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Publicado el 06 de junio, 2017

El dilema de Ossandón

En las próximas semanas deberá optar entre ser un factor clave para el triunfo de Chile Vamos en la presidencial, y extender desde allí su liderazgo; o quedar reducido a la categoría de outsider, condenado a la irrelevancia por su personalismo.
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Tras conocerse las cifras de la última encuesta CEP, uno de los focos de análisis del sondeo se ha centrado  en el “positivo” resultado que habría obtenido el senador y precandidato presidencial de la centroderecha, Manuel José Ossandón.

Este aparece con un 12% de preferencias en la pregunta “¿Por quién votaría en la primaria de Chile Vamos?”, frente al 29% del ex Presidente Sebastián Piñera. Otra cifra que se ha destacado es la mención espontánea frente a la consulta “¿Quién le gustaría que fuera el próximo Presidente de Chile?”, en la que el ex alcalde de Puente Alto salta del 2% al 5% en relación a la medición anterior.

Si bien algunos observadores han interpretado estos datos como señales de alerta para el ex Mandatario de cara a la interna de su sector, lo cierto es que son buenas noticias para él y la coalición opositora. En concreto, faltando poco menos de un mes para la primaria presidencial, la distancia entre Piñera y Ossandón —según la CEP y otros sondeos— es prácticamente insalvable. Y esto por dos razones.

La primera es que el nivel de conocimiento del senador entre los encuestados sigue siendo muy bajo (61%), pese a que lleva casi un año y medio en campaña para La Moneda. Algunos podrán decir que eso es una ventaja, ya que a diferencia del ex Presidente (que tiene un 98% de nivel de conocimiento), Ossandón puede seguir creciendo. Sin embargo, a estas alturas eso es una quimera.

La segunda razón es que Piñera dispone de un voto “duro” que se mantiene estable en el tiempo, y además cuenta con el apoyo de la maquinaria de tres de las cuatro colectividades del sector, lo que en una primaria resulta clave. A esto se suma que Ossandón no tiene mucho espacio para darse a conocer en regiones (su principal déficit) de aquí hasta los comicios del 2 de julio.

Como sea, este crecimiento que experimenta Ossandón en la encuesta CEP puede ser de gran ayuda para Piñera y el conglomerado opositor de cara a la elección de noviembre, así como ante una eventual segunda vuelta. Esto, porque en ese proceso el senador puede ser muy útil para captar, entre otros, el voto de los sectores más populares de la Región Metropolitana, segmento que para el ex Presidente es más bien esquivo y que podría terminar marcando la diferencia en un balotaje que se prevé estrecho.

Todo esto dependerá, por supuesto, de la voluntad del senador por colocarse al servicio de la coalición después de las primarias, entendiendo que más allá de las diferencias políticas y personales que él tenga con Piñera, es fundamental derrotar a la izquierda en noviembre y detener su disruptivo frenesí reformista, que tanto daño le ha provocado al país.

Ossandón es lo suficientemente inteligente para comprender que si sale segundo en la primaria, y obtiene una buena votación, tendrá una oportunidad imperdible para consolidar un liderazgo que lo proyecte como la próxima carta presidencial de la centroderecha en las elecciones de 2021. Pero para transitar por esa ruta, debe aprender a construir puentes y no trincheras, cultivando alianzas y no enemigos. Porque no le basta con alcanzar un cierto nivel de apoyo en las urnas, sino que también requiere de un respaldo institucional que sirva de plataforma para sostener sus aspiraciones a futuro. Sin partidos, parlamentarios ni alcaldes que lo apoyen, cualquier intento del ex alcalde por proyectar su figura en el tiempo no pasará de ser una expresión de voluntarismo sin destino.

En las próximas semanas Ossandón tendrá que optar entre dos caminos: constituirse en un factor clave para el triunfo de Chile Vamos en la presidencial, y extender desde allí su liderazgo; o quedar reducido a la categoría de outsider, un político díscolo condenado a la irrelevancia por su excesivo afán personalista. La decisión está en sus manos.

 

Carlos Cuadrado, periodista

 

 

FOTO: PABLO OVALLE ISASMENDI/AGENCIAUNO

 

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