-El amigo secreto, entusiasta y cariñoso que le insiste verse antes que termine el año y que por lo demás, no ve hace años… Amigo, hermano, este no es el momento, se nos vino el fin de año encima como lava de volcán. No armé ni árbol este año ¿y le voy armar amigos secretos? Además eso de amiguitos secretos a esta edad es medio sospechoso. A los amigos hay que tenerlos sin secretos. Así que no presione y métase el amigo secreto por fonasa.

-Si va a regalar, que sea con cariño y actitud, es lo principal y primordial, nada de empezar con un “perdona lo poco”, “es una tonterita”, “te traje esta cosita para ti”. ¿Qué es eso? ¿Todo en chiquitito? ¿Hasta la actitud? Perdón, ¿por qué? Perdón , ¿por ser cariñoso?

Si usted regala se presume que es con cariño, si no, no lo haga. Es más honesto y más barato, por poca cosa que sea o le parezca se preocupó, envolvió, escogió, compró o encontró algo para esa persona, así que no pida tanta disculpa y regale con seguridad y mucho cariño, eso no falla. 

-Quiero tocar un tema sensible y que es necesario abordar por el bien de todos, hay un tipo de regalo “capitalista trompo con boomerang” que se da cuando se regala por regalar, para “quedar bien“ ( como el cul…) sin cariño y sin ticket de cambio, que sucede en estos frenéticos días navideños y del jingle bell o en cuanto cumpleaños se le presenta en el año. Este regalo de mierda que da vueltas mes a mes, año a año, como un trompo desadaptado, se transforma en un boomerang que tarde o temprano le llegará de vuelta a usted como todo lo que uno hace en la vida.

Sin ticket de cambio, ni papeles al día, vencido, sin cariño, de amigo secreto en amigo secreto, de cumpleaños en cumpleaños, esperando ser querido, apreciado y acogido para, por fin, dejarlo en algún closet o murito o cuellito colgado y que no lo saquen más de ahí. Pero no, lo vuelven a revivir y regalar, lo peinan, lo envuelven con nuevo scotch y papelito que brilla y el regalo es más fome que acuario de almejas y brilla menos que zapato de gamuza, pero ahí va de nuevo con más fe que gordita vendiendo herbalife.

-Y tercero y último, no se haga el idiota cuando le toquen el timbre los basurero. Ganan una basura por recoger su basura. 

No use el citófono, salga con su mejor sonrisa. Y además del regalo (de los más importantes) los mira a los ojos y les agradece profundamente por su trabajo y su esfuerzo. Y como acotación, ¿qué es eso que no les regale botellas de un rico vino? Hay trabajos que se deberían hacer un poco ebrios: basurero, sepulturero, cantantes de boleros y el Viejito Pascuero (o sea, usted mismo). Así que parta altiro a tomarse un pencazo y les convida uno a los basureros, les desea una linda Navidad y se dentra a su casita muy muy agradecido y bebido.

Fin de año, no es el fin de mundo, aunque lo parezca.

Nos vemos en enero, junto con la primera cuota de la tarjeta de crédito sin crédito, porque cada uno es su propio Viejo Pascuero o sepulturero.

Recuerde que no es el regalo sino que las manos que lo envuelven.

Mericrisma.

Jo March

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