Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 6 enero, 2021

Francisco Orrego: Perdedores, malos perdedores

En cualquier país serio, desoír o ignorar los efectos de un fallo tan transcendental, como el del TC, habría generado profundas reacciones de rechazo. Pero en un país como el nuestro, es todo lo contrario.

Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Tan pronto se dio a conocer el contenido del fallo del Tribunal Constitucional (TC), que acogió el requerimiento del Ejecutivo en contra de la moción-reforma constitucional que permitía un segundo retiro de los fondos provisionales, surgieron voces de la oposición para cuestionar el resultado del fallo, como también la legitimidad del TC. Más grave aún, el Presidente de la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia de la Cámara Diputados, diputado Matías Walker, anunció que seguirá adelante con la tramitación de los demás proyectos de reforma constitucional, aunque adolecieran del mismo vicio de constitucionalidad que el proyecto impugnado. Aunque no lo crea, eso pasa en nuestro Chile de hoy.

Para aquellos parlamentarios que promovían o impulsaban los resquicios constitucionales con el objetivo de burlar el espíritu y texto de la Constitución, el fallo les cayó como un balde agua fría. Hicieron todo el lobby político y comunicacional posible para influir en la decisión del TC, sin conseguir un resultado exitoso. En esta ocasión, el fallo favoreció al Ejecutivo, y los parlamentarios de oposición son los claros perdedores en la contienda.

Pero no solo son los perdedores, sino que ademas son malos perdedores. En efecto, habiendo tenido la oportunidad de perder con honor y dignidad, optaron por ser malos perdedores y culpar al tribunal por echar abajo su mecanismo de fraude constitucional. Utilizar la modalidad de reformar la Constitución, a través de artículo transitorios para invadir las potestades exclusivas del Ejecutivo y modificar los quórums de aprobación de tales reformas, es a todas luces un atentado a la buena fe que debe guiar la actuación de las autoridades públicas, incluidos los parlamentarios. Ellos obraron a sabiendas que infringían la Constitución, olvidándose por completo del juramento o promesa que hicieron al asumir el cargo. Eso es mala fe.

Son precisamente los mismos parlamentarios que semanas atrás cuestionaban duramente al Presidente Trump por no reconocer el triunfo de Joe Biden en la elección presidencial norteamericana y por ser un mal perdedor. Ahora, los malos perdedores son ellos, pues se niegan a reconocer el fallo del TC, al punto que se han declarado “en rebeldía”. El clásico doble estándar de la izquierda chilena.

En cualquier país serio, desoír o ignorar los efectos de un fallo tan transcendental, como el del TC, habría generado profundas reacciones de rechazo. Pero en un país como el nuestro, es todo lo contrario. Es más fácil echarle la culpa al fallo y al tribunal. El anuncio del diputado Walker, de continuar legislando bajo la modalidad cuestionada por el TC, es un desacato de facto, que viene a sumarse a la larga lista de actos contrarios al principio de la buena fe constitucional, que los parlamentarios de oposición han venido desarrollando en el último tiempo. En países serios, el diputado Walker sería indigno de seguir en el cargo de presidente de una comisión legislativa.

Frente a los cuestionamientos al rol del TC y a la propuesta de algunos sectores de eliminar sus facultades preventivas, en este mismo medio, el suscrito advertía la necesidad de detener esta imprudencia constitucional, haciendo un llamado a defender -con respeto, fuerza y convicción- la valiosa labor preventiva que esta institución realiza en defensa de nuestra Constitución, de nuestra democracia y de nuestros derechos fundamentales.

La razón para mantener a este tribunal -y sus facultades preventivas- es muy simple: los chilenos hemos sido testigos de los niveles de populismo, demagogia e irresponsabilidad de los parlamentarios en general y, de los de izquierda en particular, en el ejercicio de sus labores legislativas, resultándonos difícil confiar en la calidad o validez de muchas de nuestras leyes. Ante el abandono de sus responsabilidades constitucionales y legislativas, la existencia del TC es una medida de salvaguardia de nuestros derechos fundamentales y al Estado de Derecho.

  1. Sergio Menares dice:

    El caso de Venezuela es patético y diferente de la Democracia chilena. No existe Tribunal Constitucional en la Dictadura Venezolana. Solo existe una ´´Alta Corte´´ nombrada por Maduro y con miedo de Maduro´´. Esta Corte solo da fallos a favor de Maduro y si por acaso un fallo no es del gusto del dictador, éste no lo cumple y todo se queda por ahí. Las Ferzas Armadas que poderian ser un ´´poder aparte´´ o un ´´Poder Moderador´´ están sujetas al mando de Maduro y prefieren mirar las estrellas. Quien no lo seguir es expulso de sus filas. En una Dictadura Socialista Marxista, la cosa es así. Las instituciones son apenas de fachada y todas ellas son manipuladas por el dictador. Como siempre ´´los Trabajadores pagamos el pato´´….

  2. Veronica Munita Bennett dice:

    Muy buena columna. La discusión constitucional será una oportunidad de que ese tipo de acciones comiencen a ser sancionadas. Un parlamentario que jura que cumplirá la Constitución y las leyes y no lo hace, no puede continuar en su cargo como si nada pasara si no lo hace abiertamente. Sobre todo, si insiste en pasar por encima de las leyes sólo por razones ideológicas. Ojalá los constituyentes tomen esto en cuenta.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior hazte miembro, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

HAZTE MIEMBRO
Cerrar mensaje

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior hazte miembro, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

HAZTE MIEMBRO