¿Será determinante la campaña misma por el Apruebo o Rechazo (A/R) en quién gane el 4 de septiembre? En el caso del Plebiscito de Pinochet, el SÍ ganaba antes de que empezara la Franja en televisión, que dio vuelta el resultado. ¿Podría pasar lo mismo ahora? En las 7 semanas que quedan de la campaña iniciada recién con ministros recorriendo el país para “informar a la población del nuevo texto propuesto”, ¿se podrá dar vuelta el triunfo del Rechazo que hoy anticipan las encuestas?

Para intentar respuestas puede convenir pensar en qué eventos pueden ocurrir en estos próximos dos meses que produzcan impacto especialmente entre los indecisos por las dos opciones y los dudosos de si votar o no.

Se me ocurren seis: uno, errores políticos o comunicacionales como el del diputado del PS contando que está reunido en la Moneda con el Presidente para organizar la Campaña por el Apruebo. Declaraciones destempladas de ex Constituyentes. Salidas de libreto de Ministros. En fin; aquí el gobierno está más expuesto a perder puntos. Pero al Rechazo lo podrían arrinconar con cosas como muchos millones donados para la campaña.

Otro tipo de eventos futuros influyentes son, dos, los cataclísmicos: tipo muerte de otro Catrillanca o atentado a personas expuestas, como fue el del exministro de Japón que definió la elección allá. Tres, acumulación de malestares económicos, como inflación con alzas mayores del pan o carnes que no son fáciles de compensar con platas fiscales. Cuatro, testimonio a favor del A o R de una figura muy influyente a nivel popular que sea una sorpresa. Pienso en Alexis Sánchez, Vidal u otro equivalente. Cinco, el estilo de las campañas y debates, en particular el grado de agresividad mutua y la rección de los indecisos ante ello. Finalmente, pienso que el último evento que puede ser influyente en quién gane será la Franja en TV.

De los seis factores anteriores (y puede haber más), los primeros son fundamentalmente casuales, imprevistos o inanticipables. Las consecuencias que puedan tener son impredecibles, y a lo más las partes pueden mitigar daños o aprovechar, dependiendo cómo reaccionen ante ellos. Pero los últimos dos están más sujetos a la voluntad y capacidad de acciones de los dirigentes de cada campaña.

Le atribuyo particular importancia al estilo en que cada opción programe su campaña, y el carácter que ésta asuma al final. Creo que si ambos, por ejemplo, la plantean con mucha agresividad y la campaña termina siendo muy confrontacional, posiblemente eso favorecerá al Rechazo. En cambio, si se plantea en forma más moderada, pensando en que a futuro quienes hoy se oponen deberán trabajar en parte juntos para convenir reformas consensuadas, ya sea en la reforma o implementación de la Nueva Constitución, entonces eso puede favorecer más al Apruebo.

Digo esto pensando en que la mayoría de los indecisos se interesan poco o no les gusta la política precisamente porque la consideran muy confrontacional, antipática y que no les afecta la vida. También pensando en los dividendos que le dio a Boric presentarse en la segunda vuelta con una imagen mucho más moderada y buena persona.  

Dentro de la Campaña y su impacto, especial significación puede tener quiénes sean los generalísimos o jefes, y los principales voceros. Hará diferencia si en el lado del Rechazo los más destacados son Moreira o Cristián Warnken. Como también la hará si en el Apruebo son Loncón, Jadue o Squella los voceros principales.

El rol de estos jefes será clave, además, por la necesidad y complejidad que tendrá coordinar grupos muy diversos que conviven al interior de los partidarios del A y el R. Dentro del A, desde los Movimientos Sociales que detestan a los partidos políticos, pasando por el FA y los comunistas. Dentro del Rechazo, coordinarse desde Republicanos a gente de izquierda democrática o concertacionistas. 

Termino con el desafío de la franja de televisión, que empezará en tres semanas el viernes 5 de agosto. El primero, será dentro de cada opción distribuir los tiempos entre los grupos al interior de ella. El Consejo de TV, organismo público a cargo de ella les ayudó un poco con su reglamentación. Habrá dentro del tiempo para cada opción (15 minutos de los 30 diarios), un 60% del tiempo asignado para los partidos políticos, 27% para organizaciones de la sociedad civil, y 13% para las asociaciones y comunidades indígenas que se hayan inscrito.

Se inscribieron 252 organizaciones vinculadas al Apruebo y 377 al Rechazo. Además, 10 partidos políticos por Apruebo y 4 por el Rechazo. El estar inscritos en el Servel, les permite además solicitar aportes económicos legalmente y con ello también preparar buenos clips o videos para la Franja. ¿Cómo lo irán a hacer para distribuirse 180 minutos (6 diarios x 30 días) entre 250 o 370 interesados? Lindo desafío, que es otro motivo para decir que esta será una campaña inédita. 

El segundo desafío pienso que será para cada opción acertar con atraer a los indecisos hacia su lado. Esto implicará empatizar con sus temores y aspiraciones. Responder a ellas y darles un motivo para para creer que vale la pena ir a votar por esa opción.

La franja se verá relativamente menos que cuando fue el Plebiscito del NO, pero igual harto: 40% alcanzó el rating en la noche para el Plebiscito de Entrada hace un año atrás. Una cifra muy alta. Me atrevo a vaticinar que esta vez la franja favorecerá al Rechazo, excepto que se organice muy mal. Mis motivos debo dejarlos para próxima columna.

Ernesto Tironi

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