Estamos en época de fin de año, de ceremonias de premios, diplomas y galvanos.

Para la reforma educacional propongo premios para los jóvenes de diferentes índoles, que los celebren en sus diversas capacidades, y que no sean los mismos todos los años que se ganan todas las variedades.

Gutiérrez también quiere un premio, Gutiérrez merece un premio, Gutiérrez también tiene sus gracias, Gutiérrez no tendrá las mejores notas, pero Gutiérrez promete, tiene capacidades que hoy parecieran inútiles, pero Gutiérrez no sabe aún que esas capacidades diferentes lo harán destacar por sobre los demás en notoriedad y felicidad.

Gutiérrez sabe, pero él, aún no lo sabe. Ese niño que se gana todos los premios tiene tendinitis provocada por recibir tanto galvano, sus papás ya ni van a la premiación, en cambio los papás de Gutiérrez están ahí, como cada año.

Diversifiquemos y ampliemos las virtudes y dones de quienes no lo andan mostrando en la libreta de notas ni en el salto largo y corto plazo.

Premios que destaquen cualidades no evidentes, pero si prominentes y sobresalientes de futuros jóvenes combatientes.

PREMIO ESCURRIO’: Este premio es para el más avispado, el atento al lupo, al que las cacha al vuelo, a la vida, sin tener que explicarle tanto, que ve en cada problema una oportunidad, al que no se le va una y le saca el jugo a todo sin dar jugo.

PREMIO CALLAIN BOMBIN: Premio que destaca, valga la redundancia, al calladito, al piola, al quitado de bulla, al que sabe guardar secretos y es discreto, al que muere piola y no la suelta al primer apretón, prudente y sencillo, no molesta a los demás con pelambres ni quejas inoficiosas y mala leche. El espinita del curso queda fuera de este premio, por «hocicón».

PREMIO CHICHARRA: Premio al más gozador, al que no crítica y que disfruta sacándole lo mejor a las personas y a las situaciones. Este anda siempre contento y positivo, armando juntas, reuniones de altos estándares de entretenimiento escolar y extracurricular. Este se sabe que, si nace así, muere cantando y gozando. Este premiado no debe faltar en ninguna mesa chilena.

PREMIO FORFLAI: Premio al que salva con un four, pero con actitud. En esta categoría esta más de la mitad del chileno promedio. Salvando con lo que hay con un cuanto hay.

PREMIO VENDE POMADA: Este es el vendedor del mes. En este premio destacan los reyes del examen oral engrupiéndose incluso a sí mismos. Aquí se tiene una seguridad personal que ya se la quisiera Jodorowsky. En este premio destacan grandes vendedores, políticos y actores. Depende de nosotros que no nos vendan sueños de humo.

PREMIO UN DOS TRES POR MÍ Y POR TODOS MIS COMPAÑEROS: Este es el más bonito de todos los premios, es el que trabaja en equipo y sabe el valor que tiene en la manada, tremendo líder apreciado por sus amigos y aplaudido por sus enemigos.

Son estos premios los que debemos ganar los chilenos.

En mis años de precarios estudios y expulsiones varias de diferentes lugares académicos puedo evidenciar cómo un pequeño estimulo puede cambiarlo todo.

En los mejores colegios solo fui estimulada con quejas y reclamos de mi poca capacidad matemática y lingüística. Jamás se destacó mis precarias, pero populares capacidades.

Nadie me supo explotar ni valorar y hoy, aunque algo estúpida, me he logrado desarrollar a universos que jamás, jamás nadie habría podido imaginar.

And the winner is: Usted.

Jo March.

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