Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 21 de julio, 2020

Fredy Cancino: El estrés de la democracia

Profesor Fredy Cancino

La democracia chilena fue tensionada nuevamente por el correlato entre lo que sucedía en el hemiciclo congresual, asiento de una esencial institución democrática y republicana, y lo acontecido durante las noches en que duró el debate parlamentario: explosiones de violencia que devenían en tambores de guerra, advirtiendo acerca de cuál debería ser el voto mayoritario de los congresales.

Fredy Cancino Profesor
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Estas dos últimas semanas mostraron, Parlamento de por medio, las crudas tensiones a las cuales nuestra democracia ha sido sometida desde octubre 2019, aunque los síntomas se percibían desde mucho antes. No hablamos del desbarajuste político que la votación en torno al retiro de ahorros previsionales provocó en la derecha y Gobierno;la democracia suele provocar desórdenes, abandonos y quiebres de los partidos políticos. Es parte del pluralismo y la libertad de ideas y toma de decisiones de quienes protagonizan la política, inclusive si deciden mirando el reloj electoral del próximo año. Tampoco pueden alarmar los bailes, disfraces y cacerolas congresuales después de esa votación; después de todo, el ridículo figura entre los derechos democráticos.

La democracia chilena fue tensionada nuevamente por el correlato entre lo que sucedía en el hemiciclo congresual, asiento de una esencial institución democrática y republicana, y lo sucedido durante las noches en que duró el debate parlamentario: explosiones de violencia que devenían en tambores de guerra, advirtiendo acerca de cuál debería ser el voto mayoritario de los congresales. Hasta allí podría haber sido sólo la acción coordinada de grupos minoritarios, antisistémicos, narcos y bandas juveniles. Lo alarmante fue el silencio frente a la violencia en las calles y, aún más, los sermones que avisaban de “descontento popular” (léase violencia) que podía desatarse en caso de negarse el retiro de parte de las cotizaciones.

A la violencia callejera y nocturna se sumó, cómo no, la habitual batería de amenazas e insultos al cuerpo legislativo a un diputado que osó abstenerse y a un senador que, aun favorable al retiro del 10%, opinó que los más ricos debían pagar impuesto por ese retiro. ¿Cómo se puede llamar esto?

Simplemente coacción. Es decir, fuerza para inducir, si no obligar, a pronunciamientos bajo la amenaza de inminente violencia callejera o lapidaciones en las redes sociales.

No es intención de este artículo hacer alegato alguno en torno al tema de fondo, bastante literatura y opiniones más calificadas se han vertido en torno a ello. Aprobar o no aprobar el retiro del 10% es parte del debate parlamentario, que requiere de alternativas y no de unanimismos forzados. Lo que realmente preocupa, e irrita, es la invisible correa transmisora entre la violencia pública, sea física o moral, y las decisiones de un parlamento que debiera legislar bajo el signo de la razón crítica, aunque se vista con el ropaje de la polémica y la vehemencia, pero nunca bajo la amenaza de estragos sociales frente a los cuales se debe optar por el mal menor.

Nuestra democracia, como en otras partes del mundo, ha sufrido el asedio de fórmulas vagas en las que existe una combinación de antipolítica, desconfianza hacia las elites, aceptación pasiva de los lugares comunes del discurso antisistemico y el uso populista del concepto de pueblo visto como una sola entidad orgánica y cohesionada en torno a las ideas del “conductor” del momento o del día. Este discurso se ha nutrido en Chile del descontento que, con adecuado carburante, se transforma en rabia y deviene fácil y fatalmente en ciega odiosidad.

La democracia nunca es perfecta, como no lo es ninguna empresa humana. Puede ser enriquecida con formas directas o participativas, nunca reemplazada, menos en lo que son los principios que la sustentan. Es decir, pensar distinto, tolerar y respetar  las diferencias y, ante todo, resolver los conflictos de poder y decisión con medios pacíficos y civiles, no por la amenaza, la violencia o el chantaje. Es lo que hemos visto en estas semanas.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior hazte miembro, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

HAZTE MIEMBRO
Cerrar mensaje

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior hazte miembro, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

HAZTE MIEMBRO