Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 21 de junio, 2020

Jaime Abedrapo: Confucio y Gandhi en el exilio

Director Escuela de Gobierno, Universidad San Sebastián Jaime Abedrapo

En tiempos de una pandemia que ha afectado muy particularmente a China e India, vemos cómo ello no ha sido un obstáculo al momento de reivindicar pretensiones territoriales, dejando en evidencia –una vez más– la fragilidad del sistema de Naciones Unidas, que sin duda no tendrá capacidad de acción frente a dos potencias nucleares.

Jaime Abedrapo Director Escuela de Gobierno, Universidad San Sebastián

¿YA RECIBES EL PODCAST “DETRÁS DE LA NOTICIA”?

Cada noche el director de El Líbero, Eduardo Sepúlveda, cierra la jornada con un comentario en formato de audio enviado por WhatsApp, donde en pocos minutos analiza los hechos que marcaron el día y proyecta escenarios para el futuro próximo.

Sí ya eres parte de la Red Líbero, solicita el podcast escribiendo a red@ellibero.cl

Sí aún no eres parte de la Red Líbero, suscríbete y ayúdanos a seguir creciendo.

SUSCRÍBETE AHORA
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Cuando recordamos los principios básicos del confucionismo tales como la decencia, rectitud, lealtad y piedad, como elementos constitutivos del bien común en la rica tradición milenaria de China; y los postulados de Gandhi acerca de la NO violencia activa reconocidos en su famosa afirmación “existen muchas causas por las cuales estoy dispuesto a morir, pero ninguna por la cual esté dispuesto a matar”; nos parecen pensamientos sumergidos o ignorados bajo la dinámica de los Estados nación. En especial cuando estamos justo en medio de un nuevo reparto de poder mundial, en donde los países más densamente poblados del planeta buscan aumentar su poder relativo.

Los realistas, desde Maquivelo a Morgenthau, parecieran siempre triunfantes con su visión acerca de la conducta humana en el Estado, y a su vez, los pueblos parecieran ser llevados una y mil veces al conflicto bélico, las pugnas de poder y las reivindicaciones territoriales. ¿No habrá salida a este mapa mental? ¿Será que la prohibición del uso o amenaza de uso de la fuerza en la Carta de las Naciones Unidas fue una ilusión sin fundamento?

En tiempos de una pandemia que ha afectado muy particularmente a China e India, vemos cómo ello no ha sido un obstáculo al momento de reivindicar pretensiones territoriales, dejando en evidencia –una vez más– la fragilidad del sistema de Naciones Unidas, que sin duda no tendrá capacidad de acción frente a dos potencias nucleares.

Ciertamente, no sólo China e India son actores que en plena pandemia del Covid 19 han demostrado interés en pretensiones territoriales o geoestratégicas tendientes a aumentar sus capacidades de influencia o control político y social. Nada pareciera ser capaz de disuadir a los Estados con interés en ampliar su influencia política, ni siquiera una pandemia o una catástrofe económica mundial, ni la insostenibilidad social y medioambiental a escala prácticamente planetaria.

La disputa por Cachemira entre China e India tiene una historia de más de cuarenta años, y podemos situar el origen del conflicto en más de 7 décadas, cuando los británicos abandonaron India y los chinos no reconocieron las fronteras que heredaron. Estos elementos de análisis no son menores, sino que en perspectiva histórica vienen a demostrar las resistencias a las imposiciones creadas en tiempos de colonización, tan propia de los tiempos modernos.

Las noticias de estos días nos hablan de 20 muertos entre los soldados indios en la frontera del Himalaya que divide a ambos Estados, situado en la extensa región de Cachemira, la cual es disputada además por Pakistán, país musulmán que apoya geopolíticamente a China, pero a su vez lo amenaza porque en el seno de su sociedad hay organizaciones que ven como enemigo a China por sus pretensiones territoriales. Es decir, existen elementos que pueden gatillar un conflicto regional con capacidad de ampliarse debido a las políticas de alianzas de cada uno de estos Estados en conflicto. Por un lado, India y sus socios de la OTAN (Estados Unidos a la cabeza) y China con Rusia, entre otros actores de la región.

La zona en disputa está altamente militarizada, pero en los últimos meses ha sido notorio el incremento de trincheras, traslado de equipamiento militar y puestos de campañas. De hecho, las primeras crónicas que anunciaron el aumento de la tensión en la zona vienen desde hace meses. Con posterioridad a la construcción por parte de la India de una carretera en el Valle de Galwan, situado en territorio demandado por China y controlado por India, tuvo como reacción un aumento significativo de las fuerzas militares de Pekin.

El territorio en disputa por India y China es relevante por distintos motivos, pero en especial porque a través de éste se conecta el Tíbet, en donde se alojan grupos que organizan acciones separatistas de China. Además, esta zona permite conectar con el Mar Arábigo, cuestión que Estados Unidos está dispuesto a apoyar a quien se oponga a las pretensiones de China de llegar a sus aguas, por el desbalance geoestratégico que ello significaría en materia militar, económica y política.

En consecuencia, son muchas las razones de Estado que nos permiten comprender las disputas que estamos presenciando entre China e India, y que a la vez nos permite comprender desde la geopolítica o geoestrategia que en las relaciones interestatales tanto Confucio como Gandhi siempre son y serán ignorados. En esta pesimista realidad, ¿habrá algún momento en la historia en que las comunidades puedan cambiar estas conductas de los Estados Nacionales?

En estos tiempos es difícil contestar afirmativamente, en especial cuando las democracias representativas no gozan de buena salud, pero finalmente dependerá de nosotros y la defensa que hagamos de la democracia, el multilateralismo, cooperación y solidaridad. Todos necesarios para la mantención de un régimen internacional de convivencia en paz.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

¿YA RECIBES EL PODCAST “DETRÁS DE LA NOTICIA”?

Cada noche el director de El Líbero, Eduardo Sepúlveda, cierra la jornada con un comentario en formato de audio enviado por WhatsApp, donde en pocos minutos analiza los hechos que marcaron el día y proyecta escenarios para el futuro próximo.

Sí ya eres parte de la Red Líbero, solicita el podcast escribiendo a red@ellibero.cl

Sí aún no eres parte de la Red Líbero, suscríbete y ayúdanos a seguir creciendo.

SUSCRÍBETE AHORA
Cerrar mensaje

¿Debiese llegar a más gente El Líbero?

Si tu respuesta es afirmativa, haz como cientos de personas como tú se han unido a nuestra comunidad suscribiéndose a la Red Líbero (0.5 o 1 UF mensual). Accederás a eventos e información exclusiva, y lo más importante: permitirás que El Líbero llegue a más gente y cubra más contenido.

Suscríbete