Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 13 noviembre, 2020

Fredy Cancino: Elogio del optimismo

Profesor Fredy Cancino

Los actos de resiliencia social, la capacidad de levantarse y seguir adelante, requiere de tres componentes: optimismo, determinación y cohesión social. Sin un optimismo razonable no hay capacidad de decisión acerca del camino y de las metas que como sociedad deberíamos alcanzar. Y sin esos elementos también se dificulta la cohesión, la unidad y los acuerdos.

Fredy Cancino Profesor
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Algunos nos escuchan con escepticismo, otros con asentimiento que más bien sabe a esperanza. Reconocemos el insanable optimismo que nos acompaña desde siempre, lo cual puede ser una virtud cuando los demás se derrumban, o un defecto que puede desembocar en cálculos errados que luego pueden ser desastrosos. “Todo va a estar bien” suele ser una popular frase de consuelo, nada más que un deseo solidario, siempre bienvenido.

Acabamos de leer la interesante reseña del libro I cantieri della storia del periodista y escritor Federico Rampini; cantieri está por obras, sitios de construcción, edificaciones. La perspectiva del autor es la de rastrear los grandes desastres naturales o humanos que ha padecido la humanidad, y la capacidad de los pueblos sufrientes de renacer desde ruinas, de partir de nuevo, de reconstruir realidades a menudo mejor que las precedentes a la calamidad. Los ejemplos sobran, según Rampini: desde la caída del imperio romano y el renacimiento de la cultura greco-romana diez siglos despúes, hasta la Guerra Civil de EE.UU. y la unificación como una sola, poderosa nación; también el escritor cita la Depresión de los años 30 y el posterior y floreciente New Deal, o el caso de Japón, derrotado y blanco de dos bombas atómicas, hoy entre las potencias económicas del mundo. Incluye otras experiencia, como la reconstrucción de la derrumbada Europa después de la II Guerra Mundial, o la superación de la funesta Revolución Cultural y la masacre de Tiananmenn que inició la marcha de China hasta constituirse en la fuerza económica que es hoy, con el indudable mejoramiento de la calidad de vida del pueblo chino.

Siguiendo esa reflexión, hemos paragonado estos ejemplos históricos al fenómeno de la resiliencia, un término prestado de la psicología (que a su vez lo procuró de la metalurgia) a la ciencia política para proyectar, desde la cualidad de la persona, la aptitud de los pueblos y sociedades para –igual que un metal resiliente– resistir los  golpes, es decir la adversidad y las desgracias. No sólo resistir, sino caer y saber alzarse nuevamente y proseguir hacia un futuro mejor.

Chile, al igual que el mundo, enfrenta la catástrofe del Covid-19, al que se une la crisis social que rebrota en actos de violencia y destrucción. Un cuadro que precisamente ha requerido resiliciencia social. ¿Y no ha sido la jornada plebiscitaria del 25 de octubre justamente una demostración de resistencia al infortunio social? Fue un momento en que chilenas y chilenos concentraron y dirigieron sus propias energías para no desanimarse y enfrentar un reto: decidir que había otro Chile posible aún en medio de la crisis y la pandemia.

Cuando se enfrentan situaciones duras, la sociedad (como el individuo) recurre a sus propias capacidades colectivas, a su experiencia histórica y a convicciones compartidas acerca de que es posible asumir las adversidades y mirar hacia adelante para salir aún más fortalecidos. Ese mismo impulso se vivió hace más de 40 años para superar la dictadura y construir la sociedad libre en la que hoy vivimos.

Los actos de resiliencia social, la capacidad de levantarse y seguir adelante, requiere de tres componentes: optimismo, determinación y cohesión social. Sin un optimismo razonable no hay capacidad de decisión acerca del camino y de las metas que como sociedad deberíamos alcanzar. Y sin esos elementos también se dificulta la cohesión, la unidad y los acuerdos.

Por otra parte, la ausencia de un proyecto país y la fragmentación de demandas parciales (y no digamos mezquinas) constituye hoy el principal obstáculo para transformar la resiliencia del pueblo chileno en la feliz conclusión de los ejemplos citados al comienzo de esta nota.

Volviendo a nuestro optimismo, percibimos signos que lo refuerzan. Las aperturas de las actividades económicas y productivas que el control de la pandemia ha permitido han mostrado una confianza y energía que creíamos sumergidas en el pesimismo del encierro. Y aun durante los momentos duros del aislamiento y paralización vimos la señal de la creatividad, otro gran ingrediente de la reconstrucción. En el plano internacional, el reciente anuncio de la efectividad de la vacuna Pfeizer desató el alza de las bolsas y el aumento de las expectativas de diversos sectores económicos, de nuevas apuestas e inversiones. Coincidentemente, todas las agencias y estudios económicos, entre los cuales el FMI, pronostican tasas de crecimiento en casi todos los países del mundo, incluido Chile con un aumento del 5,3% del PIB y liderando el crecimiento en América Latina. Ayer, como resultado de las primeras medidas de apertura en la pandemia, el Banco Central estimó un crecimiento del 0,5% de la economía chilena en el mes de octubre. Sin el factor de optimismo, estas cosas no ocurren.

En fin, seguimos convencidos que habrá vacuna, que habrá cura para el Covid-19, que la ciencia moderna es cada día más poderosa, que todos los gobiernos y fuerzas del mundo están interesados en vencer la pandemia. Y cuando ello ocurra, como sucedió en EE.UU., en 1955, cuando Jonas Salk creó la vacuna contra la poliomielitis, se echarán al vuelo las campanas en el mundo.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior hazte miembro, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

HAZTE MIEMBRO
Cerrar mensaje

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior hazte miembro, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

HAZTE MIEMBRO