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Publicado el 07 de agosto, 2019

Gabriel Berczely: Los referéndums y la psicología de las masas

Empresario y académico Gabriel Berczely

¿Qué sería de Chile si decisiones como las AFP, concesión de autopistas, inmigración, desarrollo de la minería, etc. etc, hubiesen sido sometidas a un referéndum, en lugar de haber sido decididas por personas que contaban con los conocimientos e información necesaria para tomar la mejor decisión para la sociedad?

Gabriel Berczely Empresario y académico
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En los últimos tiempos, y gracias a la tecnología, se han hecho más comunes las consultas populares. Suiza es probablemente el país en el que más se usa el referéndum para definir temas importantes, mientras el Brexit es el ejemplo más reciente, y dramático, de cómo un tema tan relevante fue decidido a través de una consulta popular. En el caso de Chile, el alcalde Lavín es un ejemplo en el uso de consultas para definir temas en su comuna.

Ahora bien, ¿es el referéndum una herramienta válida para definir temas relevantes para una población? Una respuesta, sin mucha reflexión, podría ser afirmativa, pues en principio no hay nada más democrático que preguntarle directamente a las personas lo que quieren. Lo que antes se consultaba en el ágora, ahora se puede hacer en forma masiva gracias a la tecnología. Sin embargo una reflexión más profunda arroja una respuesta negativa para el desarrollo de referéndums.

Partamos por el conocimiento que la población tiene que tener para poder emitir su voto. El Brexit es un gran ejemplo, porque las consecuencias de la salida eran sumamente técnicas (efectos en el comercio y el PGB; efectos en el sistema financiero y bancario; efectos en el nivel de desempleo; costo de salida de la Unión Europea) como para ser entendidos por el común de la gente. No sólo se requiere de cierto conocimiento para entender los pros y contras, sino también de tiempo y dedicación para leer los diversos informes y artículos relacionados.

El segundo aspecto a tener en cuenta, tal como bien lo describió la Escuela de Frankfurt, es que los seres humanos son susceptibles de ser manipulados por aquellas fuerzas que gobiernan la sociedad, que a través de los medios de comunicación masivos, especialmente los digitales, seducen a las masas a soñar en determinadas ideas que al final del día conducen a la sociedad a la ausencia, muchas veces definitiva, de su propio sentido crítico. Aunque los individuos sean diferentes entre sí en el aspecto consciente, terminan actuando en forma muy parecida en la parte inconsciente (Le bon, “La psicología de las masas”, 1895).

El Brexit es nuevamente un excelente ejemplo de manipulación. Recomiendo ver la charla TED de Carole Cadwalladr (abril 2019), en la cual comenta su investigación sobre la votación de un pueblo en el sur de Gales que tuvo la más alta votación de salida (62%). Si bien el argumento de sus habitantes era que la Unión Europea no había hecho nada por el pueblo, que había que volver a tomar el control, y que los inmigrantes era un serio problema, en dicho pueblo no sólo no había inmigrantes, sino que además la Unión Europea había donado decenas de millones de libras en la construcción de un colegio, un centro deportivo y una conexión ferroviaria. Su investigación demostró que las fake news fabricadas por Cambridge Analítica, y publicados a través de Facebook, eran las que habían manipulado el sentimiento anti europeo en ese lugar en particular, y en Gran Bretaña en general.

Un tercer aspecto a tener en cuenta es la polarización que generan los referéndums. Las campañas previas, intensas y masivas a favor y en contra, con resultados que suelen estar en el rango del 50-60%, terminan generando una marcada polarización en la sociedad, que no existiría si no se conformaran bandos de lado y lado. Esta polarización termina generando un sentimiento de “nosotros contra ellos” que perjudica profundamente a una sociedad.

Por último, los referéndums son una excelente herramienta para que los populistas de turno actúen en función de lo que la gente “supuestamente quiere”, en lugar de lo que la gente “realmente requiere”. Mas aún, permite que la persona elegida rehúya asumir la responsabilidad para la cual fue precisamente elegida, esto es, tomar las decisiones mas convenientes para el largo plazo.

¿Qué sería de una empresa o un club si las decisiones relevantes fueran sometidas a un referéndum entre accionistas y socios poco informados y altamente manipulables por grupos de interés? Es precisamente por ello que las decisiones se delegan en el directorio y gerentes que tienen (supuestamente) los conocimientos e información para tomar la mejor decisión para la institución.

¿Qué sería de Chile si decisiones como las AFP, concesión de autopistas, inmigración, desarrollo de la minería, etc. etc, hubiesen sido sometidas a un referéndum, en lugar de haber sido decididas por personas que contaban con los conocimientos e información necesaria para tomar la mejor decisión para la sociedad? Nada bueno, obviamente.

FOTO: ABI BEGUM

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