¡Buenos días, mi generación de iluminados, niños índigo sub-50 y criaturitas del bosque!¿Cómo están? ¿Ya ningunearon a algún roteque por lento? ¿O es muy temprano? 

Muchos dijimos que lo importante era el plebiscito, y de este gobierno eventualmente salíamos, pero ¡puchas que se ve lejos la orilla! Igual seamos optimistas, ¿se imaginan hubiera ganado el Apruebo? Si perdiendo rotundamente como lo hicieron son así, ¿se imaginan como tendríamos ese zapato roto en el cogote? 

¿Todavía en negación? Revisemos una semanita.

El Presidente es entrevistado por Christiane Amanpour que es como ultra famosa, seca pa’l análisis del tercer mundo y referente de la Rory Gilmore. Sonriente, mansito, se mandó declaraciones hermosas; a todos nuestros defectos debemos sumar nuestra lentitud de entendimiento (la ví entera presidente, pa’ que no me rete). Pero en todo caso, nada que no hubiera dicho antes. ¿O no fue parecido lo que dijo el mismo 4 de septiembre? ¿Y también en su cambio de gabinete boutique? Con todo respeto SE, la payasá era mala. 

Luego hizo el repaso por lista de los fetiches del progresismo: 

Desigualdad: Check. 

Líder de la democracia regional: Check (incluso si a su propia derrota la ha considerado más un ligero desvío). 

Repasar al imperio: Check. 

¡Ah, tan juvenil y adelantado! Tres polillas salieron de sus declaraciones.

Mientras, en Chile, los ministros métale tratando de pasar por el laito el programa de gobierno que es como el hermano gemelo del engendrito rechazado. Por supuesto seguimos con el primitivismo económico, el antiimperialismo, anti todo… es más, ¿por qué no inventamos un neo trueque?

La guinda, el embajador, una variante de Boric en el multiverso que se puede permitir honestidad; los 30 años fueron atroces y nos convirtieron en el país más desigual de la galaxia (fuente: de la eterna juventud). En lugar de andar con las orejitas bajas y cierto pudor por haber metido las patas tan flagrantemente, se dedica a masajear otras patitas en un auto oficial.

Por si aún hay almas queriendo contarse cuentos sobre este gobierno, repitan conmigo: el Boric de segunda vuelta no existe, siempre fue un disfraz. Tómense unos minutos, respiren en una bolsita si es necesario y lo leen de nuevo. Dejémonos de leseras, no está atrapado, el ideario es el mismo (si bien tener al PC en la oreja no debe ser relajante), no está procesando el duelo de la derrota. No, su concepto de democracia es tan feble que no le importa el resultado, porque él sabe el camino virtuoso y nos va a llevar más despacito, pero pa’ allá mismo. No renuncia ni renunciará a su programa de gobierno derrotado en las urnas porque ese es el lado correcto de la historia. Y si bien es capaz de decir a veces lo que la gente quiere escuchar, pongan atención a lo que dice cuando improvisa, cuando se relaja, cuando se enoja. A lo que dicen sus amigotes. Estamos en un bucle mientras el sur arde y sangra, Chile tiene miedo y ya ni siquiera un concierto puede disfrutarse con tranquilidad. Este gobierno se convirtió en uno de nicho, por y para la minoría. 

En estas circunstancias, haría bien la oposición, que cada vez crece más, en unirse y entender que no cabe la crítica de obstruccionismo cuando se trata de evitar medidas ruinosas para Chile. Más que criticar en Twitter, Chile espera del resto de los poderes del Estado que hagan la pega y fiscalicen y exijan respuestas del Ejecutivo. ¡Ya poh! Queda mucho gobierno por delante y al igual que cuando chica, ya me encuentro preguntando: ¿Cuánto falta?

K-Sandra

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