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Publicado el 28 de diciembre, 2018

Ernesto Tironi: Un balance del 2018

Economista Ernesto Tironi

Entre los aspectos negativos del año están los abusos de posiciones de poder y el ocultamiento de responsabilidades y evidencias, presentes en áreas públicas y privadas. Así también, la prevalencia de las manifestaciones violentas en las calles para conseguir beneficios por parte de determinados grupos. Pero, como dice Humberto Maturana, tan importante como saber qué debemos cambiar, es saber qué deseamos conservar.

Ernesto Tironi Economista
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¿Qué podemos aprender de nuestra convivencia social los chilenos este 2018 que concluye? ¿Cuáles podrían ser nuestros principales logros o aspectos positivos y cuáles nuestras mayores deficiencias como sociedad?

Algunas de las cosas positivas para mí son, primero, que tuvimos un cambio de gobierno impecable. Esto no es menor cuando la alternancia es con un sector diametralmente distinto. Valoremos esto. Segundo, asumió un nuevo gabinete de ministros/as serias, profesionales y experimentados, aunque algunos puedan no gustarnos. Tercero, nuestras organizaciones e instituciones democráticas, tanto Parlamento, Ejecutivo y sistema judicial han funcionado razonablemente bien. Han salido a la luz sí algunos déficits serios en materia policial y también en la administración de las Fuerzas Armadas, pero parece que se han tomado las medidas mínimas para corregirlos. Finalmente, hemos recuperado un crecimiento económico elevado; al menos superior al del conjunto del mundo. Es cierto que no se nota mucho en la vida del ciudadano común, pero eso debiera venir en algún tiempo, cuando la inversión más alta realizada este año empiece a dar frutos. Es importante recordarnos las cosas positivas que tenemos como sociedad y no quedarnos sólo en lo negativo. Como bien dice Humberto Maturana, tan importante como saber qué debemos cambiar, es saber qué deseamos conservar.

La muerte del comunero mapuche por una patrulla de carabineros y el posterior ocultamiento del hecho debiera interpretarse dentro del contexto más amplio de los abusos de posiciones de poder.

Entre lo negativo, no podemos dejar de mencionar primero lo que más recientemente nos ha tenido no sólo preocupados, sino afligidos: la muerte del comunero mapuche por una patrulla de carabineros y el posterior ocultamiento del hecho, presuntamente a instancias de los oficiales a cargo. Estimo que esto debiera interpretarse dentro del contexto más amplio de los abusos de posiciones de poder y los ocultamientos de responsabilidades y evidencias que se hacen en muchas otras áreas públicas y privadas: en los colegios, por parte de docentes y estudiantes (como el caso del bullying), en las empresas privadas (como caso del papel confort), en universidades y medios de comunicación (como en los casos de acoso sexual), etc. Es lamentable que casi todos estos casos terminen en confusos juicios, con todos negando responsabilidad y acusando a otro, en vez de escuchar alguna vez un reconocimiento de una falta o error, y una petición de perdón.

Otro aspecto que considero negativo de nuestra convivencia social el 2018 es la prevalencia de las manifestaciones violentas en las calles para conseguir beneficios por parte de determinados grupos, así como de huelgas ilegales que no se sancionan como tales. El caso más reciente lo tuvimos con los trabajadores portuarios temporales y su destrucción y paralización de Valparaíso. Pero, de nuevo, este no es un caso aislado sino la última edición de una práctica que se ha hecho habitual: las acciones violentas en la calle con que determinados grupos logran la satisfacción de sus  intereses individuales. Antes fueron por años los estudiantes, con lo que consiguieron lo que querían. Con violencia es también como han estado actuando muchos grupos mapuches, incluidos manifestantes denunciando la muerte de Catrillanca, y los grupos atacando a los Carabineros en Quintero en las protestas contra la contaminación.

Luego está la crispación política en que hemos vivido el último tiempo. Me parece tan evidente, que no profundizaré en el tema. Nos empezamos a acostumbrar, pero las encuestas muestran cada vez más que esto es rechazado por la mayoría de los ciudadanos y terminará por notarse en las elecciones.

Algunos soñamos con iniciativas como la que tomó el Presidente Lagos cuando surgieron las irregularidades del Caso Mop-Gate, que dio lugar a la creación de un Servicio Civil profesional para elegir autoridades del Estado. ¿Se podría hacer algo así hoy para reformar Carabineros? 

¿Y qué habremos aprendido con las experiencias de este año? Temprano para decirlo. Tal vez poco. Algunos soñamos con iniciativas como la que tomó el Presidente Lagos cuando surgieron las irregularidades del Caso Mop-Gate, que dio lugar a la creación de un Servicio Civil profesional para elegir autoridades del Estado, a partir de un llamado del Presidente al jefe de la oposición para pasar una Ley urgente como materia de Estado. ¿Se podría hacer algo así hoy para reformar Carabineros? ¿O para terminar con la violencia en la Araucanía?

Quizás podría intentarse un gran programa educativo y de cambio de nuestra cultura tradicional. De una de Denuncia/Juicio/Castigo (denuncia pública a los otros que tienen la culpa, fiscales, abogados defensores, reportajes y filtraciones a la prensa y castigos que llegan cuando todos se olvidaron del caso) a otra de Responsabilidades Personales y Corrección. Menos denuncias públicas y más autorregulación privada. Repudiar la conducta de que los gremios, sean empresariales, sindicales o profesionales, destinados a proteger a los asociados a toda costa, y no para mantener el prestigio de ellos siendo los primeros que toman medidas (no sólo públicas) contra los que cometen abusos o ilegalidades. Sé que lo anterior puede ser muy utópico.

Si queremos llegar a ser un país desarrollado, ese tipo de cultura debemos crear: la de Suiza, Finlandia, Dinamarca, Suecia, etc. Y tal vez podemos empezar impulsando (no necesariamente por ley) que cada empresa y organización tenga una Hotline Ética, como la tienen casi todas las grandes empresas responsables en Canadá, EE.UU. y Europa. Un espacio en el sitio web de cada una, administrada por un ente de independencia reconocida, en el cual cualquier persona puede hacer una denuncia por una comportamiento que considera inapropiado de cualquier funcionario de su entidad. La administración independiente de ese sitio asegura que se mantenga en secreto la identidad del denunciante, la confidencialidad y la obligación de la alta dirección de la entidad de investigar la denuncia. La necesidad de esto puede ser un aprendizaje valioso para el futuro. ¡Feliz año!

 

FOTO: RODRIGO SAENZ/AGENCIAUNO

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