política que intenta conseguir reagruparse a como dé lugar, recuperar la aprobación del pueblo y así reconquistar el poder en 2022. Lo que no consideran es que con este tipo de actitudes más alejan a la gente de la política y más desconfianza fomentan, porque los problemas siguen postergados, porque impiden que el gobierno pueda desarrollarse normalmente y porque en lugar de cooperar, obstruyen el desarrollo de las soluciones que el país requiere.

Al neopopulismo de izquierda hasta ahora le ha ido muy mal. La gente está cansada de estas jugarretas y si creen que con acusaciones constitucionales recuperarán el poder, están muy equivocados, porque se podrá engañar una vez, dos veces, pero ya una tercera acusación sin justificación alguna, no engañaría a nadie. A esperar entonces que llegue marzo y ahí se verá si insisten en montar un caso cuyo único fin es causarle problemas al Presidente. De resultarles, serían nuevamente derrotados por la fuerza del derecho y el cansancio de las multitudes.

 

FOTO: LEONARDO RUBILAR CHANDIA/AGENCIAUNO

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