A comienzos de los años 60 se transmitía por televisión una serie, mezcla de horror, ciencia ficción y eventos paranormales, que en inglés se llamó “The Twilight Zone” y en español se conoció como “La Dimensión Desconocida”. En cada capítulo sucedían situaciones fantasiosas con finales inesperados y surrealistas. Me había yo olvidado de esa serie hasta que terminado el plebiscito con el aplastante triunfo del Rechazo, la “clase” política, a horas de confirmados los resultados, empezaba a conversar e intentar acordar el mecanismo para escribir una nueva constitución con urgencia. Se comprobó con ello que los políticos viven, crecen, envejecen y mueren en un mundo paralelo que está completamente alejado del mundo del resto de los mortales que habitamos este precioso país nuestro tan maltratado, tan insultado y del que bien poco queda ya del que fuera “por remotas naciones respetado, por fuerte, principal y poderoso”.

La desesperación que abruma al gobierno de S.E. Gabriel Boric por conseguir una nueva Carta Magna que sea aprobada por abrumadora mayoría antes del 11 de septiembre de 2023 parece haber nublado el entendimiento de la grandísima mayoría de los políticos en ejercicio que repiten, hasta la saciedad, que la actual Constitución, está muerta por efecto del plebiscito de entrada, donde 5,9 millones de votantes optaron por aprobar el escribir una nueva constitución, es decir el 45,4% del padrón electoral. Esto hace que el resultado de octubre del 2020 (78,27%) esté claramente inflado producto del voto voluntario. Tan relevante es el voto obligatorio de hecho, que en entrevista en Megavisión el día 4 de septiembre, cuando ya el resultado era claro, Vlado Mirosevic -coordinador de la opción Apruebo-, al ser consultado por las razones de que su opción perdiera tan estrepitosamente, argumentó que un factor trascendente había sido precisamente el voto obligatorio; es decir, con voto voluntario la izquierda se ve favorecida muy por encima de su real representatividad

Así las cosas, ese 78% seguramente no representa el sentir ciudadano en la proporción que las cifras parecieran indicar. Pero aún en el caso que una mayoría de los ciudadanos esté por cambiar la Constitución, las urgencias hoy son otras y afectan el diario vivir y con más temibles indicios el futuro cercano; delincuencia, terrorismo, inflación, ingresos, trabajo, salud son los temas que exigen inmediata acción y no un nuevo proceso constituyente que tardará meses o años y que ha perdido urgencia, aunque quizás no importancia. 

Lo verdaderamente dramático en estos días aciagos es que todo parece indicar que el Gobierno simplemente no tiene un programa que permita encauzar las reales urgencias de la ciudadanía, limitándose a declarar las “insuficiencias” en el accionar gubernamental mientras todo se desboca. La nueva caída en los porcentajes de aprobación del Presidente Boric solo son un reflejo de la pérdida brutal de la confianza ciudadana en su capacidad de gestión cuando solo han transcurrido seis meses de un gobierno que ya parece eterno. 

De la serie original de “The Twilight Zone” se transmitieron el piloto y 155 episodios, por lo que un “remake” a la chilena se puede realizar sin problemas con un capítulo por diputado, todos los cuáles ya están en la dimensión desconocida.

*Todas las columnas de Etiqueta Negra.

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