Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 29 de julio, 2020

Gabriel Berczely: AFP: Un sistema inviable

Presidente de Horizontal Gabriel Berczely

Debemos ser realistas y reconocer que el actual sistema dejó de ser viable para el 80% de la población.

Gabriel Berczely Presidente de Horizontal
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

El sistema de pensiones chileno está íntimamente ligado a las AFP, de manera que cada vez que se discuten las insuficiencias o defectos del mismo, todo desemboca en un ataque o defensa de ellas, con poca racionalidad y mucha emoción. Para muchos, de bando y bando, eliminar el sistema de AFP suena como destruir el corazón del modelo económico chileno, de manera que además de emoción hay ideología.

En esta columna quisiera analizar racionalmente el sistema jubilatorio chileno, del cual las AFP son una parte relevante. Empecemos con una pregunta básica: ¿el ahorro en una AFP permite pagar una jubilación acorde al sueldo que la persona percibe al momento de jubilarse? En palabras más técnicas, ¿cuál es la tasa de reemplazo que esa jubilación representa versus el sueldo que tendré al momento de jubilarme? Para responder esta pregunta dejaré a un lado, por ahora, el problema de las lagunas. Simplemente tomaré un caso real, el mío, que implicó pagar durante 40 años ininterrumpidos el 10% del tope.

Los números indican que la tasa de reemplazo que tendré es cercana al 50% de mi renta tope, es decir, una mala tasa, especialmente si la comparamos con la promesa inicial del 70%. Esta baja tasa de reemplazo se da además en un contexto en el cual las AFP hicieron un excelente trabajo en el pasado, obteniendo retornos promedio del 8% anual entre 1981 y 2019. A pesar ello, termino con una mala pensión por el incremento de la expectativa de vida y la disminución de los retornos financieros de la actualidad que afectan el monto de mi renta vitalicia.

Pero, si miramos el futuro, mi paupérrima tasa de reemplazo terminará siendo muy buena comparada con lo que vendrá hacia adelante; esto, debido a que los rendimientos futuros de las AFP serán menores a los del pasado. Por ejemplo, entre septiembre 2002 y noviembre 2019, el rendimiento promedio de los fondos C disminuyó, por razones de mercado, al 5% anual, y todo indica que en el futuro ese rendimiento será aún menor. Haciendo algunas simulaciones, si una persona impone en el futuro, durante 40 años, el 10% sobre un sueldo a valor constante de 1 millón de pesos, con un retorno del 3% anual, terminará teniendo una tasa de reemplazo sustancialmente menor al 50%.

Pero, cuidado, ese ejercicio solo vale para el 2,2% de los jubilados que han impuesto, sin lagunas, durante 40 años, dado que el promedio de los jubilados no supera los 20 años de imposiciones. Si tomamos entonces una menor cantidad de años de imposición, y una menor tasa de retorno de las inversiones que tendrán las AFP por evidentes razones de mercado, podemos concluir que el sistema de capitalización individual simplemente no es sostenible, pues no logra generar una tasa de reemplazo viable para las personas, salvo que se aumente la imposición al 20% (el promedio de la OCDE es 18,4%), en cuyo caso sí se logran tasas de reemplazo razonables, pero sólo para aquellos que impongan 35 o más años, que son un ínfimo porcentaje de la población.

Pero aumentar la tasa de imposición al 20% no solo complica el costo laboral, y por ende el empleo, sino que además no resuelve las otras deficiencias del sistema, estas son, las grandes lagunas de imposiciones, la informalidad laboral y el aumento constante de la expectativa de vida.

Muchos economistas argumentan que la irresponsabilidad individual no puede ser subsidiada por la sociedad, y que cualquier subsidio que se haga, incentiva la informalidad, pues dará lo mismo pagar imposiciones que no hacerlo. Es cierto. Pero convengamos que insistir con un sistema que otorga una paupérrima tasa de reemplazo tampoco incentiva el ahorro individual, y si no resolvemos las deficiencias del sistema actual, solo cosecharemos conflictos sociales en el futuro.

Por lo demás, no solo tiene la culpa el chancho, sino quien le da de comer. Si hablamos de irresponsabilidad, algo hemos hecho, como sociedad, para tener más de 4,5 millones de deudores morosos, 37% de hogares que consideran que están sobre-endeudados, una enorme cantidad de personas que no son capaces de entender instrucciones escritas sencillas, y un sistema de ahorro previsional del cual sacar el 10% de los fondos ahorrados implica que 3,1 millones de personas quedan con saldo cero, y otros 4,6 millones con saldos entre cero y 9 millones de pesos. En otras palabras, el sistema actual nos lleva a una situación parecida a la salud, donde solo el 20% termina con un sistema aceptable, y eso hasta por ahí no más.

Más que reclamarle peras al olmo, debemos ser realistas y reconocer que el actual sistema dejó de ser viable para el 80% de la población; caso contrario terminaremos como el chiste del cementerio, lleno de lápidas, que decían “… pero tenía derecho de paso en el cruce vehicular…” ¿De qué me sirve haber tenido derecho de paso si estoy muerto?

Es hora de dejar de atrincherarse en un sistema indefendible, y solo argumentar que el sistema de reparto es nefasto, como si ese fuese la única opción alternativa. Es cierto que cualquier estudio serio demuestra que el sistema de reparto tampoco es viable, de manera que es hora de pensar en un sistema triple, con una pensión básica universal ligada al salario mínimo y a los años de imposición, una segunda capa con capitalización individual obligatoria con un diseño distinto al actual, y una tercera capa con capitalización individual voluntaria. Alguien podrá decir que es lo que tenemos actualmente con la pensión básica solidaria (PBS), el aporte previsional solidario (APS) y las AFP y APV. Pero, tal como están diseñados, no constituyen una solución adecuada. Sobre esto, y propuestas concretas, hablaré en mi próxima columna.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior suscríbete, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

Suscríbete

También te puede interesar:

Cerrar mensaje

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior suscríbete, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

Suscríbete