Mezcla de buena voluntad y negación, aún esperan que el Presidente escuche y haga lo que Chile necesita. No lo veo, me encantaría, pero al igual que Paulina, yo no soy esa mujer. Veo un revolucionario, jamás un socialdemócrata y pocas veces al demócrata a secas. No me parece que alguien que se declaraba a la izquierda del PC esté atrapado en su coalición. Las ideas son las malas. Como botón de muestra, la performance del otro día, con la, ahora exministra, llorando como una niñita lo que no supo defender como mujer y el Presidente repartiendo abrazos y declarando que “duele crecer”…  Socito, con respeto, los 40 le respiran en la oreja, “crecer” fue hace 15 años, usted es un bonsái de ideas añejas…

Cero reconocimiento del estruendoso fracaso que significa para La Moneda (capital del Apruebo) haberse quedado sin programa de gobierno y un cambio de gabinete boutique que evidencia, yo no diría «incomprensión» de la derrota, sino más bien indiferencia. Esencialmente, dizque ahora nos van a adobar mejor y van a poner el fuego más despacito para que no nos arrebatemos, pero el asado, va. Un giro al bacheletismo (su hada madrina) tras el cual no he visto moderación, solo mucho recadito, mucho plazo, pura constitucionfilia. Siguen sin detener la violencia que usa a cabros chicos intocables, como suelen hacer los delincuentes, y con ello permiten que sobreviva el relato de conseguir mediante la violencia callejera lo que no pudieron en las urnas. Siguen gobernando para el 38%. 

Mientras, el 62% se convirtió en un costillar que políticos de todo el espectro quieren reclamar para sí. Ahí me conecto con mi señor del sur interior y me dan ganas de decirles “salgan de mi Rechazo”. Verlos arremangándose las polleras y correr a La Moneda, sin exigencias, ya listos para la nueva CC… alipori.

¿No sería bueno, con los impresionantes datos del Rechazo, empezar a cuestionarse algunas cositas? Desde 2019 se instalaron ciertos mitos de origen que nadie quiere tocar. Y los defensores del presidente que tanto repiten que “todo el mundo tiene derecho a cambiar de opinión”, excluyen a Chile mañosamente. ¿Por qué seguimos actuando como si la marcha del millón de ollitalovers en 2019 fuera un mandato divino que puede obviar las mayorías actuales?

Al menos permitámonos el sacrilegio de hacer las preguntas: ¿El estashido, era “del” pueblo o de iluminados “para” el pueblo? ¿No hay algo que algún poder del Estado pueda hacer por Chile ahora, sin nueva constitución? ¿Qué pasa si Chile no quiere una nueva constitución, si siempre fue un anhelo de la elite, política, académica y económica para hacer reglas del juego más afines a su ideología y perpetuarse en el poder? O si Chile quiere una nueva, ¿qué les hace pensar que queremos una nueva CC y seguir financiando refundación, chabacanería, pool parties, etc.?

Yo no tengo las respuestas, pero ustedes tampoco porque ni siquiera están dispuestos a formular las preguntas. Entiendan que este costillar es ciudadano y transversal, de fuerzas nuevas que debieran mantenerse unidas en la defensa de la democracia y los intereses del Chile real. 

Esta pitonisa piensa que la política debe hacer un ejercicio de calma y humildad para tratar de entender qué es lo que quiere Chile. ¿Qué cuentas tienen con nuestro costillar? No traten de salvarse solos, asegurar los carguitos y sáquennos de este bucle constitucional dantesco, porque hoy, los problemas son otros. ¡Y déjennos celebrar a Chile tranquilos! ¡Feliz 18!

*Ver todas las columnas de K Sandra.

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