Hemos visto cosas interesantes en la campaña del Apruebo estos últimos días. Cosas que más pertenecen a esas películas de terror en que el amante despechado le termina cocinando el hámster a uno.

Ad hominem por todos los medios, incluso una suerte de ad hominem con yapa; si uno está por el Rechazo, uno es como todos los “rostros del Rechazo”. Supongamos que Belcebú en persona estuviera por el Rechazo, ¿significa eso que todos somos como Belcebú? No. La presencia de Belcebú en las filas del Rechazo, ¿mejora el texto que se nos propone? No. 

Luego, les encanta aquello de “No quieren perder sus privilegios”. ¡Puchas, nos pillaron! Efectivamente no queremos perder nuestros privilegios, como ser iguales ante la ley, ponte tú. Le tenemos mucho apego a ese. 

Pero lo del presidente… De los creadores de “Gabinete Irina Karamanos”, “suspendamos las clases no más y ahí vemos”, “soltemos 120 dólares, en una de esas”, y mi nuevo favorito “saquen el body scan que me da amsiedad”… No sé qué es peor. Si lo que dijo, o los exégetas que saltaron a traducirlo. Que al PC y sus retoños le parezca la mejor idea del siglo, no sorprende, y se agradece la sinceridad. Otros se arremangaron para escribir a toda velocidad como esa típica amiga que interpreta los WhatsApp del crush tóxico… El closet completo le prestaron, aludiendo a una supuesta brillante interpretación jurídica por parte de ese alumno aventajado que es S.E. (asintomático). Resulta que la interpretación era la más obvia: “¿Quieren rechazar? Les repetimos está payasá hasta que aprueben…”. Amiga, ahí no es.  

No es la primera vez que nos amenazan. Comentarios como “si gana el Rechazo, lo van a quemar todo”. Las autoridades y políticos varios no lo dicen así pero el mensaje ha llegado con toda claridad. La verdad es que no han dejado de “quemarlo todo”, eso depende de a quien uno le pregunte… Es tan 2019 argumentar algo así. Además, Chile ya entendió que nada destruye más a un país que una mala constitución. Esta nueva amenaza resulta un poco más ofensiva incluso. En el Acuerdo por la Paz (ja), ¿quedó claramente estipulado que de ganar el rechazo nos sacarían como en el juego Uno el “+4”? ¿O se trata de una interpretación? (recordemos queridos lectores que los textos jurídicos son interpretables) ¿De saberlo la gente, hubiera cambiado el resultado del 2020? Y, aun si eso no hubiera modificado los resultados, ¿qué les hace pensar que hoy el ánimo es el mismo?

¡Cómo les chucarea la democracia! ¿Se imaginan con más poder? 

El Rechazo partió como un susurro en los asados, de algo que se decía solo entre conocidos a ser defendido y argumentado en las esquinas, en los ubers y lo más importante, en las familias, mientras el Apruebo cada vez más se asocia a los fanáticos. Y de pasaita aclaremos: ¿Existen rostros del Rechazo? Sí claro, somos todos. El Rechazo es ciudadano y es transversal, incluye a ángeles y demonios, chilenos todos.

Esta pitonisa piensa que el nuevo texto es tan pero tan malo, que se ha vuelto indefendible. El problema es que los límites de lo aceptable ya se corrieron y seguiremos viendo denostaciones a nuestra moral e inteligencia, ofertazos en sí mismos ofensivos y amenazas. Se viene el terror de los adalides de la esperanza y el amors. Pero no desesperemos, chilenos, miremos con distancia estas trampas que buscan ensuciarnos los chakras. Al final del día, sabemos que, si tienes que forzarlo, no es tu talla y punto (aplica para ropa, anillos, relaciones y constituciones).

*Ver todas las columnas de K Sandra.

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