Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 10 septiembre, 2020

Jaime Abedrapo: Izquierda, centro y derecha

Director Escuela de Gobierno, Universidad San Sebastián Jaime Abedrapo

El país se polariza, las alternativas según las encuestas y los medios de comunicación social son un candidato UDI a contrapelo en las ideas de su propio partido y un alcalde comunista. ¿Quién gana en ese escenario? ¿El país?

Jaime Abedrapo Director Escuela de Gobierno, Universidad San Sebastián
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

El sistema político chileno insiste en la díada izquierda–derecha, que vemos que declina a nivel mundial, mientras que el más desheredado pareciera ser el “centro político”. Los análisis suelen sostener que no hay liderazgos en este espacio con posibilidades reales para levantar un bloque político.

¿Los que se autodenominan de centro percibirán que su estrategia, por un lado, fomenta el miedo a cambios estructurales y, por otro, enciende el temor al populismo? ¿Cuál es su propuesta? ¿Mantener el statu quo?

Salir en defensa de la democracia es precisamente volver a soñar con lo posible, presentar una visión de futuro a la nación, movilizar el alma nacional y encarnar virtudes políticas. En definitiva, hablar con la convicción de los cambios que se requieren en relación a la justicia social, la carencia del Estado en materia regulatoria a objeto de limitar la sensación de abuso, fortalecer la comunidad a través de mejorar la educación pública y permitir el acceso a la salud y la cultura, además de presentar un nuevo ordenamiento territorial que permita crear comunidad, y con ello reconocer que en Chile habitan ciudadanos de etnias diferentes y que entre todos debemos crear el nosotros, entre otros aspectos que el Chile de hoy ha precarizado.

Si buscamos respuestas a la polarización del país, las fuerzas democráticas debieran cambiar su propuesta y mensaje, y así ayudar a salir de la simplificación en la cual estamos. Por un lado, la izquierda propone cambios al sistema según el ideario progresista, el cual es desconocido, ya que nunca se ha visibilizado una definición respecto a que se entiende por progresismo. Posiblemente su principal fortaleza es que encarna la idea de cambio. Por otra parte, la derecha intenta esconder u olvidar sus principios políticos reconocidos tanto en su vertiente liberal como conservadora. En efecto, la estrategia de su abanderado (Lavín) representa un pragmatismo vacío de conceptos y visión de mundo, pero muy útil al interés de ciudadanos líquidos, con menos consistencia política y más volubles en sus idearios. En definitiva, el marketing político que entiende el ocaso de la díada izquierda y derecha busca el apoyo del sujeto que teme perder sus intereses frente a la sociedad, los cuales en general son proteger sus bienes materiales y posición social, en un contexto de promoción del miedo frente a la incertidumbre, desorden y violencia, a la cual se busca responsabilizar a la izquierda.

En ese espiral entre quienes promueven los cambios estructurales y los que se defienden de ellos, no se aprecia una propuesta consistente que presente una salida desde el personalismo, y que entregue una visión de país. En este contexto, hasta ahora el autodenominado centro político, que pareciera representar las banderas de la gradualidad, la búsqueda de consenso y la reivindicación del pasado reciente de la política nacional, pareciera no dar respuestas a las demandas de la ciudadanía de hoy, mientras que tampoco se involucra en la promoción del miedo. Por ello se perciben como insignificantes en la escena nacional.

En general, los movimientos que están situados en el espacio entre los polos se tienden a definir como responsables en política fiscal y prudentes ante las demandas ciudadanas, sin embargo, esa sería la estrategia para perder la batalla política porque básicamente no proponen alternativas o soluciones al sistema vigente. En efecto, no leen la saturación de las personas respecto a un sistema marcado por la deshumanización y en la pérdida de comunidad en tiempos de desafectos y de irascibilidad. El cambio climático, la escasez de agua potable, la inteligencia artificial que azotará el empleo, la calidad de la educación, el acceso a la salud, un nuevo ordenamiento territorial que supere el actual que divide entre ricos versus pobres, avanzar decididamente hacia la democracia directa, entre tantos temas que no pueden dejar indiferentes a quienes se ocupan de la persona humana.

Superemos las díadas heredades desde la revolución francesa. Al respecto se propone desde las antípodas del pragmatismo levantar las ideas personalistas que crean comunidad. Hablemos desde la construcción de puentes y no nos pleguemos a la movilización del miedo, ni tampoco a los conceptos vacíos de progresismo que terminan siendo acciones que sólo buscan sintonizar con la opinión pública sin importar la calidad de las políticas. En conclusión, presentemos una visión de país.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior hazte miembro, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

HAZTE MIEMBRO
Cerrar mensaje

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior hazte miembro, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

HAZTE MIEMBRO