Nunca antes desde la creación en 1997 de la Fiscalía Nacional, la propuesta de un Fiscal Nacional había sido rechazada por el Senado de la República. Se rechazó el nombre de José Morales y aunque fue bochornoso, se asumió que ahí terminaba el drama. ¡Error! En la segunda temporada, la segunda propuesta, Marta Herrera, también fue rechazada, lo que ha dado lugar a la tercera temporada, actualmente en filmación. Esperemos que no haya una cuarta temporada, porque ni para el Teatro a Mil esta obra es buena.

No entiende el gobierno de S.E. Gabriel Boric, que es parte fundamental y condición sine qua non, que haya diálogo y conversaciones ANTES de ciertas propuestas, nombramientos y decisiones. En particular, los nombramientos que requieren de consensos necesitan acuerdos previos. Si un nombre no genera precisamente esos consensos, entonces no pueden culpar a los otros por no pasar el filtro.

Exactamente eso está ocurriendo hoy -después de rechazar que Marta Herrera se ratificara como Fiscal Nacional- cuando se discute si debe el Senado seguir participando del proceso de ratificación. Es pretender culpar al termómetro de que Chile tenga fiebre (¡y vaya que la tiene!).

Resulta absurdo siquiera plantearse el tema de pretender culpar al Senado por el fracaso de ambas nominaciones. Es por el contrario de agradecer, que el proceso deba pasar por el Senado, justamente para que la selección de la persona que ha de ocupar un cargo de tan alta responsabilidad sea aquella más idónea. El error estuvo en proponerla y no en rechazarla y en consecuencia, la culpa es única y completamente del Mandatario y de quienes apoyaron tal propuesta.

Solo después, descendiendo en la escala de las responsabilidades, tiene la Ministra de Justicia que asumir la crítica, por demás fundada, de no haber hecho lo suficiente para dar vuelta una elección que se anticipaba muy desfavorable. Pero claro, rodeado un mal Presidente de malos ministros y peores asesores, no pretendamos que las cosas salgan bien y no sigan, como hasta ahora, de tumbo en tumbo. 

Lo ocurrido con el nombramiento del Fiscal Nacional es solo un síntoma, no la enfermedad profunda que aqueja al Gobierno y que no se puede justificar perdonando la inexperiencia y juventud del Presidente. Fue electo para dirigir los destinos de un Chile fragmentado, aquejado de muchos y profundos problemas en los ámbitos de la política, de la economía, de la salud, de la educación, de la delincuencia, del narcotráfico, del terrorismo, de la inmigración, de la justicia y de un largo etcétera que cada vez más llena a Chile y su gente de desencanto, decepción, tristeza, temores y abatimiento. Parece una pesadilla, un mal sueño, que Chile deba seguir aún otros 39 meses soportando un Gobierno que nunca fue el remedio que el enfermo necesitaba.

Lo que podemos anticipar es que ni los actores principales, ni los de reparto, ni los directores de la serie que va en su tercera temporada estará nominada para la 95ª edición de premios Oscar el 12 de marzo del 2023, justo 1 día después de cumplir el primer año de gobierno.

Etiqueta Negra

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